Turcios, un trazo que pellizca la mente

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El caricaturista colombiano más premiado a nivel mundial.

Por: Víctor González Solano

Omar figueroa Turcios

Cuando Omar Figueroa Turcios era un niño y vivía en Corozal, recorría las polvorientas calles montado en un caballito de palo, imitando al ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Años después, el destino lo llevaría a las calles de Alcalá de Henares, donde también en una época caminó Don Miguel de Cervantes Saavedra, pero esta vez Omar no iría sobre su caballito de palo sino a bordo de los lápices de colores con los cuales este caricaturista costeño crea sus viñetas.

Aun permanecen intactos en su memoria los recuerdos de su niñez en la casa de bahareque y palmas donde vivió con sus ocho hermanos y con sus padres: Don Olimpo Figueroa, un caballero querido por todos en el pueblo que atendía su tienda, motilaba y escribía poemas, y doña Narciza Turcios, una noble mujer que aún hoy en día se preocupa porque sus hijos estén bien. Omar dice que no ha olvidado los pudines que vendía su padre en la tienda, y aunque ahora los ha reemplazado por las bicicletas de la Cafetería Kroxan de la calle Victoria, al lado de la Plaza de los Santos niños en Alcalá, el sabor de ese pudin de Corozal no ha desaparecido de su paladar.

Hoy por hoy, Omar es considerado por la crítica internacional como uno de los mejores caricaturistas del mundo. Sus obras son publicadas en el diario La Razón de España y se han exhibido en las mejores galerías de Europa y América. A pesar de haber ganado más de 30 premios, amén de las menciones honorificas, Omar sigue siendo el mismo muchacho humilde y sencillo que un día decidió viajar a España para sembrar un futuro. Hincha del Junior de Barranquilla, amante del vallenato y del porro – el que se baila en San Pelayo, no el de España -, al que le encanta trabajar al son del blues y el jazz.

Óscar, Filocaris, Francisco y Omar: los hermanos Figueroa Turcios

Cuando la lo contacté  para esta entrevista, la alegría y la emoción no se hicieron esperar. Omar nos contó que su primera caricatura se la publicaron en el  diario El Heraldo de Barranquilla  por solicitud del desaparecido periodista Fabio Poveda Márquez, para la portada de la Revista Deportiva. Fue una caricatura de Miguel ‘Happy’ Lora.

Víctor González: ¿En qué momento te das cuenta de tus dotes para dibujar?

Omar Figueroa: Desde pequeño me gustaron los comics, sobre todo el Meteoro, Águila solitaria, Kalimán y Condorito. También los programas de muñequitos como La pantera rosa. Recortaba de los periódicos la tira diaria  Tarzán y El hombre araña. Noté que alguna atracción había hacia el dibujo, pero intentaba dibujar y todo me salía mal. Me tocaba calcar con papel untado de gasolina los dibujos. Cuando terminé el bachillerato, a los 16 años, decidí dibujar en serio. Mi hermana Nira me llevó a la academia de artes Marcel Lombana. Aprendí técnicas, algo de retrato y caricatura, y a cortar camino, pues yo solo practicando en casa hubiera durado el doble de tiempo en aprender.

V.G: ¿Con qué periódicos trabajaste en Colombia?

En Barranquilla con el diario El Heraldo y el desaparecido Diario del Caribe. En Bogotá con los diarios El Tiempo, El Espectador, El Nuevo Siglo, La Republica y las revistas Cromos, Cambio 16 y otras publicaciones.

¿Cuándo decides irte del país?

En 1997 gané un concurso que organizó la revista Semana. El premio era un viaje a París. Traté de que coincidiera la fecha del viaje con el encuentro internacional de humoristas gráficos en Alcalá de Henares, España. Así lo hice y aquí resido desde entonces.

Turcios, triunfa en España

¿Cómo fueron esos inicios en España, y en la actualidad cómo es tu vida en Alcalá?

Llegamos al evento y en ratos libres iba a mostrar mi carpeta de dibujos a los diarios en Madrid. Un día me presenté en el diario La Razón y me dijeron que les gustaba mi estilo. Todavía trabajo para ellos. Mi vida es dibujar y dibujar, casi todo el día. Como si estuviera en Barranquilla o en Bogotá. Cuando dibujas te olvidas del sitio donde estás hasta que alzas la cabeza. Creo que no sé hacer otra cosa.

¿Cómo ves el oficio del caricaturista en Colombia?

Hacen falta eventos de caricatura y concursos que de verdad promocionen este arte y a los nuevos y viejos talentos. Uno gana un premio a nivel mundial y no es reconocido como cuando un ciclista se gana una etapa en el Tour o la selección Colombia de fútbol gana un partido. Muchas veces mandas tus viñetas a los diarios y algunos las meten a destiempo, como un relleno.

¿Qué hace que un caricaturista sea un caricaturista?

Kim Jong-un

Estoy convencido que el artista, y el caricaturista lo es, nace con un don. Nace y se hace. Otra cosa es saber descubrirlo y practicar y practicar a diario. Si te gusta la música y no tienes oído, puedes pasar toda la vida intentándolo que no te sonará bien ni el timbre de la casa. Igual con el dibujo, si no tienes ese puntico para copiar y luego crear, te quedarás siempre en el intento. En el arte es importante saber observar siempre más allá de las personas normales. Esta es una habilidad que si se tiene se puede desarrollar.

A tu modo de ver, ¿es la caricatura un género periodístico?

Por supuesto. Además de ser un arte mágico tiene un componente de autor que lo hace periodístico, pues depende de la intención que le dé el dibujante.

¿Qué caricaturistas te influenciaron y a cuáles admiras?

Tengo una gran artista en casa, mi esposa Adriana Mosquera “Nani”, autora de la tira cómica Magola. Hace un trabajo de una tira cómica diaria y distinta, tanto para Colombia como para España. Actualmente está haciendo pintura. En mis comienzos las caricaturas de Jairo Linares me marcaron mucho y seguí su estilo al pie de la letra. Después me fui desprendiendo de su influencia. Admiro al maestro Calarcá, Loredano, Silvio Vela, Ocuellar, J Leal, Carlos Nine… la lista es larguísima.

Nani y Turcios, dos caricaturistas de talla mundial

¿Cómo ves la caricatura actualmente?

Como siempre la he visto: importantísima. La forma de hacer ver la realidad con imágenes es impresionante. Es como un pellizco al ojo y a la mente.

¿Cómo te ve la critica actualmente?

Recibo los comentarios en mis blogs y en mi correo electrónico, donde la gente se sorprende favorablemente al ver mis dibujos.

¿Qué consejo le darías a los que se inician en el arte de la caricatura?

Es muy sencillo, sentarse ocho horas diarias que el estilo va saliendo solito. Ver a muchas obras de los maestros. Internet es una gran ventana al arte y al mundo.

¿Se vive de dibujar caricaturas?

Llevo intentándolo hace 24 años y creo que sí.

¿Cuándo no estás dibujando a que te dedicas?

Cuando no dibujo para el periódico dibujo para mí. A la larga es mi verdadero arte, el que me nace sin pedidos ni recomendaciones. Estoy haciendo una serie de animales, caricaturas y humor gráfico. Es lo que mando a los concursos.

¿Qué es lo que más extrañas de la Costa?

Sin duda alguna la familia, la gente, la comida y el folclor.

¿Has pensado regresar a Colombia y en un futuro radicarte aquí?

Por supuesto, pero las condiciones para los dibujantes no son buenas. Ya sabes que nosotros también pagamos el agua, la luz, comida… Por lo pronto mis caricaturas e ilustraciones se publican a diario en El Heraldo, que me hace sentir con un pie en Barranquilla.

El arte de Turcios aquí: Caricaturcios

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