Cesar Morales colgó su disfraz de marimonda

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César Augusto Morales Mejía falleció durante la noche de este jueves en la clínica La Merced, tras presentar “complicaciones cardíacas”.

Por: Estela Monterrosa – @monterrosa1961

Según confirmó su viuda Patricia de Morales, durante la noche de este jueves falleció César Augusto Morales Mejía, fundador de ‘Las Marimondas del Barrio Abajo’ más conocido como Paragüitas, fiel barranquillero que aportó su carisma al Carnaval.

Con una comparsa de cerca de mil bailarines las marimondas que iniciaban ensayos para el próximo carnaval apenas se acababa el anterior era el orgullo de paragüitas con su tradicional danza, que desde el año 1983 fue revivida por  paragüitas y desde ese año empezó a ganar congos de oro año tras año por la excelente coreografía y el orden, el baile y la actitud con la alegría con la que participaban en el carnaval.

Por eso hoy es una triste noticia pues nos abandona uno de los grandes animadores del Carnaval de Barranquilla.

César ‘Paragüita’ Morales escribe sobre su invento:

El disfraz de Marimonda es la máxima expresión del auténtico mamador de gallo barranquillero.

Todos sabemos que el Carnaval fue creado por la inmigración de la gente proveniente de los pueblos ribereños del Río Magdalena y de los pueblos de las sabanas de Bolívar, Córdoba, Sucre y de las regiones de La Guajira y Magdalena, que llegaron a nuestra ciudad cuando Barranquilla, por su posición geográfica privilegiada, a orillas del Magdalena y muy cerca al mar, era un emporio comercial e industrial naciente.

Toda esa gente inmigrante trajo consigo toda su riqueza cultural: su música, sus cantos, sus bailes y sus costumbres se arraigaron en nuestro suelo.

Es así por ejemplo que el Congo, que es el disfraz más representativo del Carnaval de Barranquilla, viene del África a Cartagena en época de la Colonia, y de allí pasa Barranquilla donde se sincroniza convirtiéndose en el símbolo del Carnaval. La Danza del Garabato viene de España a Ciénaga y de allí pasa a Barranquilla. Y así sucesivamente llegan muchísimas danzas a nuestro Carnaval, como la del Caimán, la de Los Diablos, la de Las Farotas, la del Gusano, la de los Pájaros, los Coyongos, los Gallinazos, etc…

Y llega un momento en que el barranquillero se pregunta: ¿Y yo que voy a aportá’? Y es cuando se cranea el disfraz de Marimonda. Pero se lo inventa es un man llevao, es decir un tipo muy pobre y como todos los manes llevaos del mundo es un resentido social y lo hace con un pantalón viejo y una chaqueta vieja y se lo pone al revés, tal vez para mofarse de la clase media alta y alta de la época que vestía de saco y corbata en ese tiempo. Se hace la careta con una funda de almohada o un saco de harina con tres huecos para los ojos y la boca los cuales son bordeados con rodillos rellenos de tela y le coloca una narizota dándole una figura con un morbo fálico. Las orejotas las elabora con cartón y en ellas escribe todos los chismes del barrio y ofende a todo el que le dé la gana. Le adiciona un cipote de corbatón, que es una prenda imprescindible en el disfraz, pues es la protesta que él hace ante todas las corbatas que han existido en todos los gobiernos en todas las épocas. Se cubre las manos, a manera de guantes, con unas medias o calcetines viejos. Elabora el famoso pito de “peapea” con dos láminas de caucho cosidas por los bordes y con un tubito en la mitad que al soplarse produce un sonido parecido a una retreta de pedos. Para protegerse de los atrevidos que quieren quitarle la careta para descubrir su identidad, usa una varita de totumo o de matarratón untada de caca en la punta. Sus ademanes son vulgares, agresivos, perrateadores y retadores, lo que causaba el rechazo de la gente decente.  Era un disfraz individual y solitario.

Por esta razón fue desapareciendo del Carnaval hasta que Piragüita Morales lo rescató en el año 1983 pero vistiéndolo de seda, satín y lame con un gran colorido y enseñándole modales, a respetar a todo el mundo para que todo el mundo lo respetara a él. Lo organizó en una comparsa compuesta por 48 integrantes bailando porro y fandango, ritmos auténticos de nuestra región y con una buena coreografía. Esta comparsa debutó en los Carnavales de 1984 ganando el Congo de Oro de salida.

De aquí en adelante nos convertimos de la noche a la mañana en la comparsa insigne del Carnaval de Barranquilla y en la actualidad somos 900 integrantes de todos los estratos sociales y hasta personalidades de todo el país y del exterior, teniendo como única restricción hablar de política.

Hemos sido ganadores de muchos premios y hemos participado en muchos eventos nacionales e internacionales.

En verdad que en los 34 años de existencia hemos logrado el objetivo propuesto: rescatar el disfraz más auténtico creado por el barranquillero neto mamador de gallo y colocarlo en el sitial de honor que se merece.

 

 

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Acerca del Autor

Educadora de pre-escolar, con vocación de periodista. Barranquillera y Chacharera, con grandes metas, educando una nueva generación. Móvil 3024019715

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