Luis López añora volver a embolar los zapatos a los gobernadores del Atlántico

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El 16 de enero cumple 80 años de edad.

Por: Francisco Figueroa Turcios

Luis López Muñoz

Luis López Muñoz nació en Pasto, pero desde muy joven se convirtió en un habitante de la calle. La vida lo golpeó duro desde que dio sus primeros pasos.

Primero, su padre, Antolín, abandonó a su progenitora María. Y  para colmo de males el día que él cumplió cuatro años de edad, murió su madre.

Luis escapó del cuidado de su tía materna, Angélica, para dejar su tierra natal y radicarse en Cali, donde se ganaba el pan de cada día como voceador de periódico. Dormía en los parques porque lo que se ganaba vendiendo periódico solo le alcanzaba para alimentarse. luego ingresó al mundo de embolar zapatos, oficio que empezó a los 20 años, hace 6 décadas.

Luis se aburrió de la vida en la Capital del Valle, por lo que decidió trasladarse a Barranquilla, donde lleva 55 años. «Recuerdo que cuando llegué a Barranquilla, la primera parte donde me ubiqué para trabajar mi arte de embolar zapatos fue el Paseo Bolívar. Con el paso de los meses fui explorando el lugar donde me ubicaría para trabajar para tener unos ingresos que me dieran una mejor calidad de vida.Descubrí la Gobernación del Atlántico como fuente de trabajo, al principio me gané la confianza de los vigilantes para que me dejaran  ingresar clandestinamente al edificio a trabajar, pero encontré resistencia de algunos funcionarios», recuerda Luis López sobre como inicio su labor de embolador en Barranquilla.

Luis López y  Francisco Figueroa Turcios.

Quien ayudó a Luis López a ingresar a la sede de la Gobernación del Atlántico fue Víctor Polo Sanmiguel, quien ejercía el cargo de Contralor Departamental, al percatarse de las peripecias que debía realizar Luis para prestar sus servicios de embolar los zapatos a los funcionarios de esa entidad.

Polo Sanmiguel habló con Edgardo Sales, gobernador del Atlántico. «Edgardo Sales no solo dio el visto bueno para que Luis trabajara en la Gobernación del Atlántico, sino que se apuntó como cliente permanente. Edgardo fue el primer gobernador al que él comenzó a embolar los zapatos», recuerda Victor Polo Sanmiguel.

Carlos Rodado echó a Luis a la calle

Roy Vergara es fiel cliente de Luis López

Luis López tuvo la fortuna de embolar los zapatos a ocho gobernadores: Edgardo Sales, Arturo Sarabia, Arnold Gómez, Gustavo Bell, Nelson Polo, Rodolfo Espinosa, Ventura Díaz Mejía y Alejandro Char.

Pero cuando llegó Carlos Rodado Noriega a la Gobernación del Atlántico en 2004, ordenó prohibir el ingreso de Luis López al edificio de la Gobernación.

«Carlos Rodado llegó a la gobernación y para mí fue como una maldición, porque ordenó que no me dejaran ingresar a prestar mis servicios a los funcionarios de esa entidad. Yo siempre estaba presto a primera hora para embolar los zapatos al gobernador de turno y luego a los secretarios de despacho. Para mí fue un golpe letal la decisión de Rodado Noriega de prohibir trabajar en la Gobernación, porque a partir de 2004 hasta la luz del sol de hoy me toca hacerlo en la calle», revela Luis López, quien no ocultó la tristeza porque ya no obtiene los recursos que ganaba con la clientela de la Gobernación del Atlántico.

Luis López añora volver a prestar sus servicios de embolar los zapatos de los gobernadores del Atlántico y a los funcionarios de esa entidad.

 

 

 

 

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

1 comentario

  1. Avatar
    Victor Polo Sanmiguel el

    Como dice el brindis del bohemio, hablaste claro, breve, bueno y sustancioso. Ojalá Luis haya mejorado su salud y siga prestando sus servicios en el interior de la Gobernación pues es serio, respetuoso, honesto y discreto.