Una aventura macondiana de alegría

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En días pasados una amiga me hizo una invitación para visitar la isla de Salamanca.

Por:Estela Monterrosa

Salamanca está en nuestras barbas, atravesando el río Magdalena. La cita era el sábado a las 7 de la mañana, yo emocionada con una aventura llegué puntual.

Se encontraban allí todos los voluntarios que conforman el foro Atlántico, entre los que se encontraba el periodista Hugo Urruchurto, quien me recibió con un saludo muy efusivo, lo mismo que los voluntarios. Fue un cálido recibimiento, en los pendones estaba la foto de la mujer que había fundado el grupo, María Luisa, con más de 40 años de labor social continua.

Ella creó la Fundación Internacional María Luisa de Moreno como una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo principal es beneficiar a las comunidades más vulnerables en todos los niveles, a través del desarrollo y ejecución de programas de carácter educativo,  productivo y humanitario.

Ya embarcada en la Mita, nombre de la famosa embarcación en la que llegaríamos a la isla, me acomodé en una silla dando la espalda al Malecón. Me fue entregado un chaleco salvavidas por uno de los tripulantes de la embarcación, el cielo estaba cubierto de nubarrones y una densa neblina que se veía a lo lejos.

Me di a la tarea de mirar el paisaje y allá a lo lejos en medio de la neblina podía ver la Ventana al mundo con sus brillantes colores. Era una linda postal pero mi teléfono no tiene la cámara con la potencia para captar la hermosa postal.

Al poco tiempo me brindaron un delicioso tinto y allí esperamos que acomodaran todos los paquetes que llevaban los voluntarios. Llevaban más de 100 mercados para los habitantes de las islas, y un atado de juguetes, sillas, mesas y el sonido para animar el evento. El capitán de la embarcación nos dijo que si queríamos podíamos subir al segundo piso y observábamos mejor el paisaje. Así lo hicimos.

Apenas se iniciaba la aventura casi macondiana, nos colocamos los chalecos salvavidas, nos dieron las instrucciones y zarpamos rumbo a la isla, por ahí en 15 minutos ya nos encontrábamos en la orilla de un improvisado atracadero de embarcaciones hecho con llantas de camión y madera, allí llegó la embarcación y comenzaron los voluntarios a bajar la carga que traían.

Bajamos y subimos hasta una casa grande de material que estaba allí, fueron colocados los más de 100 mercados a la espera de otra embarcación que los llevaría río adentro  a la propia isla.

Una señora habitante de la casa que está a la orilla del río nos prestó a su marido para que nos guiara en el camino para llegar a donde estaba la escuela. Iniciamos el camino, un camino lleno de barro que retardaba la caminata producto de tres días de lluvia; los zapatos se quedaban pegados en el barro, caminamos casi un kilómetro para llegar a la escuela, anexos a este sitio se encuentran sobre la margen del río Magdalena, en el sector de Caño Valle, La Rosita y La Playita, existe una ocupación de 94 familias que se dedican al cultivo de hortalizas, frutales y pesca. Van a Barranquilla y suelen trabajar en oficios domésticos, o en la calle vendiendo minutos.

Esta zona cuenta con una ubicación estratégica pues se puede acceder por río, mar o carretera. Es por esto que mucha gente está asentada allí. Parece que viven en condiciones de miseria total, cultivan verduras y pescan.

Sus viviendas son de material y madera, no cuentan con agua, ni servicio eléctrico, no hay autoridad, ni puesto de salud, están en desamparo total. Los invasores habitan casas de madera y plástico. No tienen servicios de energía, agua o alcantarillado. También generan impacto por salubridad, debido a la contaminación por residuos sólidos, basuras, tala, cacería y pesca.

“Una salida a esta problemática es la relocalización, proceso que está apoyando la Unión Europea. Ya se tiene un primer logro: 23 familias que ocupaban 75 hectáreas en el caño Clarín Viejo con cultivos, construcciones y animales domésticos recibieron de la Agencia Nacional de Tierras el predio Sinaí, de 102 hectáreas, el pasado 13 de febrero”, reporta la entidad. Este era un pleito estancado desde hace 20 años pero que se retomó hace tres y se sacó adelante con una inversión de 473 millones de pesos (254 607 dólares).

Actualmente se avanza con el censo en Caño Valle, La Rosita y Las Playitas y un estudio de mejoras, con apoyo de KFW Cooperación Alemana, a través de imágenes y fotografías satelitales para ver cómo se dio la dinámica de ocupación. Pero son procesos tan lentos que los invasores ya no aguantan más tanto trabajo que pasan allí.

Iba por el camino y un par de personas de la tercera edad me preguntaron que si me tomaba un tinto. Por supuesto que sí. Es el tinto más rico y hablado que me he tomado.

En un predio al pie de la escuela se acondicionó el lugar y allí fueron reunidas las familias con sus niños, se presentó una obra de títeres y un grupo de voluntarias bailó y divirtió a los niños y a los adultos. El voluntario y periodista Hugo urruchurto hizo de animador y tenía bastantes fans que se tomaron selfies con él, al final el calor arreciaba y las nubes presagiaban una tormenta, las primeras gotas empezaron a caer, los mercados fueron entregados en orden con una ficha que tenían pues habían sido inscritos en la semana, a jóvenes madres con bebés pequeñitos les fueron entregados regalos como bañeras, pañales y luego les fue repartido un refrigerio a todos los presentes.

Fue muy bonito ver cómo les cambio el semblante a aquellos habitantes, con el solo hecho de una recreación y luego con los regalos fue un total cambio, la alegría se veía en sus rostros y cuan fácil es alegrar una vida, y ellos hicieron un sancocho para brindarle a los voluntarios un gesto muy hermoso si se tiene en cuenta que ellos carecen de todo.

La aventura estaba llegando a su fin. Ya caían las primeras gotas, yo recogí mis cosas y di media vuelta y comencé a caminar de regreso, con cuidado de no equivocar el camino, me tomé el tinto allí donde me invitaron y las palabras de despedida fueron: “No se olvide de nosotros”.

Cómo me voy a olvidar si traigo el corazón apachurrado, como decían en la obra de títeres muy buena y didáctica, por cierto.

Por lo que allí vi, inexplicable que el gobierno nacional y del Magdalena no miren con piedad a los habitantes de la isla que están en completo abandono.

Al fin llegué a la orilla del río, allí había un Johnson rústico de madera con un motor, cobraba $2500 pesos por atravesarnos el río, como si fuera un bus pero por el agua, sin ninguna seguridad. Al fin llegué a Las Flores y la aventura había concluido para mí, pero el pensamiento daba vueltas y vueltas y repetía todo lo visto.

Gracias a fundaciones como la Fundación Internacional María Luisa de Moreno, aquella gente tiene momentos de alegría y a los voluntarios que con su espíritu de servicio brindan también alegría a la situación en que viven aquellas personas. El sector ambiental colombiano tiene los ojos puestos en las obras de la doble calzada que ampliarán la Vía Parque. El proceso de licenciamiento ya  fue otorgado y pronto también se entrará en la etapa de estudio de impacto ambiental.

Los impactos causados por la vía y los incendios han cambiado la dinámica hídrica y hoy se ven menos especies acuáticas de las que había hace 15 años. La Vía Parque ya está en la lista de Humedales en Peligro, luego de que una comisión Ramsar lo visitara en 2017 e hiciera un llamado al gobierno nacional para que mejorara su funcionamiento.

Adicional a esto, la carretera también genera problemas de seguridad en amplios tramos de áreas desoladas donde se han presentado atracos, narcotráfico y que sirven como escondite para los delincuentes. Además, los viajeros lanzan basura como latas y bolsas de papel, que luego derivan en quemas.

Otro de los factores de fuerte presión y amenaza es el atropellamiento continuo de fauna silvestre por vehículos. Según el monitoreo realizado por los funcionarios del VIPIS, el animal más afectado es el oso hormiguero, le siguen las iguanas, serpientes, aves, caimanes y felinos. Todo esto ocurre pues no hay pasos para el tránsito de fauna.

Fundación Internacional María Luisa De Moreno

Objetivo

Asistir de manera colectiva a comunidades vulnerables supliendo necesidades básicas por medio de donaciones masivas en especie, atendiendo de manera efectiva y oportuna las necesidades más apremiantes.

Nuestra razón de ser

“En la actualidad hay más de 27 millones de desplazados internos, y 10 millones de refugiados  en el mundo. Una de cada seis personas en el mundo padece hambre crónica” (CINU, 2013); por ello La FIMLM ha creado un programa para brindar asistencia a las personas que en situaciones de catástrofe o necesidad, reciban ayuda sin distinción por nacionalidad, creencia religiosa o condición social.

A través de

Articulación con entidades privadas o públicas para conformar redes de apoyo y crear alianzas para la gestión de recursos, equipos, suministros y talento humano hacia el patrocinio de jornadas que generen bienestar en poblaciones más necesitadas.

Aporte

Generar bienestar supliendo necesidades básicas de comunidades vulnerables; y aportar al cumplimiento de los Objetivos del Milenio (ODM N°1 “Erradicar la pobreza extrema y el hambre” y el N° 8 “Fomentar una asociación mundial para el desarrollo”.

@monterrosa1961

 

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Acerca del Autor

Educadora de pre-escolar, con vocación de periodista. Barranquillera y Chacharera, con grandes metas, educando una nueva generación. Móvil 3024019715

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