Mi nombre es…¡Ray Ramos!

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Es el ‘mejor embajador de la música colombiana en Estados Unidos’. La mayoría de las agrupaciones y solistas que van a dicho país, recurren a él. 

Por Rafael Sarmiento Coley

Hace tres años, para esta época, Ray René Ramos Rocha amenizaba una tremenda rumba de despedida en uno de los mejores clubes de Barranquilla como bajista y arreglista estelar del Grupo Bananas.

En Estados Unidos acompaña cada vez que Daniella Mass, esa niña barranquillera de bellísima voz lírica, va de gira. Ray Ramos es su mejor compañía.

“No tenía ni la más mínima idea que hoy, a los 33 años de edad, esté a punto de ver convertido en realidad mi propio proyecto musical acá en Atlanta, en donde he tenido una grata acogida, al igual que en Nueva York, Miami y otras ciudades de Estados Unidos en donde he tenido la dicha de acompañar con mi guitarra, mi bajo o contrabajo, a figuras como Alci Acosta, Lisandro Meza, la hermosa voz barranquillera Daniella Mass. Ahora aquí en Estados Unidos tengo un interesante proyecto musical con el también guitarrista Fausto Ojito, hijo de ese tremendo músico Juventino Ojito”, cuenta este barranquillero embajador en Estados Unidos de la música del Caribe colombiano.

En sus videos y ensayos se siente ese sabor barranquillero, caribeño, que lleva en sus entrañas, en la sangre y el corazón. Es lo más vigoroso y motivo de orgullo de la presencia de los músicos costeños colombianos en su andar por el mundo. Es una diáspora positiva que genera la más grata imagen de una Colombia talentosa, honesta, luchadora, de buenos sentimientos y con una sensibilidad tremenda para adaptarse a todas las culturas del mundo. A todos los aires musicales. Es lo que bien puede denominarse “estos seres especiales tienen la capacidad para bailar al son que le toquen”.

¡Tremendo músico!

Ray Ramos ha sido la llave de oro cada vez que Lisandro Meza va de gira por varias ciudades de Estados Unidos.

Lisandro Meza considera que “ese muchacho, a pesar de su juventud, es tremendo músico. Es sano, muy noble y buen amigo”.

Chane Meza, quien durante mucho tiempo compartió con Ray Ramos como bajista de su conjunto, asegura que “es, sin duda, una de nuestras mejores representaciones musicales en el exterior. Ese muchacho se va a ir muy lejos”.

Chelito De Castro recuerda que, tan pronto se le vino a la mente el proyecto de montar la agrupación Chelito De Castro All Band Joe Arroyo, en uno de los primeros músicos en quien pensó fue en Ray Ramos.

Ahora está montando su propio proyecto en Atlanta y otro con Fausto Ojito, hijo de Juventino Ojito Palma.

“Es un tremendo músico de esos que denominan geniales porque tienen ‘oído absoluto’. Sin que tú toques una tecla del piano ya sabe qué nota saldrá. Es guitarrista, bajista y contrabajista. Es polifuncional. Puede acompañar a un grupo de salsa, de vallenato, de porros, de cumbia, de mapalé, de champeta, de rock, de boleros, te puede acompañar a una soprano o un baladista, con igual precisión”.

Chelito, quien durante años fue el pianista y arreglista del Joe Arroyo, tiene gratos recuerdos de Ray Ramos, porque estudiaron juntos la licenciatura de Música en la Escuela de Bellas Artes, y hasta hicieron algún tiempo el ejercicio de catedráticos en varias universidades y talleres en distintos municipios del Atlántico.

Juventino Ojito, considerado el mejor saxofonista, clarinetista y director-productor musical barranquillero del momento, opina que “Ray es un fuera de serie. Y por eso me siento muy orgulloso de que mi hijo Fausto esté a su lado en Atlanta en un proyecto musical en equipo”.

Quería ser abogado

Ray René Ramos Rocha nació en Barranquilla el 10 de septiembre de 1985, hijo de Iveth Rocha y Manuel Ramos. Tiene dos hermanos, Ronald y Raissa. A los 10 años aprendió a contar los tiempos de las notas musicales y su notación en el pentagrama gracias a que su padre también es músico y le facilitó igualmente un método viejo de violín que había comprado hacía mucho tiempo en Estados Unidos.

Cuando terminó la secundaria quería estudiar Derecho. Ese sueño se vio frustrado. No pudo quedar en la Universidad del Atlántico. ¡Qué vainas tiene la vida! Si los ‘rosqueros’ profesores que hacen los exámenes de ingreso no hubiesen hecho la trampa, hoy Ray fuera un músico frustrado. Dos años después entró al preparatorio de Música en la facultad de Bellas Artes de la misma universidad. Menos mal que ahí no había marrullerías para entrar.

Estudiaba día por medio en Bellas Artes y los fines de semana ya empezaba a tocar con grupos de música tropical y lo que le llamaban en esa época “tropipop”. Posterior a eso empezó a estudiar vallenato. ¡Ahí sí que se puso la vaina fea! Porque “mi papá me criticaba porque él venía de escuchar salsa, boleros danzones, congas, y con el estudio del vallenato empecé a tocar con grupos a nivel local. Recuerdo que fue con Carlos Malo, gran artista de la música vallenata, cantante de ‘A una sirena’, quien me daba la oportunidad de tocar con él haciéndole los reemplazos a Joche Meza, bajista de su agrupación (hijo del gran Lisandro Meza).  Eso lo hacía mientras Joche se encontraba de gira por todo el mundo con su papá. A partir de ahí fui adquiriendo más experiencia como bajista de vallenato, por lo cual empecé a tocar con todos los muchachos universitarios de la época que tenían grupo de este género vernáculo”.

Ya se dio a conocer

A partir de acompañar a esos músicos que vienen y van por toda la Costa Caribe colombiana, la experiencia siguió llegándole a este formidable artista que hoy deja muy en alto el talento artístico colombiano.

Mientras acá en Colombia crecía su dominio musical, ya acompañaba a artistas como el rey vallenato Orangel ‘Pangue’ Maestre Socarrás y su hijo ‘Panguito’, excelente cantante. Su primer viaje al exterior fue a Panamá a tocar con el cantautor Iván Ovalle, luego acompañaba a los compositores vallenatos como Marciano Martínez, Gustavo Gutiérrez, Roberto Calderón, Franklin Moya, Aurelio ‘Yeyo’ Núñez, entre otros.

Después fue invitado a formar parte de la banda de planta de un bar llamado ‘Matilde Lina’, netamente vallenata por supuesto, ahí trabajó por más de un año “junto a grandes amigos donde tuve también la fortuna de acompañar a muchos artistas de la música vallenata. Recuerdo que para mediados del año 2010 Chelito de Castro abrió una convocatoria de músicos para hacer parte de la agrupación Código 3, en la que Orangel ‘Panguito’ Maestre me recomendó como bajista, me presentó con Chelito y se me permitió grabar las pistas del álbum “Codifícate” de esta agrupación. Gracias a lo que mostré en el estudio grabando, Chelito decide nombrarme director de la agrupación en la que estuve con artistas que ahora gozan de la fama como Jonathan Jaraba, cantante de Kvrass; y Alex Martínez, cantante y actor de la película de Kaleth Morales”.

Cuando se desintegró Código 3, Ray Ramos entró a trabajar como músico de planta en la discoteca Kukaramakara bajo la dirección del maestro Leopoldo Calderón (guitarrista), profesor de la Universidad del Norte actualmente. En la discoteca estuvo durante un año largo. Tocaban desde rock ochentero hasta música contemporánea, sin que jamás dejaran de pedirles vallenato. Y esta música también lo tenía marcado a él. Siempre lo persiguió. Tras el cierre de la discoteca, lo llamaron de la agrupación de Héctor Arturo Zuleta y Luis José Villa en la que tuvo la oportunidad de grabar un álbum completo donde se destacó el éxito ‘La mujer de mi vida’, del compositor Alejandro Sarmiento.

Después de un año y medio de viajes y giras con este grupo, lo convocan para hacer parte de la agrupación Los Betos del Vallenato, liderada por la portentosa voz de Alberto ‘Beto’ Zabaleta, oriundo de El Molino, Cesar. En ese grupo pudo viajar por muchos rincones de la Costa Caribe, varias ciudades de Venezuela y parte del interior de Colombia.

En esa época estuvo grabando mucho con artistas nuevos como Rafael de Jesús Diaz, Panguito Maestre, Jorge Mario Peña, entre otros. También grababa los bajos y guitarras para el Factor X.

Ray recuerda que fue una buena época, junto a Lucho Ortega, productor y director de Silvestre Dangond, con quien grabó un tema para el álbum “Cantando contigo” de Inés Gaviria, en la que artistas como Peter Manjarrés (con quien grabó este sencillo);  Jorge Villamizar (Bacilos); Noel Sacharas (Sin Bandera); Santiago Cruz, Gian Marco y Juan Fernando Velasco hacían parte de la nómina de este grupo. También tuvo la fortuna de grabar con Tato Marenco, sin duda otro consagrado artista de música folclórica. Con Tato grabó su álbum ‘Los hijos de mamá cumbé’ en donde maestros como Totó la Momposina, Petrona Martínez, Gabriel Segura, Juancho Fernández eran la insignia de este muy buen trabajo.

Con Chelito y Bananas

De repente un día lo llama su amigo Chelito De Castro para un proyecto que pronto se hizo realidad: ‘Acordeón latino’. Fue tanto el éxito del trabajo musical, que fueron contratados para numerosos conciertos por la Costa Caribe colombiana. Ya en 2014 recibe una llamada de Javier Weeber, director musical del Grupo Bananas, para hacer unos reemplazos al bajista, quien se encontraba probando un nuevo proyecto con otra agrupación, lo cual aceptó sin pensarlo dos veces. Pasaron unos días cuando Javier le pregunta: “Ray, quieres trabajar de planta en el grupo”.

De la alegría le respondió “con un abrazo rompehuesos. ¡Claro que sí, mi hermano!”. Con Bananas grabó dos sencillos: ‘El rey de la recocha’ y ‘En la nalga pégale’, esta última canción sonó fuertemente en las emisoras del Caribe colombiano, al punto de denominarla la canción del Carnaval 2015. “Luego, por cosas de la vida, me vine a Estados Unidos donde llevo la música por dentro y ejerciendo mi arte cada fin de semana. Es que uno nace con eso, y es muy difícil cambiar el chip enchufado en el alma y el corazón”.

Allá ha acompañado a artistas como el difunto Pastor López, el tremendo bolerista soledeño Alci Acosta, (quien lo recuerda como “un cerebro fugado de la música colombiana, pero es un orgullo que esté por allá como nuestro embajador musical, para que vean que el colombiano es bueno para muchas cosas buenas”. También ha acompañado a Orlando Liñán (actor de la novela de ‘Diomedes Díaz’), con quien estuvo en Washington y New Jersey.

No se olvida del bollo de yuca

Otros artistas colombianos a quienes ha acompañado en Estados Unidos son los Embajadores Vallenatos de Robinson Damián y Ramiro Colmenares en Tennessee; Patty Padilla (actriz que personificó a Celia Cruz en una novela biográfica), entre otros.

“Mi última grabación la hice para el proyecto barranquillero liderado por Chelito de Castro ‘Joe All Stars’ en la que grabé 4 canciones para dicho álbum homenaje al gran Joe Arroyo”.

Ese es el ejemplar periplo musical de este barranquillero con mucha vida por delante y talento para proyectarse al mundo. Y eso es así porque se considera un soñador, mamagallista profesional, que jamás olvida ese sabor indescriptible del arroz con lisa, el bollo de yuca y el jugo de corozo. “¡Ay mamá mía, eso es pa’chuparse los dedos!”.

Ray René Ramos, barranquillero, 33 años, jamás se olvida de sus raíces musicales que lleva en las entrañas.

Con ese innato lenguaje del barranquillero bacán, “siempre sonriendo ante la malparidez cósmica que a veces llega a la vida para enseñarnos a ser fuertes, puntuales y muchas veces desesperados. Siempre en mis redes trato de que la gente se ría, la gente no la valora, pero la sonrisa tiene el poder de atraer más cosas buenas, si tú deseas algo piénsalo y trata de sonreír y el universo fluirá para que suceda, me gusta leer poesía y cantar con mi guitarra cuando estoy solo, y me siento muy orgulloso de ser barranquillero…”.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

5 comentarios

  1. Sandra Morales Haydar el

    Nojoda, que orgullo y Barranquillero, sigue triunfando mi amigo.

  2. Gran honor de las Tierras lejanas de tener a tan talentoso artista y persona. Orgullo de la tierra que lo vio nacer y embajador de la bakaneria caribeña. Excelente reportaje

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