Votos, mentiras y video

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En México ganó la izquierda, en Colombia ganó la derecha, en Estados Unidos siempre gana el cine, capaz de armar historias que crean realidades.

Por: Álvaro Serje Tuirán

En estos días de agitación política, cuando todo el mundo habló de encuestas, candidatos y votos, vale la pena darle una mirada a la manera en que el cine ha retratado la política electoral. De Nixon a Trump y de Kennedy a Lula, el cine siempre ha tenido una mirada crítica, capaz de revelar y cuestionar los hilos tras el poder. A continuación, ocho películas para ver en tiempo de elecciones, ocho filmes que muestran lo mejor y lo peor de la democracia a la hora de salir a buscar votos. Documentales, ficciones, cintas clásicas y otras más recientes, ocho títulos que hay que tener en cuenta para entender mejor el juego de la política en tiempo electorales.

Los idus de marzo (2011)

En el calendario romano, se conocía como “idus” a las fechas que marcaban la mitad del mes. En los idus de marzo del año 44 a.C. el emperador Julio Cesar fue asesinado a traición. Siglos después, William Shakespeare, en su obra sobre la vida del gobernante, inmortalizaría la idea de los “idus de marzo” como un símbolo de la traición y la intriga en el mundo político. Dos conceptos que George Clooney explora como director y actor en esta cinta en la que sigue las intimidades de una campaña electoral, en la que todos ponen en tela de juicio su ética cuando un escándalo sexual amenaza la carrera por el poder.

Primary (1960)

Primary es una de las películas más influyentes en la historia del cine documental. Su autor, Robert Drew, es considerado uno de los padres del “cine directo”, una escuela cinematográfica que busca principalmente construir las películas sin ningún tipo de intervención por parte del director. En pocas palabras: La vida se debe desarrollar frente a la cámara y el cineasta debe ser un testigo silencioso de ello. Con esta premisa, Drew acompaña día a día las elecciones primarias de Wisconsin, en las que participaba la ascendente figura de John F. Kennedy, que ya se vislumbraba como una nueva estrella de la política norteamericana.

NO (2012)

En 1988 el dictador Augusto Pinochet convocó al pueblo chileno a votar un referéndum para decidir sobre su continuidad en el poder. La oposición al gobierno militar debía convencer a la nación de votar por el NO y poder convocar las primeras elecciones libres en más de una década. Un talentoso publicista, interpretado por Gael García, asume el reto de “vender” esta idea a un país polarizado y aterrorizado. La cinta, dirigida por Pablo Larraín, sigue paso a paso el desarrollo de esta campaña, una lucha contra la censura y el miedo de hacerle oposición a uno de los regímenes más sangrientos en la historia de América Latina.

 

Get Me Roger Stone (2017)

Roger Stone es un asesor político considerado un genio de las campañas sucias. Ha sido asesor de candidatos tan polémicos como Richard Nixon, Ronald Reagan y, más recientemente, Donald Trump. De hecho, Stone es considerado uno de los cerebros creadores del fenómeno de Trump y su ascenso a la Casa Blanca. Se trata de un personaje como ningún otro: tramposo, maquiavélico, siniestro, pero tan colorido y astuto que es imposible dejar de escucharlo. El filme es un gran documental que, a través de la mirada del propio Stone, nos permite entender mejor el turbio ejercicio de la política en tiempos de espectáculo y posverdad.

Wag the Dog (1997)

Hubo una época previa a internet y las fake news donde una película sobre un “solucionador” de escándalos políticos y un productor de Hollywood que unen esfuerzos para fabricar una guerra, sonaba como una improbable sátira del más ácido humor negro. Hoy en día, podría ser una crónica real del ejercicio de la política en un mundo lleno de pantallas y manipulación mediática. Wag the Dog, conocida en español como Mentiras que matan, es una cinta premonitoria que nos muestra como en tiempos de guerra y elecciones, la verdad es siempre es la primera víctima.

Entre actos / Peones (2004)

En la campaña presidencial de Brasil en el año 2002, los documentalistas Eduardo Coutinho y Joao Moreira Salles, dos de los más grandes cineastas del país carioca, decidieron realizar sendos documentales sobre el proceso electoral brasilero. Por un lado, Coutinho, fiel a su cine del hombre común, dirigió Peones. Un retrato de Lula Da Silva, construido a partir de la mirada de cientos de obreros que han seguido de cerca la carrera del líder sindical, desde sus correrías en las centrales obreras, hasta su candidatura presidencial. Por su parte, Moreira Salles estuvo siempre al lado del candidato durante los días previos a las elecciones, creando una crónica íntima de lo que ocurre tras bastidores en el fragor de una campaña. Dos películas “hermanas”, que pueden ser consideradas como dos caras de una misma moneda, dos versiones de un momento histórico que sería fundamental en el complejo panorama de la política latinoamericana de principios del siglo XXI.

La ola verde (2011)

Las elecciones presidenciales de 2010 en Colombia parecían estar definidas desde muy temprano. Juan Manuel Santos, en ese momento el candidato “que dijo Uribe”, partía con un marcado favoritismo. Muy retrasado, con apenas con un 3% en las encuestas, aparecía Antanas Mockus. Sin embargo, en las últimas semanas de la campaña, Mockus se convirtió en un fenómeno social conocido como “la ola verde”, una marejada de esperanza, conformada principalmente por jóvenes ansiosos de cambio, que puso a temblar al establecimiento político colombiano. Este documental acompaña a Mockus desde su increíble ascenso en las encuestas hasta su resonada derrota. Es el retrato de un momento en la historia del país. Un momento que tiene repercusiones hasta el día de hoy y que, a pesar de la desilusión electoral, le enseñó a los colombianos que se podía hacer otro tipo de política y que la esperanza podía llegar a ser más fuerte que el miedo.

Las otras

Como en toda elección, se quedan por fuera algunos nombres que podrían estar en la lista. Clásicos como Todos los hombres del presidente, El mensajero del miedo o la satírica Ciudadano Bob Roberts podrían estar en cualquier selección sobre el tema.  Documentales como la ganadora del Oscar Fahrenheit 9/11 o la más reciente Weiner, también merecen su lugar. En el escenario del cine latinoamericano, podrían contarse filmes como Cocalero, sobre la campaña política de Evo Morales en 2005, o la premiada El estudiante, que examina unas elecciones universitarias como espejo de lo que ocurre tras puertas cerradas en la política argentina.

Aunque falten algunas cintas, lo importante es destacar que en cada uno de estos títulos el cine ofrece una mirada crítica al proceso electoral. Una mirada necesaria para entender los vaivenes de la política en nuestros días. Estos filmes nos muestran que, tanto en el cine como en la política, lo que se ve en la pantalla no es más que una construcción, un espectáculo creado para el público, una puesta en escena que parece real, pero que no refleja más que las decisiones de unos pocos que siempre están ocultos detrás de la cámara.

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