Unimetro, una pelotera interminable

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A pesar de la presencia permanente de una comisión del Ministerio de Educación que ratificó en el cargo de rector a Juan José Acosta Osío, la familia Jaller sigue en la lucha por el poder. 

Por Rafael Sarmiento Coley

La fundación que agrupa al Hospital Universitario y Universidad Metropolitana de Barranquilla se auto destruye en medio de una disputa lastimosa entre dos bandos de herederos de los fundadores de dichas instituciones.

Juan José Acosta Osío (derecha), de nuevo en su escritorio de rector titular de la Unimetro.

Todo ello como consecuencia de la falla de los fundadores al no dejar en claro un protocolo de sucesión o protocolo de familia, para que la siguiente generación no destruyera lo que ellos con tanto esmero y esfuerzo dejaron en pie.

María Victoria Angulo, la frentera y dinámica Ministra de Educación, vino a ponerle el pecho a la brisa. Así es que es. A tiempo. Antes de ver a la Unimetro descuadernada como estuvo la Uniautónoma.

El nido de serpientes se desató desde el mismo día de la muerte de la cabeza visible de la fundación, el médico y cuatro veces senador Gabriel Acosta Bendek, el 10 de agosto de 2014, debido a que los dos hijos del difunto, Ivonne Acosta Acero y Alberto Acosta Pérez, entablaron denuncia penal por sospechar que su padre no había muerto de un infarto cardíaco, como lo afirmó su segunda esposa con la que vivía desde 1996, Soraya Corzo Pinto.

Las sospechas se agravaron cuando Ivonne y Alberto descubrieron que Soraya había modificado, de manera inconsulta, el acta de constitución de la Fundación y escrituras de decenas de propiedades para designarse ella como secretaria autónoma para disponer de los bienes y hacer los cambios que quisiera en juntas directivas y puestos de mando.

Desde este lunes soplan nuevos vientos en la Universidad Metropolitana de Barranquilla.

Solicitaron la exhumación de cadáver y los peritos determinaron que no había muerto de infarto pues su cuerpo presentaba heridas, golpes y moretones en varias partes: (cabeza, pecho, brazos y piernas). El cardiólogo de cabecera sacó de sus archivos el cardiograma de control realizado 10 días antes del desenlace fatal, donde no mostraba ninguna deficiencia cardíaca. A pesar de sus 83 años, Gabriel Acosta Bendek era un hombre fornido y saludable.

La situación de Soraya se complicó porque Alberto reveló ante la Fiscalía detalles de una conversación privada que sostuvo con su padre dos días antes de su fallecimiento. Le contó que estaba muy acongojado y preocupado porque su esposa en segundas nupcias tenía dos amantes, un francés y un médico barranquillero allegado a la familia. A raíz de eso Soraya se aquietó y por largo tiempo se mantuvo en el exterior.

Los fundadores

En 1979 los hermanos Gabriel, Jacobo, Eduardo, Alfonso, Regina y Victoria, más la primera esposa de Gabriel, Sofía Acero crearon la Fundación Acosta Bendek, con una primera entidad, Hospital Universitario y luego la Corporación Universidad Metropolitana. Ambas instituciones agrupadas en la Fundación Acosta Bendek, con Gabriel en calidad de presidente y Sofía vicepresidente vitalicios. Eduardo, prestigioso médico ginecólogo, asumió la dirección del Hospital.

En 1995, al morir Sofía Acero, Ivonne Acosta Acero, en ese momento hija única de los Acosta Bendek-Acero, asumió la vicepresidencia. Aún no había nacido Alberto, producto de una relación extramatrimonial.

La otra pelea

Tan pronto los hermanos Ivonne y Alberto se enteraron de los movimientos de Soraya, asumieron el control de la Fundación. Ivonne estaba amparada en su condición de presidente vitalicia de la Fundación, al morir sus padres. Su error fue colocar a su esposo Carlos Jaller en la rectoría de la Unimetro, lo cual generó el descontento general de los descendientes de los cinco hermanos Acosta Bendek, ya fallecidos. Los hijos de Alfonso Acosta Bendek, uno de los cinco hermanos fundadores, se opusieron con vigor a tal designación. Sin embargo, el Juez 13 Penal Municipal Rafael Uribe Henriquez – quien estuvo encarcelado por haber dejado en libertad sin justificación plena al tristemente célebre político millonario nacido en Magangué y residente en Cartagena, Alfonso ‘El Turco’ Hilsaca Eljadue- ratificó el nombramiento de Jaller.

Los Acosta Osío insistieron ante una instancia superior, que falló en contra de Jaller y confirmó a Juan José Acosta Osío como rector de la Unimetro y a Alberto Acosta Pérez en la dirección del Hospital Universitario Metropolitano.

Desde la semana anterior se encuentra en Barranquilla una comisión del Ministerio de Educación y miembros de la Fiscalía General, revisando los documentos fundacionales de La Universidad y el Hospital, y este lunes acompañaron a Juan José Acosta Osío para que reanudara sus funciones de rector en propiedad de la Unimetro, y a Alberto Acosta Pérez en la dirección del Hospital.

Por los vientos que corren, no sería el último asalto de esta incruenta pero crispante pelea.

El descuido de los fundadores

En su buena época la Casa Vargas, de don Gabriel Vargas, era el epicentro de la moda en pleno Paseo Bolívar de Barranquilla.

La historia a nivel mundial de estas grandes fortunas está llena de estos episodios desde cuando el mundo es mundo. Mucha sangre ha rodado por culpa de pugnas por una heredad. De ahí que en Estados Unidos desde hace casi un par de siglos las familias más ricas del planeta se inventaron la frase: “antes de morir, hay que dejar luz en la poterna y guardián en la heredad”.

El primero en poner en práctica el sentido de esa frase fue John Davison Rockefeller, el rey de la industria petrolera mundial desde 1872. Apenas tenía 33 años de edad.

Las Empresas Públicas de Barranquilla (EPM), que fueron modelo para que nacieran otras entidades en distintas ciudades del país (el mejor testimonio es Medellín), hoy es un cadáver insepulto.

Los Rockefeller, al igual que los Rothschild (banqueros que manejan la plata del mundo); los Walton (dueños de la cadena de tiendas WalMart); la familia heredera de Frank Mar fundadores de una inmensa fábrica de confitería con su chocolate Snickers, M&M, Milky Way.

Los Kock (dueños de las principales refinerías internacionales). Y la poderosa familia alemana Boehringer y Von Baumbach, dueños del más fuerte laboratorio farmacéutico mundial Boehringer Ingelheim.

En ninguna de esas cinco familias más ricas del universo se han presentado estas peloteras. Esas familias poderosas quitan y ponen presidentes en las potencias mundiales y sus países satélites mediante corporaciones semiclandestinas (como funcionó la masonería en sus primeros años), como el Club Bilderberg, son “los amos del mundo”.

Afit Simán descendiente del próspero grupo empresarial Simán Hermanos ubicado en la Calle 30, en diálogo con el Editor General de La Cháchara, Jorge Mario Sarmiento Figueroa.

La mayoría de estas familias fueron las que se inventaron una variante testamentaria, denominada ‘Protocolo de familia’, práctica ya extendida por todo el mundo. Incluso aquí en Barranquilla una empresa editorial heredada por la tercera generación y dividida en tres grupos que son dueños por partes iguales (33.33%) de la torta accionaria, contrataron una firma estadounidense especializada en el tema, cuando aún estaban vivos dos timoneles pertenecientes a la segunda generación (históricamente se ha señalado que la primera generación construye, la segunda disfruta y la tercera destruye).

En este caso barranquillero no se destruyó la heredad porque la firma contratada recomendó sepultar el órgano reglamentario de los fundadores, que establecía que la dirección de la empresa tenía que estar siempre en cabeza de un descendiente del director-fundador, dos gerencias para los descendientes del presidente de la junta fundacional y un Superintendente heredero del primero que ocupó ese cargo.

Rafael Uribe Henríquez, el controvertido juez 13 penal municipal de Barranquilla, que tomó una decisión errónea y fue desautorizado por sus superiores.

Recomendó también que se acudiera a ‘jugadores externos’ (outsourcing) para los cargos de dirección, presidencia y gerencia. Ningún miembro de las familias herederas puede ocupar cargos remunerados dentro de la empresa, todos pertenecen a la Junta de Socios que es la máxima autoridad. Es la encargada de elegir por consenso al cuerpo ejecutivo de la empresa. Solo así se acabaron las discusiones a gritos, los golpes a la mesa de junta e incluso, las patadas y trompadas en disputa de la presidencia, la dirección o una de las gerencias. Las aguas volvieron a su cauce.

No se salvaron

Las ruinas de Peldar fueron dinamitadas para construir en ese lote el pomposo Centro de Eventos y Exposiciones Puerta de Oro.

En cambio muchas otras poderosas empresas barranquilleras son recuerdos del pasado o cadáveres insepultos. La lista es larga: Celanese, Industrias Yidi, Textiles Jaar, Siman Hermanos y su fábrica de calzados y camisas Van Housen, Tejidos Obregón, Celta, Molinos Roncallo, Casa Clavería, papelería El Cid, Cafetería Almendra Tropical, Astilleros Magdalena, Unial, Aluminios Reynolds, Diario La Prensa, Café y Radio Universal, Discos Tropical, Casa Vargas y Vanytor (ambas de don Gabriel Vargas), la fábrica de ollas, bacinillas y calderos de peltre y molinos de hierro para el maíz, arroz y café de Alberto Marulanda Grillo (dueño de la inmensa hacienda Veracruz en jurisdicción de La Gloria, Cesar), y Peldar (fábrica de envases de Carlos Ardila Lülle). Hoy en donde funcionaba Peldar está el nuevo sitio emblemático barranquillero, el Centro de Eventos y Ferias Puerta de Oro reforzado con el grato malecón.

Al lado de ese cementerio archimillonario, están las insepultas Empresas Públicas Municipales y Corelca.

Fundaciones sin ánimo de lucro

La Constitución de 1991 en su Artículo 69 define con toda claridad que las fundaciones sin ánimo de lucro son instituciones al servicio de la comunidad en general, y sus socios fundadores no pueden lucrarse de ellas, mucho menos volverse millonarios saqueando sus arcas.

Como siempre, quienes más han sufrido las consecuencias de las disputas familiares de la Unimetro son los estudiantes.

Lo mismo señalan el Artículo 20 de la ley 30 de 1992, Ley 749 de 2002, Decreto 2216 de 2008 y Ley 1188 de 2008.

Y ello es así porque la norma constitucional ordena que el Estado “fortalecerá investigación científica y ofrecerá las condiciones especiales para su desarrollo”. Lo que significa que las universidades privadas, amparadas en una fundación sin ánimo de lucro, reciben recursos del erario. Por lo tanto no son feudos para enriquecer a particulares con dineros públicos.

De ahí se desprende el mal sabor que dejó el saqueo en la Universidad Autónoma del Caribe, tras el fallecimiento de su rector-fundador, Mario Ceballos Araujo, en manos de dos de los rectores que lo sucedieron. Se robaron hasta las matas de los jardines. No acabaron con ella porque el Ministerio de Educación intervino a tiempo con el apoyo de Procuraduría, Fiscalía y demás organismos de control.

El Ministerio nombró como Rectora a la destacada catedrática barranquillera Claudia Dacuhna, hija de uno de los mejores jugadores brasileros que trajo el Junior en la época en que estaba en manos de Arturo ‘El Turi’ Fernández Renowitzky.

Hoy la Uniautónoma ha recobrado su buen rumbo, y se respira un aire fresco, sin la putrefacción de antes.

Era tan agradable pasar por la Vía 40 frente a la fábrica de Café para disfrutar del aroma que salía de las calderas.

Esas situaciones presentadas en dos fundaciones sin ánimo de lucro da pie para que el Ministerio de Educación meta las narices en ciertas universidades (como una que ha comprado las mansiones de casi medio Prado viejo y las dos familias que la regentan viven en la ostentación y la riqueza). Al igual que un sospechoso Instituto de una fundación sin ánimo de lucro que tiene como emblema el icónico águila del escudo de Estados Unidos. Un claro mensaje de publicidad engañosa pues el estudiante incauto piensa que allí aprenderá el mejor inglés y todo lo demás para viajar a EE.UU. Comenzaron en  un garaje y hoy son dueños de dos manzanas con un edificio central de cuatros pisos y un bunker en donde tienen sus guaridas marido y mujer, los dueños de dicho emporio y dos calanchines (marido y mujer también), que manejan la imagen corporativa acumulando grandes fortunas por esos servicios a perpetuidad y con una publicidad clandestina a muy bajo costo.

El Ministerio de Educación

Ya la Universidad Autónoma del Caribe pasó por el suplicio que afronta la Unimetro, gracias también a la decidida intervención del Minedución.

Todo lo relacionado con el mundo universitario colombiano lo define el Ministerio de Educación así:

“Según la naturaleza jurídica, la cual define las principales características que desde lo jurídico y administrativo distinguen a una y otra persona jurídica y tiene que ver con el origen de su creación. Es así que con base en este último aspecto las instituciones de educación superior son privadas o son públicas.

“Las instituciones de educación superior de origen privado deben organizarse como personas jurídicas de utilidad común, sin ánimo de lucro, organizadas como corporaciones, fundaciones o instituciones de economía solidaria.

“Instituciones de origen privado: Para constituir una institución de educación superior, de origen privado, deben cumplirse los requisitos señalados expresamente en el Decreto 1478 de 1994.

“El trámite tiene un costo de cuarenta (40) salarios mínimos legales mensuales vigentes, y se adelanta a través de una herramienta tecnológica diseñada por el Ministerio de Educación Nacional, denominada Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Saces). Como requisito primordial se tiene que hacer la presentación de un estudio de factibilidad socioeconómico que contemple la formulación de la misión institucional, señale el contexto geográfico y la caracterización que tendrá la entidad y el proyecto educativo con los componentes indicados en el numeral 3 del artículo 6 del referido decreto.

“Al mencionado estudio debe agregarse toda la información relacionada con los soportes de orden jurídico (acta de constitución, acta recibo de aportes, los proyectos de estatutos y reglamentos respectivos). Al igual que el anterior proceso, la propuesta de reconocimiento de personería jurídica es evaluada por parte de la Sala Institucional de la Comisión Intersectorial para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Conaces), y posteriormente el (o la) señor(a) ministro(a) de Educación Nacional emite el acto administrativo de reconocimiento de la personería jurídica, y dispone su registro en el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (Snies).

“La institución debe adelantar el procedimiento de registro calificado, que se encuentra regulado en la Ley 1188 de 2008, de los programas académicos de educación superior que pretenda desarrollar, y cuenta con un término de dos años para iniciar actividades académicas.

“Debemos tener en cuenta que el hecho de que no deban tener ánimo de lucro implica que no pueden repartir beneficios o excedentes económicos, pero ello no impide que puedan tener excedentes económicos a final de año, contratar empleados para la Fundación, así como realizar actividades económicas que puedan generar excedentes económicos. Dado que no puede efectuar el reparto de los mismos, deben reinvertirse en el cumplimiento de los fines de la entidad”.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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