XVIII Festival de decimeros y bailadores de cumbia

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La tradición agoniza lentamente, pero aún se puede mantener. 

Por: Manuel José Anaya Acosta – Cátedra Manuela Muñoz.

Un día lleno de composiciones de diez versos interpretadas como cantos, sonidos de flautas de millo y tambores, y de homenaje a nuestra tradición y nuestros adultos mayores.

20 de julio, día nacional en nuestro país, cuando se recuerda aquel grito que se dio hace 118 años en la ciudad de Bogotá y fue precursor de las batallas independentistas que terminaron 9 años después. En todo el país se realizan actos conmemorativos, y Malambo no puede ser la excepción; aunque desde hace 18 años en nuestro municipio se realiza un festival que reúne a decimeros, músicos y bailadores de cumbia de todo el departamento e incluso de toda la costa, buscando rescatar y preservar dos símbolos característicos de la cultura caribe: la cumbia y las décimas; símbolos culturales a los que desafortunadamente los jóvenes no le estamos dando el valor que merece y en un futuro no muy lejano pueden desaparecer.

Historia de las tradiciones que debemos preservar

Para entrar en contexto, es importante que tengamos claro qué son las décimas y por qué son reconocidas en este festival. Del mismo modo, cabe mencionar ciertos aspectos, desconocidos para muchos, sobre la cumbia.

Las décimas son composiciones literarias y poéticas de 10 versos octosílabos, que se recitan de manera cantada y en los cuales hay un patrón de rimas, el cual es el primero con el cuarto y el quinto, el segundo con el tercero, el sexto con el séptimo y el último, y el octavo con el noveno. Alejandro Martelo (Q.E.P.D.), definió la décima tradicional colombiana con una décima genial[1]:

“Que siempre rime el primero

con el cuarto y con el quinto,

y otras veces por instinto

rima segundo y tercero.

El sexto yo se lo pego

al noveno y al final,

y el octavo es natural

que rime con el siguiente,

así por lo consiguiente

se ha hecho un gran decimal.”

Estas composiciones datan aproximadamente del siglo XVI y fueron creadas por Vicente Espinel en la región de Andalucía España, llegaron en la época de la colonia y se afianzaron en varios países como México, Cuba, Venezuela, Panamá y Colombia. En nuestro país tuvo un gran auge en toda la costa caribe durante el siglo XX, especialmente en los departamentos de Sucre y Córdoba, donde muchos hombres, decimeros repentistas, cantaban sus décimas de pueblo en pueblo contando los eventos y situaciones que se presentaban y vivían en la región.

Pero esta tradición que también llegó a nuestro departamento y municipio, ya no goza de esa gran popularidad. Con el paso del tiempo, se ha ido mermando paulatinamente la cantidad de decimeros, quedando solo unos pocos, situación que lleva a las décimas a un estado de ‘en vía de extinción’, como lo manifestó Consuelo Posada en un artículo publicado en la revista de literaturas populares titulado ‘La décima cantada en el caribe y la fuerza de los procesos de identidad’:

(…) y aunque se haya extinguido casi completamente en muchas regiones, está viva en la memoria reciente de nuestros pueblos. Jorge García Usta, entre otros, confirma la pérdida de la tradición decimera. En ‘Diez juglares en su patio’ se refiere a Cico Barón como el último decimero. En su trabajo recuerda los combates poéticos de las primeras décadas del siglo XX, con decimeros trashumantes, quienes, acompañados del fervor campesino, iban por los caminos recientes, de fiesta en fiesta, cantando y creando décimas y, en ocasiones, sosteniendo prolongados combates en poesía, que se extendían un día y una noche ante el deslumbramiento del público (…).”

Por otro lado, su majestad la cumbia, también es centro de este festival que ya cumplió su ‘mayoría de edad’. La cumbia como ya sabemos es desde hace muchos años el ritmo musical y el baile que nos representa nivel mundial, pero hay ciertos aspectos más allá de que es ese baile que vemos año tras año en los carnavales y ese ritmo que suena en todo el mundo para identificarnos.

En una breve charla que tuvimos, el profesor Yovanny López (reconocido profesor de danza folclórica en el municipio de Malambo), manifiesta que, la cumbia como ritmo musical es una composición triétnica, en la cual se mezclan la cultura de los indígenas (aportando las gaitas, flautas y maracas), los esclavos africanos (aportando los tambores) y de los blancos colonizadores (aportando el canto y la vestimenta de la mujer); de toda ese proceso de años en el que hubo una combinación de instrumentos y tradiciones, nació este hermoso ritmo al que me atrevo a llamar un ‘mestizaje musical’.

Como baile, la cumbia históricamente nace entre el deseo del hombre negro de conquistar a la mujer indígena en las rondas que hacían cada 2 de febrero, día que se les permitía a los esclavos expresarse libremente. El movimiento de los pies, especialmente el pie derecho del hombre es un homenaje a los negros cimarrones, a los que los esclavistas les aseguraban grilletes para que no se escaparan; la mujer por su parte, el movimiento de la mujer fue aprendido de los bailes elegantes en los que ellas eran esclavas.

El profesor Yovanny finaliza su intervención con la siguiente décima:

“Un homenaje al folclor

Va esta décima sincera

Para que Colombia entera

Califique mi valor

Y para mí es un gran honor

Hacer vibrar de alegría

Esta bella patria mía

Llena de grandes placeres

Donde sus lindas mujeres

Son el alma y la poesía”

El XVIII festival, los homenajeados y los hacedores

En días anteriores al festival, tuve la oportunidad de entrevistar a dos personas que han aportado a la cultura del municipio de Malambo, siendo uno partícipe en la creación del festival y el otro ex-director de cultura y el homenajeado de la edición anterior del festival, hablo de Gustavo Lara y Henry Miranda.

Entrevista a Gustavo Lara:

¿Cómo llegaron las décimas a Malambo y por qué se realiza el festival? Malambo tuvo decimeros que no eran improvisadores o repentista, es decir ellos se aprendían las décimas de otros y las cantaban. Entre ellos tenemos: Gabino Gonzales(pescador) Israel Conrado (campesino) Gonzaga Araujo (Campesino) Antonio Rivera y Juan Barranco (campesino y pescador). Todos fallecidos.

¿Cómo nació la idea del festival de decimeros y bailadores de cumbia en Malambo? El festival nace por una idea mía, hice el proyecto y se lo entregué al concejal Zantander Zarache (Q.E.P.D) y él lo presentó al concejo municipal en el año de 1998 y es aprobado. El nombre del proyecto fue, Festival de decimeros y cumbia de millo; con el tiempo se le cambió y hoy es: “Festival de decimeros y bailadores de cumbia de la región caribe en Malambo” ya cumple 18 años. Siendo alcalde Manlio Tejeda Gutiérrez, pero quien lo apoyó realmente fue el alcalde José Melamed Ovadía, siendo el primer director del Instituto de Cultura el Sociólogo Alberto Oliveros Ortiz (Q.E.P.D.) el homenajeado en esta oportunidad.

¿Qué aporte representan los decimeros para la cultura del municipio y el departamento? Indudablemente es la defensa y preservación de la décima y las otras áreas folclóricas incluidas dentro del festival. En Malambo falta hacer escuelas de decimeros. Yo he sido campeón nacional de la décimas en 5 ocasiones, representé, a Colombia en el año 2014, en el país de Perú, en un encuentro de hermandad de decimeros, junto a chilenos, peruanos y españoles, soy el fundador y Representante Legal de LA ASOCIACIÓN DE DECIMEROS AUTENTICOS DE COLOMBIA “ASOAUDECOL”.

¿Qué personas recuerda usted como exponentes de las décimas en Malambo? Malambo actualmente cuenta con los siguientes decimeros repentista: Gustavo y Álvaro Lara Zambrano, Edgardo Rivera, Marcial Meza y Luis Alberto Fábregas.

Entrevista a Henry Miranda:

¿Cuál es la esencia de las décimas? ¿Qué hay más allá de esos diez versos que recitan como un canto?Transmiten el sentimiento y la expresión de un pueblo, improvisación, rima y desafío. Un reto a la creatividad del decimero.

¿Cuál ha sido el aporte de las décimas a la cultura y la tradición de la costa caribe colombiana? Las décimas han aportado a la cultura como mecanismo de expresión y canto donde podemos reír y transmitir los sentimientos que llevamos, podemos expresarnos.

Como ex-director de cultura de Malambo, ¿qué tanto se puede hacer por preservar y continuar con la tradición de las décimas? Ya como ex-director y como malambero lo que se puede hacer es promover la tradición y a través de los colegios forjar un ideal por las décimas y que la cultura se mantenga.

¿Cómo se sintió a ser la persona homenajeada en la anterior edición del festival de decimeros y bailadores de cumbia? Muy feliz y sobre todo porque pude llevar a cada uno de los lugares a los que fui el festival y el poder promocionar este magno evento orgullo de nuestro pueblo malambero.

¿Qué piensa sobre el señor Alberto Oliveros Ortiz (Q.E.P.D)? ¿Qué legado dejó para ser el homenajeado en esta versión del festival? Del Dr. Alberto Oliveros tengo los mejores conceptos, y el ser homenajeado es un gesto póstumo para agradecerle por promocionar este evento y además de ser una persona importante que nos deja el legado del servicio.

¿Qué hay que hacer para ser decimero? ¿Un decimero nace o se hace? Querer las letras y apasionarse hay muchos que nacen y otros que se hacen apreciando y queriendo el arte.

Precediendo el inicio del festival, una gran cantidad de personas desde niños de varios colegios de Malambo, hasta personas de la tercera edad que participaron en la caminata en conmemoración al día de la independencia, llegaron al parque de la cultura Fabio Miranda para irse acomodando en los lugares que ya estaban preparados para que apreciaran el evento. A las 10:15 am se dio inicio oficial al festival con las palabras del director del instituto de cultura municipal Emiro Gómez, donde resaltó la importancia de la juventud para preservar la cultura que nos identifica; también dirigió unas palabras a los homenajeados en esta XVIII edición, la cumbiamba Sí podemos, conformada por adultos mayores del centro de vida la Magdalena y un homenaje póstumo a Alberto Oliveros (Q.E.P.D), gestor cultural del municipio y primer director del Instituto Municipal de Cultura de Malambo (IMCM).

Luego de las palabras de bienvenida, los abuelitos integrantes de Sí podemos nos deleitaron ofreciéndonos una muestra de lo que mejor saben hacer, bailar cumbia; dentro de tal muestra nos hicieron un llamado de atención a todos, especialmente a los jóvenes, para que no nos olvidemos de nuestras raíces y tradiciones, con un canto que nos puso a reflexionar, del que tomo esta parte:

“La cumbia se está muriendo

¿Quién la salva? Por favor

Y si se muere la cumbia

También se muere el folclor

Párate de ahí mi cumbia

Pa’ bailarte con fervor

Porque eres tú, mi cumbia

La que bailo con amor”

Con respecto al grupo Sí podemos, cuyo nombre viene de una bonita historia. Resulta que al momento de crear el grupo, algunas personas demeritaban a los abuelitos diciendo que ellos no podían salir bailando, a lo que ellos respondieron de inmediato “¿cómo que no? ¡Sí podemos!” y de una empezaron a bailar. Demostraron que la edad no es impedimento para realizar lo que ellos quieran.

Mis compañeras de cátedra Valentina Martínez y María Alejandra Hernández entrevistaron al director de la cumbiamba, el profesor Yovanny López.

¿Usted como director de danza folclórica, ¿qué siente al fomentar la cultura? Primero que todo es mi estilo de vida, he ido tratando de implementar que los niños y jóvenes tengan la danza como un estilo de vida, porque la danza les permite integrarse, socializarse, permanecer con buena salud, los vuelve personas con muchas habilidades y destrezas.

¿Cree que los jóvenes se pueden interesar por la cultura? Sí, a los jóvenes debemos enseñarles a que nuestro arte, folclor y tradiciones tenemos que conservarlas y tenemos que mantenerlas para que ellos sigan adelante con todo esto porque se perdería un eslabón. Y si un pueblo olvida su cultura tiende a desaparecer, pero yo creo que Malambo siempre va a estar vivo.

¿Desde hace cuanto es director de danza? Yo empiezo a dirigir danza curiosamente a los 14 años, ya llevo 42 años de estar dirigiendo danza. Yo comencé dirigiendo la fiebre de menudo, después fui a la Academia de Arte del Caribe donde me hice técnico en coreografía, después profesional en danza, luego estudié licenciatura en danza en la Universidad de Santander, pero no terminé; luego me enfoqué en la danza folclórica tradicional y ya hoy día soy maestro de danza folclórica aparte de mi otra profesión, soy psicoterapeuta de danza y movimiento.

Con respecto a la cultura de Malambo, ¿qué evolución ha notado? Malambo ha progresado mucho, pero lastimosamente en la parte de cultura se ha quedado un poco estancada, pero guardamos la esperanza que la juventud despierte y siga haciendo estos encuentros de danza, hoy por ejemplo se ve una gran cantidad de jóvenes y niños.

¿Qué lo inspiró a hacer danza folclórica? Yo siento que ancestralmente he estado ligado a esto, yo soy muy afro y nací en el barrio san Felipe en una casa donde guardaban tambores de personajes famosos de san Basilio de palenque, yo escuchaba tambores desde el vientre y siempre me ha llamado la atención esto de los tambores, la flauta y empecé a buscar ese camino que me lleva a mis ancestros.

¿Qué apoyo ha recibido del pueblo malambero? Yo casi nunca pido nada material, yo siempre he querido que lo que la gente puede darme a mí es creer y transformarse, hacer las cosas a lo bien, sano, que seamos puros, honestos sanos, que nos queramos. A mi lo material no me interesa.

Seguido a esto se dio paso a la eliminatoria de los bailadores de cumbia, primero en la categoría infantil y luego en la categoría mayores; una muestra espectacular de baile, donde el galanteo característico de nuestro baile insignia fue el dominante, sumado a la ternura y picardía de los niños y niñas que participaron en el festival. Gratamente nos sorprendió a todos los que presenciamos cada uno de los bailes como aún hay esperanza de no perder nuestras tradiciones, todo esto gracias a personas comprometidas con la cultura de nuestro municipio al igual que otras poblaciones del departamento como Soledad, Puerto Colombia, Santo Tomás, entre otros que dijeron presente en esta XVIII edición del festival.

Al finalizar la intervención de los bailadores, llegó un momento cargado de muchos aplausos y emociones, la entrega de los reconocimientos a los homenajeados de este año. Primero, un homenaje póstumo a una persona que durante toda su vida trabajó por la cultura, que a pesar de no haber nacido en Malambo dio todo de sí por la tierra que lo adoptó por casi 30 años, me refiero al señor Alberto Oliveros Ortiz, sociólogo y protector de la cultura que hasta hace un tiempo corto estuvo con nosotros en este mundo terrenal. La familia del sr Oliveros dirigió unas palabras al público presente y recibió una placa conmemorativa de manos del director del instituto de cultura.

Inmediatamente se procedió a la entrega del reconocimiento a la cumbiamba Sí podemos, la pareja líder de bailadores subió a la tarima a recibir la placa y entregaron un comunicado (que fue leído por el presentador del evento) donde agradecieron el homenaje que se les realizó y realizaron una petición especial que en mi concepto debe aplicarse en todo el mundo, tomando ejemplo de la cultura oriental, los abuelitos pidieron más apoyo y respeto hacia el adulto mayor, porque representan la sabiduría y experiencia de toda una vida vivida. También pidieron de manera especial que se siga luchando por preservar las tradiciones. Una vez los bailarines líderes bajaron de la tarima, todos los abuelos pidieron música y sin importar el inclemente sol que calentaba nuestra tierra malambera, agradecieron el homenaje nuevamente con lo que mejor saben hacer, bailar cumbia.

Llegado el mediodía, el baile abrió paso a los músicos, que de igual manera se turnaron primero los niños y luego los jóvenes y adultos dónde dieron cátedra de talento y destreza donde más de uno nos vimos sorprendidos por la forma como interpretaban grandes clásicos de nuestra música folclórica así como los temas actuales y canciones inéditas, compuestas por los mismos participantes, donde nos deleitaron al ver y escuchar la armonía de sus voces con las notas melodiosas de las flautas y con los que levantaron del puesto a más de uno sin importar el inclemente sol para disfrutar bailando las piezas musicales.

Luego de las cuatro de la tarde se abrieron paso grandes personajes que con sus décimas que hablaban sobre diversos temas de la historia y la actualidad, así como sátiras que lanzaban entre sí, algo característico también de las piquerias vallenatas de antaño. Un derroche de versos, imaginación, creatividad y talento para crear sus poesías de diez versos octosílabos en los que las personas presentes se deleitaron y los llenaron de aplausos, uno de los reconocimientos más importantes que un artista puede recibir como lo es el cariño del público.

Marcial Meza

Cierro este artículo con una entrevista que mi compañera de Cátedra Manuela Muñoz, Valentina Martínez realizó a Marcial Meza, decimero y autor del himno de Malambo, todo un personaje honorable de nuestro municipio.

¿Cuántas veces ha participado en el festival de decimeros?  ¡Caramba! He sido partícipe de casi todas las ediciones del festival.

¿Cómo se inspira usted para crear las décimas? Yo me encomiendo a Dios todopoderoso, a Jesucristo y a San Miguel Arcángel para que me den inspiración, me den sabiduría como la pedía el sabio rey Salomón.

¿Cuántas veces ha ganado usted el festival de decimeros? Los primeros 5 los gané toditos en canción inédita y en la poesía y después vinieron contendores mayores, hay que respetar los conceptos, y fui perdiendo como categoría, porque me salieron general los muchachos, pero hoy por hoy somos grandes amigos como los Martelo, el maestro Noguera, Garizábalo, Segura y todos esos muchachos y señores que nos han colaborado con esa cultura maravillosa participando en estos festivales y ojalá la tradición no se pierda, Dios quiera se mantenga la tradición.

¿Se considera usted un ejemplo para la cultura malambera? Bueno esta cultura malambera ha perdido bastante acogida pero sinceramente debemos continuar y seguir trabajando por esto de la décima la canción inédita y todas esas cosas maravillosas y Dios permita que algunos de mis hijos salgan decimeros.

Finalizó el sr Meza cantando una décima para Valentina

“Eres la flor de los jardines

Yo soy Meza Marcialito

Valentina te felicito

Porque riegas en los confines

Además de los clarines

Cuando el corazón palpita

en una forma exquisita

Yo te canto con gran anhelo

Y le doy gracias al Dios del cielo

Por ser la nieta favorita”.

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[1] Julio César Espinosa, Decimeros: un salto al olvido. Junio de 2012. https://panoramacultural.com.co/index.php?option=com_content&view=article&id=446:decimeros-un-asalto-al-olvido&catid=23&Itemid=31

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Acerca del Autor

Colectivo de Comunicaciones Onda Juvenil

Colectivo de comunicaciones conformado por niños, niñas y jóvenes de Malambo. Con 8 años de experiencia en la radio local, en la actualidad contamos con dos semilleros de liderazgo y periodismo: Onda Kids y Cátedra Manuela Muñoz en los cuales buscamos empoderar a los niños, niñas y jóvenes en los temas de liderazgo, emprendimiento y periodismo que generen un cambio social en el municipio, sus hogares y entornos.

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