El Fiscal está más sucio que patio escueto

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En otro país con democracia actuante y moral intachable en los poderes del Estado, Néstor Humberto Martínez no siguiera atornillado a su silla. 

Por Rafael Sarmiento Coley

El país, atónito, asiste a un espectáculo circense en donde el máximo estandarte en la lucha contra la corrupción se ahoga en sus miserias, ante la realidad aplastante de unos episodios de coimas multimillonarias que, en otras latitudes, ya habría sido motivo más que suficiente para que rodaran, por lo menos, medio centenar de cabezas.

Aquí han terminado con sus huesos tras las rejas apenas dos o tres pelagatos (entre ellos el exviceministro de Transporte el cartagenero Gabriel García Morales y el exsenador cordobés Otto Bula), y dos extrañas muertes (Jorge Enrique Pizano auditor de la concesión Ruta del Sol II y su hijo Alejandro). Los verdaderos cerebros de una de las tantas tormentas por la corrupción siguen en sus altos cargos (caso del Fiscal) y en sus madrigueras forradas en oro y plata (caso Luis Carlos Sarmiento Angulo, amo y señor de medio país arropado en el Grupo Aval, Corficolombiana, hoteles, empresas constructoras, tierras y ganados y abundante dinero en cuentas secretas en paraísos fiscales.

El escándalo estalla en el año 2009 cuando el exviceministro García Morales admite haber recibido un soborno por 6,5 millones de dólares para adjudicar y facilitar modificaciones, una de ellas para favorecer a una ministra de la época, Gina Parody E’Cheona.

El propio Luiz Bueno, presidente en Colombia de la constructora brasilera Odebrecht, admitió en una declaración que llegó a unos principios de acuerdo con José Elías Melo, presidente de Corficolombiana, una de las tantas filiales del Grupo Aval. En esos momentos se hablaba de sobornos por 14 millones de dólares, que, según cuentas fidedignas presentadas por los convocantes del debate de este martes, asciende, en verdad, a 50 millones de dólares. Estas astronómicas cifras pagadas como sobornos no son inventadas por Petro ni Robledo. Las declaró en Brasil el propio presidente de la constructora brasilera Marcelo Odebrech, de 49 años de edad, capturado en marzo de 2015 y condenado a 10 años de prisión en el Penal de Curitiba. En diciembre de 2017 salió en libertad a cambio de confesar todos sus pecados. El juez del caso le dictó casa por cárcel.

Y ahí fue cuando toda América Latina tembló por los tentáculos de corrupción que la constructora brasilera había salpicado a numerosos países de la región, en especial Colombia, en donde hasta aspirantes presidenciales recibieron los ‘generosos’ aportes, tal como el propio Marcelo Odebrech lo ha ido soltando desde su propia cárcel-mansión.

No es invento “de la oposición”

El senador opositor Jorge Robledo lee uno de los documentos en contra del Fiscal Néstor Humberto Martínez, durante el debate de este martes en la plenaria del Senado.

De tal manera que los argumentos insulsos con los cuales el Fiscal Martínez Neira trató de defenderse con un “ataque demoledor”, según sus amigos congresistas, quedaron su validez alguna, porque el propio generoso propiciador de los sobornos ha revelado con pelos y señales, no solo toda la porquería en el caso de la Ruta del II en donde el ahora Fiscal actuó como abogado del Grupo Aval (es el abogado de más confianza de Luis Carlos Sarmiento Angulo), sino que se desmarcó de su jugosa teta financiera para jugar de local como empleado del concesionario para estructurar el contrato, de tal manera que, hacia futuro, no tuviera obstáculo cuando tuviera que pasar por las lupas del Ministerio de Hacienda y otras instituciones bancarias cofinanciadoras.

Y, como si todo ello fuera poco, sin pestañear y sin el menor sonrojo, dejó su bufete de abogado de Sarmiento Angulo para pasar al cargo de mayor importancia en la lucha contra la corrupción en Colombia. Cargo que debe desempeñar una persona sin mancha moral alguna.

Sin sesgos y sin asumir posturas políticas, lo que huele muy mal es que el Congreso, uno de los tres poderes públicos del Estado, no sea consciente de su actitud suicida, al quedar cada vez más desprestigiado ante la opinión pública.

En el debate hubo muchos puntos negativos. Uno de ellos, la actitud desleal y lambona del vicepresidente del senado el barranquillero Eduardo Pulgar Daza, al impedirle el uso de la palabra a varios colegas suyos que estaban en favor de que el Fiscal se haga a un costado para que sea una persona con mayor catadura moral, la que se encargue de continuar con las investigaciones alrededor de los sobornos de Odebrech. Porque, como bien lo dijo Gustavo Petro, del Fiscal actual no se puede esperar nada. “Cómo va a investigarse a sí mismo con unos sobornos de tres millones de dólares”.

Un video trasnochado

Paloma Valencia es una de las senadoras más aguerridas del actual poder legislativo colombiano. Lástima que pele el cobre con una defensa a ultranza de unas acusaciones con tantas pruebas evidentes. Es deprimente verla de ‘perrito faldero’ de un funcionario indigno de mantener en tan alto cargo. Peor aún, cuando a última hora saca de la manga de su blusa un video oscuro, indescifrable, sin que sepa a ciencia cierta quién es el presunto sujeto que entrega el dinero a un Petro a quien en forma dificultosa se le identifica por su nariz de ganzúa, sus gafas con vidrios que parecen las posaderas de una botella de cerveza, y su melena de rocquero trasnochado. Un documento visual malísimo sacado a última hora, cuando desde hace meses ruedan por todas las redes sociales pruebas contundentes en contra del fiscal y decenas de compinches de los bochornosos sobornos.

Lo que dice semana.com

En su edición en Internet a la revista Semana refleja con magnífica visión lo ocurrido en el debate de este martes, y deja muy en claro que el evento dejó más sombras que luces:

La principal revelación del senador Jorge Robledo en el debate de Odebrecht, fue una carta que Néstor Humberto Martínez le dirigió a la Superintendencia de Sociedades con el propósito de establecer la participación del grupo económico de Luis Carlos Sarmiento Angulo en la Concesionaria Ruta del Sol SAS, implicada en los sobornos que la firma brasileña pagó en Colombia.

La irregularidad que según Robledo contiene esa carta es que fue dirigida el 27 de marzo de 2017, cuando el escándalo de Odebrecht ya había estallado en Colombia, y que Martínez la suscribió como ciudadano en ejercicio y no como fiscal general. Además le pidió al superintendente Francisco Reyes enviar las respuestas a su domicilio particular y no al despacho de la Fiscalía General de la Nación.

En ese derecho de petición, Martínez pregunta si la concesionaria Ruta del Sol forma parte del grupo económico de Luis Carlos Sarmiento Angulo o el denominado Grupo Aval S.A., del que Martínez fue abogado antes de ocupar el cargo de fiscal general.

La Superintendencia responde que consultados los certificados de existencia y representación legal del Grupo Aval, Estudios y Proyectos del Sol SAS y Corficolombiana, empresas de Sarmiento Angulo, en ninguno de ellos figura la Concesionaria Ruta del Sol como sociedad perteneciente a ese grupo económico.

Martínez también pregunta si en la estructura de capital de la Concesionaria Ruta del Sol se puede afirmar que la matriz es Luis Carlos Sarmiento Angulo, a lo que la Superintendencia responde de forma negativa.

Agrega semana.com en otro enfoque:

En un oficio mostrado por Petro, Néstor Humberto Martínez le ofreció el 26 de febrero de 2016 a Marco Harasic, representante de la Ruta del Sol, trabajar en una propuesta de estabilidad jurídica del proyecto. “Martínez quiere ser empleado de la Ruta del Sol. Aquí no es del Grupo Aval, sino del consorcio, quiere construir la estrategia de estabilidad jurídica. Es una fórmula que le permite a las empresas ir a un comité del Ministerio de Hacienda para blindarse de que el Congreso le permita más impuestos”, dijo Petro. Según el senador, Harasic aceptó, ante lo que se acordó un pago de 30 millones de pesos mensuales para Martínez, más una comisión de 50 millones en caso de que se lograra dicho contrato con el Estado.

En el año 2011 el Estado negó ese contrato. “Pero de acuerdo a las confesiones sabemos que hay 3 millones de dólares que están puestos a través de contratos ficticios para sobornar y lograr ese contrato de seguridad jurídica, que al final sí se dio. Esta parte de los sobornos no tiene investigación y el actuante jurídico es el actual fiscal general de la Nación. ¿A quién le pagarían esos 3 millones de dólares? Porque finalmente el contrato se logró (…) Esto no ha sido investigado, si es que el que propone la acción pública es Martínez. ¿Cómo va a investigarse a sí mismo?”.

Soborno por 4,6 millones de dólares para la adición de Ocaña-Gamarra

Unas imágenes totalmente opacas y voces confusas es el contenido del video presentado por la senadora Paloma Valencia en un intento por denunciar que Petro recibió un supuesto soborno millonario.

Para la adición de la vía Ocaña – Gamarra a Odebrecht (que terminó costando dos veces más por kilómetro que la Ruta del Sol) se pagó según testigos –dijo Petro- una coima de 4,6 millones de dólares. “Pero como Otto Bula no confiesa a quién se lo entregan, la Fiscalía no investiga. Los funcionarios que logran la adición no aparecen en la investigación de la Fiscalía. Y todos sabemos que la decisión de la adición se toma en un Conpes del año 2014, que tiene como integrantes al vicepresidente German Vargas Lleras, al director Nacional de Planeación, Simón Gaviria, la ministra Cecilia Álvarez y el entonces ministro de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez”.

“Soborno de 30.000 millones para mejorar las condiciones contractuales a Odebrecht y Sarmiento Angulo”

Petro dijo que se trata del soborno más conocido. “Este aparece por la confesión de Otto Bula y vincula al senador el Ñoño Elías. Es por el 4% de los ingresos del valor del contrato. 2% va para Federico Gaviria y a quien soborna es a Plinio Olano. (…) El 1% es para Otto Bula y su socio el Ñoño Elías, y el 1% a través de unas empresas que mueve Federico Gaviria. Esos son 30.000 millones de soborno. Otto Bula confiesa el mecanismo, es decir, se paga es a través de contratos ficticios con sub contratistas de la Ruta del Sol. Bula menciona a Sion (8,8 millones de dólares), Profesionales de bolsa (5 millones) de Gustavo Torres, que está ligada a Federico Gaviria, y Consultores Unidos de Eduardo Zambrano. Este recibe 4,2 millones de dólares”.

Dólares que entraron a las campañas de Santos y Zuluaga

Petro dijo que a la campaña de Juan Manuel Santos entraron 400.000 dólares en 2010 de Odebrecht. “Se reúnen Luiz Bueno y Eduardo Zambrano, contratista ficticio, recogiendo dinero para sobornos. Estaba una señora llamada Susana Caldas y un señor Claudio Morales. Y reciben ese dinero de Odebrecht. Después a la campaña Santos 2014 entra 1 millón de dólares y la Fiscalía no investiga. Y lo mismo ocurrió con Óscar Iván Zuluaga: entraron 1,6 millones de dólares. El arquitecto para que entrara ese dinero para Zuluaga es ni más ni menos que el señor Daniel García Arizabaleta, que en ese momento tiene un puesto en la campaña Zuluaga, es el tema de Duda Mendoza y el viaje a Brasil. Pero la Fiscalía no investiga esto. En la reunión dicen que participa Iván Duque, solo que él dice que se va al baño en el momento en el que hablan de ese aporte”, dijo Petro.

Fotos cortesía semana.com

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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