Desarrollo Local Sostenible: una alternativa para las poblaciones de la Ciénaga Grande de Santa Marta

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•​El programa fue suscrito a finales de noviembre de 2016 y está siendo ejecutado en la Amazonía, el Pacífico y el Caribe.

Por:Estela Monterrosa                            @monterrosa1061

​Es administrado en cada una de las regiones por el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), en ejecución con el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico (IIAP) y el INVEMAR.

Con el fin de contribuir a la superación de las desventajas que dejó el conflicto armado en diferentes regiones de Colombia; la Unión Europea (UE) ha apoyado al país a través de aportes de Cooperación Internacional en la ejecución de múltiples proyectos que están logrando subsanar las brechas económicas y sociales que surgieron a cusa de más de 50 años de enfrentamientos.

 

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De esta manera, el proyecto “Desarrollo Local Sostenible y Gobernanza para la Paz” (DLS), ha buscado incrementar la capacidad de desempeño institucional del Sistema Nacional Ambiental (SINA), en tres jurisdicciones afectadas y ambientalmente estratégicas para el fomento de actividades sostenibles, como son la Amazonía, el Pacífico y el Caribe.

Dentro de los territorios más vulnerados en la región caribe, se encuentra el de la Ciénaga Grande de Santa Marta, ecorregión que además de verse afectada por el conflicto, también ha sido afectada por las fuertes presiones ambientales que ejercen las actividades productivas sobre el ecosistema; siendo una de estas, la modificación de las entradas de agua dulce para la construcción de carreteras, diques y distritos de riego, que va en detrimento ambiental de la zona y de actividades económicas tradicionales como la pesca artesanal.

Por dicha razón, a través del DLS, el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (INVEMAR) ha buscado entregar alternativas sostenibles relacionadas a las actividades que se desarrollan habitualmente por las comunidades.

“No podemos exigirles que cambien sus modos de vida, ellos son pescadores, son gente que tiene un conocimiento muy importante alrededor de su actividad productiva, de su actividad vital y hemos encontrado distintas posibilidades que tiene la Ciénaga”, aseguró el capitán Francisco Arias Isaza, director del INVEMAR, al referirse al potencial que tiene el humedal respecto al ecoturismo y el avistamiento de aves, todo eso, aprovechando una de las fortalezas de los nativos, como son la navegación y el conocimiento de las especies; lo que brindará una alternativa económica complementaria a la pesca artesanal.

Actualmente, el instituto capacita a las poblaciones en aspectos relacionados con la gestión de la calidad de alimentos en la cadena productiva, comercialización de pescado y alternativas de pesca, puesto que deberán contar con el conocimiento y ofrecer una variedad de alimentos en condiciones de seguridad, desde el punto de vista alimentario.

“…Hay que habilitarlos en ese aspecto del turismo. En cuanto a la actividad pesquera, estamos explorando con ellos nuevas formas de pesca, que les permitan alcanzar otros sitios donde todavía hay buenas condiciones de productividad como el mar abierto, esto implica embarcaciones de otro tipo, con diferentes tamaños y capacidades… otras artes. Eso les permitiría diversificar esas actividades por momentos, logrando faenas de descanso en la ciénaga, para que la productividad pesquera mejore, mientras ellos no pierden la posibilidad de seguir pescando”, Una zona que no sólo se ha visto afectada por el conflicto, sino también por las fuertes presiones ambientales que ejercen las actividades productivas sobre el ecosistema; siendo una de estas, la modificación de las entradas de agua dulce para la construcción de carreteras, diques y distritos de riego, en detrimento ambiental del territorio y de actividades económicas tradicionales como la pesca artesanal.

Bajo el lema “Nuestro territorio, nuestra oportunidad”, el proyecto DLS también está logrando restaurar la confianza en la constitucionalidad, “como instituto, somos el vector de ese ganar confianza entre la comunidad y el resto de instituciones que tienen injerencia en la zona, como Parques Nacionales Naturales, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, las alcaldías, la Gobernación, el Ministerio de Ambiente y creo que lo hemos conseguido”, puntualizó Arias Isaza.Una zona que no sólo se ha visto afectada por el conflicto, sino también por las fuertes presiones ambientales que ejercen las actividades productivas sobre el ecosistema; siendo una de estas, la modificación de las entradas de agua dulce para la construcción de carreteras, diques y distritos de riego, en detrimento ambiental del territorio y de actividades económicas tradicionales como la pesca artesanal.

 

 

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Acerca del Autor

Educadora de pre-escolar, con vocación de periodista. Barranquillera y Chacharera, con grandes metas, educando una nueva generación. Móvil 3024019715

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