Los ‘Relicarios’ que recuerdan las heridas que quieren sanar

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Una exposición que se ensambló como un rompecabezas, nos muestra más que el recuerdo de los ausentes, el dolor que 50 años de guerra ha hecho estragos en nuestros corazones.

Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza

Hay mucho dolor que superar tras más de cinco décadas de guerra. Para los colombianos, es tratar de llenar el vacío de los ausentes, de los que no volverán, de aquellos familiares que se toparon con un destino incierto, de las huellas borradas en el camino hacia un paradero desconocido; o de aquellos que sucumbieron con sus vidas ante una violencia descontrolada y sin sentido.

Pero mientras el tiempo inexorable puede haberle jugado una mala pasada a muchos, induciéndolos a banalizar las ausencias y sus sentimientos más profundos, la artista Érika Diettes se ha dedicado a resguardar esa memoria histórica necesaria para que como sociedad no caminemos los mismos senderos tortuosos de la confrontación violenta.

La muestra ha atraído mucho público desde su apertura el 8 de agosto.

Es así como Érika Diettes nos presenta ‘Relicarios’, su última obra vinculada al dolor, la soledad y el llanto como consecuencias inevitables de la guerra. Expuesta desde este mes de agosto en los espacios de la universidad Jorge Tadeo Lozano, en Bogotá, la artista nacida en Cali en 1978, nos enfrenta cara a cara con el dolor de cientos de familias que fueron víctimas y testigos de primera fila de aquella cruenta realidad colombiana.

Presentados dentro de cajas transparentes similares al ámbar, y dispuestas a modo de tumbas como si de un cementerio militar se tratara, Diettes nos presenta objetos personales relacionados con los que ya no están. Aquellos fetiches con los cuales sus cercanos los recuerdan después de varios años de ausencia. Por sí solo narran el espacio vacío que dejaron en sus hogares y en el corazón de sus seres queridos.

Es inevitable no sumergirse en la melancolía cuando uno camina entre estos objetos. Es imposible no sentir empatía por aquellos a los que estas imágenes u objetos representan, sentirse tan cerca de este dolor todavía presente en muchos, de la inconformidad que deja la injusticia de una muerte o desaparición anticipadas.

Por la forma como están dispuestos la gente debe contemplar a los objetos como si fueran tumbas.

La manera de colocar los objetos, ubicados a la altura del suelo, obliga al visitante a acercarse a ellos para poder observar los detalles. En esa postura, se hace ineludible no contemplarlas como si fueran tumbas de seres cercanos, de personas que han sido despojadas de nuestras propias almas.

“Las memorias de desaparecidos y caídos conviven allí, en el silencio que suscita el dolor de las víctimas”, dice parte del escrito que sirve de información sobre la obra que se montó con la participación de cientos de familias de todo el país.

La muestra estuvo previamente en Argentina, donde tuvo una “fuerte” acogida del público.

Diettes explica que fue un trabajo de seis años en los cuales visitó y entrevistó a centenares de familias arrolladas por la violencia, arrasadas por la incertidumbre de la desaparición, del desplazamiento forzado…de la muerte. Poco a poco fue reuniendo objetos pequeños para otros, pero significativos para ellos porque de alguna forma les recordaba a los que ya no estarían jamás. Cada objeto tiene el significado y las lágrimas de quienes la vida y la guerra los etiquetó como ‘víctimas de conflicto armado’. Es así como cada relicario es único, cada uno encierra una historia distinta, una forma de sobrellevar el dolor.

Es inevitable sucumbir a la reflexión cuando se ven los objetos que pertenecieron a caidos y desaparecidos.

“Declararse en duelo eterno” es lo que receta Érika Diettes para canalizar tanto dolor dentro de una sociedad que ha tenido que convivir durante cinco décadas con una guerra visceral que carcomió sus entrañas.

‘Relicarios’ es según la propia Diettes una consecuencia directa de sus trabajos anteriores (Sudarios y Río Abajo) que también tocan este sensible tema. No es una muestra dirigida exclusivamente al público colombiano. De hecho, la obra estuvo en Argentina donde a juicio de la expositora, tuvo un recibimiento muy fuerte por parte de un país que también ha vivido la violencia interna.

Los objetos fueron cedidos por familiares de fallecidos o desaparecidos durante la guerra.

Al final del día, ‘Relicarios’ es más que un recordatorio, un llamado de atención sobre lo que no debemos olvidar jamás como sociedad, para que este dolor no vuelva a golpear como una ola violenta nuestros cimientos. Esta la única manera de conseguir la sanación del espíritu.

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Acerca del Autor

Lexander Loaiza

Es comunicador social con especialización en el área audiovisual egresado de la Universidad del Zulia (Venezuela). Ha realizado cursos de periodismo económico con el Banco Central de Venezuela, periodismo digital, locución comercial y ha desempeñado labores en medios como RCTV, Televen, Últimas Noticias, Diario La Calle-Valencia (editor), Union Radio y ha acumulado experiencia como asesor comunicacional en instituciones públicas y privadas.

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