Biffi en el Biffi

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Desafortunadamente hemos perdido el valor del “silencio activo” tan cercano a la escucha

Por: Padre Rafael Castillo Torres

Padre Rafael Castillo

Padre Rafael Castillo Torres

Por estos días, y dadas las situaciones vividas en el Colegio Biffi de Cartagena, todos, tanto las hermanas como las estudiantes, docentes y padres de familia, hemos sido víctimas de una lluvia tan abrumadora de palabras, voces y ruidos, que nos han hecho perder nuestra capacidad para escuchar la voz que necesitamos oír en el corazón de la comunidad educativa. ¿Cómo resuenan en esta institución educativa, cristiana católica, aquellas palabras de Jesús en el evangelio: “Mis ovejas escuchan mi voz… y yo les doy vida eterna”?

Desafortunadamente hemos perdido el valor del “silencio activo” tan cercano a la escucha. Hemos perdido igualmente nuestra capacidad de atención a la Palabra viva de Jesús y a la “vida luminosa” de la Madre Bernarda, tan presentes en lo más hondo de la identidad franciscana del colegio Biffi.

Cuanto mal han hecho los videos y mensajes difundidos de manera irresponsable por las redes sociales, que son las más vistas y escuchadas. Videos y mensajes que sólo han incendiado estas redes y han mostrado una imagen equivocada de una institución que es patrimonio de la ciudad y la Iglesia. Al respecto el Papa Francisco anota: “No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición”.

Si algo ayudará la mesa de trabajo que sesionará el próximo martes, es recuperar el silencio y la capacidad de escucha. Es la única forma de reconocernos desde la interioridad. Es el camino para la lucidez que necesitamos en la hora presente y que nos va a permitir que nuestra vida y nuestra fe no se ahoguen en un conflicto que no hemos sido capaces de transformar creativamente.

El Colegio Biffi

El Colegio Biff, La hermana Eloísa Marrugo exdirectora del citado plantel educativo cartagenero

El colegio necesita que todos estemos atentos a la llamada de Dios, que escuchemos la voz de la verdad, que nos sintonicemos muy bien con lo mejor que hay en cada uno de nosotros, que nos respetemos y que desarrollemos esa sensibilidad interior que percibe, más allá de lo visible y de lo audible, la presencia cercana de quienes dan vida a nuestra vida: Jesús, Francisco y Bernarda. Lo que cambia el corazón del hombre y lo convierte es la escucha sincera de la voz de Dios.

Permítanme que les comparta las palabras del santo obispo Eugenio Biffi, cuyo nombre lleva esta institución, y quien en tiempos difíciles de guerra, división y muerte supo decirle al pueblo cartagenero: «Yo como sacerdote no deseo más que la paz, que es la fuente de toda prosperidad para un pueblo. Las cuestiones políticas yo ni las conozco ni quiero conocerlas; por consiguiente, todo lo que puedo hacer, no es sino pedir constantemente a Dios por el triunfo de la justa causa y el pronto término de la guerra, siempre dispuesto a aceptar lo que su Divina Providencia permita». ¡Escuchemos a Biffi!

“Desafortunadamente hemos perdido el valor del “silencio activo” tan cercano a la escucha. Hemos perdido igualmente nuestra capacidad de atención (…)”

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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