Somos Colombia

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No hay duda, a los colombianos nos apasiona el fútbol y más cuando creemos en los representantes del poderío deportivo de nuestro país. 

Por: Jesús D. Tábara GutiérrezColectivo de Comunicaciones Onda Juvenil 

La fiesta siempre está presente en el país en donde la ficción se mezcla con la realidad y convierte a los macondos en un aletear amarillo, el mismo amarillo que por estos días engalanan las principales calles del país más extenso del planeta, aunque no es tan tropical como el nuestro, sí que se pudo calentar para albergar el torneo deportivo más importante del planeta, la copa mundial de la FIFA 2018 que muy orgullosamente están celebrando los rusos, una oportunidad idónea para mostrar sus matrioskas futboleras, palacios gigantescos y plazas multicolor, la capital de este mágico anfitrión, Moscú, dejó invadir su emblemática plaza roja por el sentir de la fiesta de los goles e himnos.

Los más taquilleros 

Treinta y dos Selecciones de los cinco continentes se dieron cita en el monstruo continental enclavado en casi todo el norte de Eurasia para darle inicio a la competición que reúne a la mayor cantidad de aficionados del balón pie en el mundo, nuestro seleccionado nacional batió récord en cuanto a boletería Según la FIFA Colombia obtuvo el tercer lugar con 14.755 entradas, siendo la tercera selección en esta edición de la competencia en reunir a más hinchas en los golosos estadios en ciudades como Moscú, San Petersburgo, Kazán, Samara, entre otras metrópolis.

La pasión mundialista que une a los colombianos.

No hay duda, a los colombianos nos apasiona el fútbol y más cuando creemos en los representantes del poderío deportivo de nuestro país. Si bien, hay colombianos por todo el mundo, muchos de los que nos representaron en Rusia salieron desde acá, desde este rinconcito del mundo a 12.664 km de distancia, muchos estuvieron ahorrando por años, otros sacrificando gastos y quizá uno que otro se convirtió en el acreedor estrella de un capital bancario para poder cumplir con el sueño mundialista.  Ni la distancia, el clima, el credo, la cultura, el idioma, ni el civismo, fueron impedimento para que cientos y cientos de colombianos se gozaran las principales calles de la fría Rusia. 

El civismo en el mundial

Rusia, el anfitrión de la cita mundialista es muy famoso por ser un país muy estricto a la hora de hacer cumplir  sus normas de convivencia ciudadana, con manuales inviolables y con silencios normativos. Para hacernos una idea de la reglamentación del inmenso euroasiático hechos como: El izado de banderas en plaza pública, manifestaciones de amor entre parejas del mismo sexo e incluso sonreirle a los desconocidos podría considerarse irrespeto,  pero al parecer todas estas doctrinas sociales permearon, porque más de un ruso y uno que otro extranjero le cogió el paso a los latinos y más a los colombianos que con su desparpajo, ingenio y facilidad para hacer amigos convirtieron a la fría Rusia en un son tropical que con cánticos y consignas futboleras pintaban los espaciosos estadios que se quedaron pequeños en aforo para recibir a los nacionales del mundo, es por eso que la fiesta  y cultura del mundial ya no solo se vive al interior de los estadios, las fan fest son la motivación perfecta para hacer de cualquier lugar la casa de Colombia y de cualquier otra selección. ¡vaya, civismo! ojalá repliquemos un poco de esa cultura y empecemos a cumplir con el escandaloso y bastante nuevo codigo de policia.

El valioso ingenio del ¿Qué? ¿Cuánto? y ¿Dónde?

El ruso es uno de los idiomas más complejos de aprender, su alfabeto cirílico es casi que impredecible, y hablar de rublos (moneda nacional de Rusia) es aún más difícil, pero como buenos negociantes muchos colombianos a punta de señas y gestos lograron “sobrevivir” mientras avanzaba la fiesta mundialista. Algunos optaron por rentar habitaciones compartidas, viajar por tierra, hacer “la vaca” para comer e incluso para comprar “encarguitos” que desde Colombia esperaban muchos. En promedio el precio de un viaje en el tren exprés de Moscú es de unos 500 rublos unos 23.200 pesos colombianos.

Los pasos de la tricolor

Nuestro seleccionado nacional debutó el pasado 19 de junio  contra los nipones en el Mordovia Arena en la ciudad de Saransk con un aforo para 44.000 espectadores. En esa ocasión la mancha amarilla fue notoria, aunque al final el marcador estuvo a favor de Japón.

Su segundo encuentro fue en Kazán, el pasado 24 de junio. La cita fue en el estadio del mismo nombre, con capacidad para 45.000 espectadores contra la selección polaca de fútbol en donde Colombia resultó victoriosa con tres goles a favor y cero en contra.

El último partido de la fase de grupo lo tuvo frente a los senegaleses en el estado samara arena en la ciudad de samara con un aforo para 45.000 espectadores con un marcador que le dio el paso directo a los octavos de final en esta edición de la justa orbital anotando un gol al equipo africano. Después de una derrota precoz, Colombia terminó siendo cabeza del grupo H con 6 puntos, una muestra indeleble de que los colombianos nos reponemos ante las adversidades, que nunca desfallecemos y lo mejor de todo que no dejamos de ser felices.

El apoyo no solo eran de los compatriotas en territorio ruso, inmersos en la cultura mundialista estamos 50 millones de colombianos que como si se tratara de la celebración del 20 de julio adornamos nuestras casas con espíritu patrio, con banderas que se ondean añorando goles y con parchecitos amarillas que adornan las calles de nuestra amada Colombia, eso sí, el televisor fue y será nuestro mejor aliado cuando de teletransportar emociones desde Rusia se trata.

Colombianitos.

De los colombianos se dice de todo, lo cierto es que como humanos podemos fallar, sin duda la euforia en ocasiones no nos permite medir lo que hacemos, pero no somos malos civiles, el respeto y el carisma representan al pulmón verde del planeta, el amor por los demás representa el patriotismo y la hermandad de nuestra idiosincrasia. El mundo nos quiere, porque nosotros queremos al mundo, a sus mujeres, a su gente y su cultura.

Fueron momentos mágicos los que se vivieron apoyando a la tricolor nacional que desde su casa Barranquilla siguió la senda mundialista desde que nos propusimos todos al ritmo carioca conquistar (RUSIA). La cita orbital recibió a COLOMBIA, a 23 compatriotas con ánimos insuperables de hacer sentir orgullosos a su gente, a su tierra, a los niños que se levantan con la idea de cambiar su futuro y el de su país inmersos en el deporte, de Colombia son los héroes y el mundo lo sabe por eso a donde iban los acompañaba la frase : “Aquí van un sueño, tres colores y 50 millones de corazones”.

Sí, sí Colombia. Sí, sí caribe.

Finalmente y lo que no queríamos, Colombia se despidió del mundial, pero sin titubeos la fe sigue intacta, porque Colombia sigue demostando que tiene potencial y que hoy día somos más que violencia, somos 50 millones de corazones orgullosos de un conjunto tricolor que demostró la casta del colombiano, que frente a los grandes favoritos por su dinastía en el mundo del balón pie marcó y luchó hasta el final. Fueron 120 minutos contra los ingleses que suponían una goleada justa y necesaria, una que se resumió a la suerte de patear desde el punto penal, ¡vaya que estuvo fuerte el partido!.

Hasta pronto

Dos razas e idiomas distintos tras  un mismo objetivo, pasar a los cuartos de final, y estuvimos en el tire y afloje más emocionante del mundial, es una sensación indescriptible ver como se nos escapó una vez más el campeonato mundial, pero jamás la fe, porque nuestro país tiene futuro, nuestra selección tiene futuro y el mundial tiene futuro: Qatar. Nuestra convicción nos ha llevado lejos y hoy son el orgullo de un país que progresa y que ante el mundo es cada vez más notorio, 50 millones de gracias, muchachos nos vemos en Qatar 2022. ¡Que emoción!  Its colombia no Columbia.

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Chachareros

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