Hablemos de influencers

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Ser influencer también es asunto del pasado.

Por Angie Quiroz Castellar

“¡Hola, guapuras!” “¡Hola, mis amores!” Ese es el saludo que escuchamos una y mil veces al reproducir un video en YouTube, Facebook o una Instagram Stories. La caja mágica que solía estar en las salas de las casas ahora permanece en nuestras manos, desde el primer rayo de sol hasta la última canción de la playlist. A estos personajes ya no los vemos una vez a la semana, a la misma hora por el mismo canal. Ahora, todo está a un click de distancia.

Estas nuevas voces que nos hablan día y noche las reconocemos como influencers. Jóvenes, en su mayoría, con vidas aparentemente perfectas: cuerpos #sinexcusas, armarios de ensueño, fotos que despiertan envidia, maquillaje con más brillo que una espada de Star Wars y con una comunidad de seguidores para quienes producen su contenido. Para unos, son los nuevos líderes de opinión del mundo contemporáneo; para otros, simples mortales con un paquete de datos.

Ese último detalle me lleva a preguntarme si existieron influencers en el pasado. Si la condición es contar con un dispositivo móvil y acceso a internet, la lista se reduce a los que ya conocemos. Así, con el permiso de la Chiara, la Lele y la Pautips, me permito hacer una lista de personajes que con celular en mano darían más de que hablar que el mismo Donald Trump con sus tweets.

 

Edith Head posa junto a sus 8 estatuillas. ¿#TeamEdith o #Team Edna?

Edith Head 

Diseñadora de vestuario de la época dorada del cine en los años cincuenta. Es posible que muchos la conozcan y no sabían. Si han visto La ventana indiscreta (Rear Window, 1954), Atrapa a un ladrón (To Catch a Thief, 1955), Una cara con ángel (Funny Face, 1957) o Ella y sus maridos (What a way to go!, 1964) ya sabrán lo suficiente. Esta señora, consentida del mismísimo Alfred Hitchcock, nominada 35 veces al Oscar al mejor diseño de vestuario, de las cuales ganó en 8 ocasiones consecutivas. Head creó diseños que se han quedado marcados en la historia del séptimo arte. ¿O de dónde creen que surgió la inspiración para Edna Moda, de Los Increíbles (2004)?

Yves, retratado por Jeanloup Sieff. Strike a pose!

Yves Saint Laurent

En 2017, el premio a influencer del año del Council of Fashion Designers of America se lo llevó Kim Kardashian, pero si Yves Saint Laurent viviera, le hubiera hecho buena competencia a la reina de las naked bathroom selfies. Si hay un personaje influenciador en la historia de la moda, es él.

Niño prodigio y chico rebelde de su época, Saint Laurent fue director artístico de la casa Dior desde 1957 hasta 1960, luego de la muerte del maestro Christian. Después creó su propia casa, la que lo hizo famoso: YSL. Creó piezas como el vestido Mondrian y diseñó el vestuario de películas como La sirena del Mississippi (La Sirène du Mississipi, 1969) del francés François Truffaut, y Bella de día (Belle de jour, 1967) del español Luis Buñuel. En 1971 lanzó su primer perfume Pour Homme, para el que posó desnudo en la campaña publicitaria. Su opulento estilo de vida, de lujo y fiestas, fue tan mediática como su relación con su pareja, el empresario francés Pierre Bergé.

Jackie O. de rosa y no sólo los miércoles.

Jacqueline Kennedy Onassis

Imaginemos el perfil de Instagram de esta mujer. Usuario: @jackieo. Ubicación: Grecia. Hashtag favorito: #OOTD. Seguidores: millones. Recordada como una de las primeras damas con más estilo y coraje, aunque criticada por su vida personal. Su traje y sombrero rosado de Chanel, manchados de sangre tras el asesinato de su esposo John F. Kennedy, permanecen guardados en una habitación secreta de los Archivos Nacionales en Maryland, Estados Unidos. Después fue blanco de todas las críticas al casarse con el magnate griego Aristóteles Onassis; la prensa lo consideró una traición, pero lo cierto es que una viuda que decide seguir con su vida es algo que está bien, ¿no? Al parecer, no si eres Jackie Kennedy.

 

Lamarr con su look más icónico en “Las follies de Ziegfield” (Ziegfield Girl, 1941)

Hedy Lamarr

Austriaca de nacimiento, Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida como Hedy Lamarr, fue una actriz del cine clásico de Hollywood e inventora. Por ella es que están leyendo este artículo: Lamarr diseñó para la guerra contra los nazis un sistema de comunicación secreta que, con el tiempo, tuvo distintas aplicaciones prácticas, una de ellas la comunicación digital que se usa para redes móviles, Bluetooth y Wifi.

Como actriz, su belleza marcó una época. En la película Éxtasis (Ecstasy, 1933) simuló un orgasmo, el primero que se recuerde. Su turbulenta y genial vida ha sido llevada muchas veces al cine y la televisión: la más reciente, Bombshell: La historia de Hedy Lamarr (Bombshell: The Hedy Lamarr Story, 2007), fue producida por la actriz estadounidense Susan Sarandon. Puro girl power.

La lista sigue. En todos los ámbitos y épocas existieron personajes que han influenciado la historia, la moda, la ciencia, la literatura e incluso nuestras personalidades. La diferencia es que, antes, el contenido quedaba escrito en enciclopedias y no en #TBT. Las generaciones más jóvenes pueden vivir perfectamente sin saber quien fue Edith Head o Jackie O.

La forma de comunicar, transmitir ideologías y hábitos de consumo está cambiando. Lo cierto es que antes de The Blond Salad y Kylie Jenner ya había mucho camino recorrido.

Ser influenciador se está convirtiendo en un nuevo poder. No es el dinero, el glamour, las campañas, los premios: se trata de contar con una nueva narrativa, y son ellos quienes dicen las líneas.

Hagamos el ejercicio: si volvieras al pasado, ¿a quién le darías un celular?

 

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