Junior: Ojo con el ‘juego sucio’ del Medellín en la final Liga Águila

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“Del árbol caído todos hacen leña”, decían nuestros progenitores en antaño. Con esto querían decir el cuidado especial que se debe tener cuando una persona se encuentra en estado de debilidad o vulnerabilidad.

Por: Roque Herrera Michel

El aforismo cae como anillo al dedo  con ocasión de escenificarse en la tarde de hoy en la Capital de Antioquia la Gran Final de la Liga Águila-II entre  Deportivo Independiente Medellín y Junior.

En las huestes del Junior existe pleno optimismo en alcanzar la octava estrella de su glorioso historial, pero un aspecto que se debe tener en cuenta con especial cuidado es la posible estrategia que utilice su rival paisa al querer utilizar el “juego sucio” para generar expulsiones en los jugadores tiburones y así debilitarlos y lograr el objetivo de remontar el marcador global que hasta el primer partido va en 4 a 1 a favor del equipo barranquillero.

A sabiendas de que Junior viene de una fuerte experiencia de frustración al no lograr alzar la Copa Sudamericana, diversos jugadores del “poderoso de la montaña” pueden aprovechar posibles estados anímicos y situaciones emocionales aún no superadas para inclinar a su favor el resultado del partido mediante estrategias “non sanctas”.

Hay que tener en cuenta que es probable que los integrantes del cuadro rojo inciten a los jugadores, que por sus antecedentes, saben que son fáciles de reaccionar “sacándoles” la piedra y haciéndolos reaccionar con conductas agresivas verbales o no verbales que conlleven a que el arbitro de inmediato le muestren la tarjeta amarilla o la roja. De esto tiene que cuidarse mucho, en especial, Teo Gutiérrez, y otros futbolistas tiburones a los que todos conocemos porque reaccionan negativamente a estas provocaciones fríamente calculadas por el equipo rival.

Casos famosos de ‘juego sucio’ en partidos importantes 

El caso más icónico fue el acaecido en Alemania 2006, en la final que enfrentaba a Italia y Francia. El partido estaba igualado en un tanto para cada equipo y terminaba el tiempo suplementario, por lo que la definición desde el punto penal era inminente.

Todos recordamos la provocación verbal del defensor italiano Marco Materazzi hacia la gran figura del Mundial. Zinedine Zidane. quien reaccionó con el famoso cabezazo en el pecho al futbolista azurri lo cual desencadenó la expulsión inmediata de la estrella del equipo galo.

Así mismo se han dado múltiples casos similares en la historia del fútbol en el cual jugadores recurren a técnicas de “juego sucio” con fines de provocar reacciones en los jugadores claves los cuales, por su temperamento fogoso y emotivo, “caen en la trampa” reaccionando con conductas agresivas a la incitación del rival.

Entre las prácticas sucias utilizadas (las cuales pueden darse en esta final) se encuentran:

  • Las expresiones verbales de los rivales en la cancha, que van desde ofensas a sus seres queridos, humillaciones racistas o de región de procedencia.
  • Mencionar situaciones reales o inventadas intimas o familiares del futbolista (infidelidades de sus mujeres, preferencias sexuales del jugador).

Antes, las ofensas no salían a la luz pública pues no había cámaras que lograran primeros planos en el campo de juego. Pero ahora con los adelantos tecnológicos y el uso del VAR se pueden leer hasta los labios de los jugadores y demostrar dichas provocaciones.

Por lo tanto se les recomienda tener mucho cuidado con las provocaciones y, además de “oídos sordos”, se requiere de lograr el máximo de auto-control emocional para no originar sanciones expulsiones en el campo de juego, las cuales debiliten ostensiblemente al equipo juniorista en su aspiración de alcanzar la ansiada estrella. Se debe hacer gala de harta paciencia y capacidad de aguante…. Contar hasta 10 y hasta 100 antes las provocaciones y el juego sucio de los “poderosos”.

Así mismo recurrimos a que el árbitro sea una garantía del “Fair Play” y el no uso de estas tácticas sucias que ennegrecen la imagen del futbol y genera reacciones violentas de los aficionados en las tribunas de los estadios.

Así que, jugadores del Junior, mucho cuidado… Uno de los partidos que tienen que jugar en este final no solo es contra el equipo rival… sino, también, consigo mismos y sus reacciones emocionales.

Si esgrimen con inteligencia durante todo el partido su control emocional es totalmente seguro que el Junior obtenga la 8ª. estrella en su glorioso escudo rojo y blanco.

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