Ahora la campaña es a puerta cerrada y en las redes sociales

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Las nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones son las que ahora reinan en el escenario político colombiano. 

Por Rafael Sarmiento Coley

De las ‘puyas’ decentes de los candidatos se ha pasado a una orgía de insultos de grueso calibre, sin el respeto mínimo al resto de la comunidad virtual.

Ahora el escenario político colombiano se trasladó a las redes sociales. Los cinco trompitos de poner son, en su orden, Gustavo Petro, Germán Vargas Lleras, Iván Duque, Sergio Fajardo y hasta se meten con el honorable Humberto De la Calle, quien por sus canas (es un decir, porque ya no le queda un pelo en su ilustre cabeza), debería ser digno de respeto.

Es el mayor desfogue que jamás se haya visto en una campaña presidencial. Claro, la mayor presencia en todos los rincones del país de las nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (las famosas Tics), ha desatado esta avalancha que se ve desde un rincón como cuando salen de un corral 100 caballos desbocados y se llevan por delante todo lo que se les atraviese.

6 Votar sin insultarAsí sucede en las redes sociales y en los chats, que en principio eran manejados por periodistas de oficio, pero que al final fueron catapultados por aguerridos seguidores de alguno de los cinco candidatos que son como los árboles que dan más frutos, y, por lo tanto, terminan recibiendo violentas pedradas.

Trapitos al sol

El periodista quisiera meter la mano en ese tanque de las barbaridades que se dicen de cada candidato. Algo lo detiene. La duda metódica. ¿Será cierto lo que dicen de Petro cuando fue alcalde de Bogotá? ¿Y lo que dicen de Vargas Lleras y las razones de su odio visceral a las Farc?

La sabiduría de aquellos hombres que vienen y van les indica que en esos temas hay que entrar con guantes y pinzas. Porque es como meter las manos en un barril lleno de estiércol.

¿Y todo lo impublicable que dicen de Uribe de las filtraciones, de la riqueza de sus hijos y doña Lina? ¿Y será cierto que, por ayudar al sindicato antioqueño, sus amigos y principales financistas de sus campañas, jodió a la clase obrera colombiana envileciendo sus ingresos y condenándolos a vivir como ratas comiendo de las sobras que dejan caer de la mesa sus patrones?

Al pobre Iván Duque le han sacado toda suerte de videos con montajes como el del ventrílocuo que saca su muñeco – un remedo de Quino- de la maleta y lo pone a hablar sandeces.

Tantas cosas tuyas

Hombre, se meten hasta con la todavía elegante Martha Lucía Ramírez, compañera de fórmula como candidata vicepresidencial de Iván Duque. Le retrotraen, como se hace en ciertas películas, los tiempos en que era la mujer de las piernas más lindas. Piernas perfectas. Apetecibles para cualquier cristiano todavía solvente en todas sus facultades físicas y mentales.

Eran unas piernas tan apetecibles como las de la actriz alemana-norteamericana Marlene Dietrich, que, según el decir de los periodistas de la farándula de Hollywood, entre ellos el más chismoso, Truman Capote, “enloquecía a cualquier hombre por su mirada lánguida y esas extremidades inferiores torneadas, blanquísimas como motas de algodón. Piernas largas que despertaba aún más la curiosidad de los admiradores perversos por saber qué tan divino sería el paisaje piernas arriba.

Es una avalancha magnífica

Todo esto que está sucediendo en esta campaña presidencial de 2018 es histórico. Por primera vez el pueblo, el pueblo de carne y hueso, ha tenido la oportunidad de desquitarse. De cantarle la tabla a los candidatos que consideran embusteros, promeseros, tramposos, incapaces, inexpertos, engreídos, despóticos, mesiánicos, bobalicones, tiránicos, guerreristas, amigos de corruptos, narcos y lavadores de dinero sucio.

No le perdonan una a nadie. Papaya puesta, papaya partida. Ya se olvidaron del coscorrón de Vargas Lleras. Ahora el tema que se le volvió viral fue la respuesta a la periodista que lo entrevistó con preguntas tiernas y sensibles “¿usted ha llorado alguna vez?, ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Todavía llora? ¿Por qué no se echa una lloradita ahora?”.

La respuesta de Vargas Lleras, ¡Oh sorpresa!, sin patalear, sin palabrotas, fue, de la manera más suave y tranquila, “¡Qué preguntas tan chimbas!”-

5 Santos twiteroNi modo. Su respuesta es el tema en las redes sociales. Es la revolución de las redes sociales. Los candidatos quisieron escudarse con aquellos avisos de hace medio siglo en los medios tradicionales. Perdieron el tiempo y la plata.

Ya eso es parte del Parque Jurásico. Eso no funciona. No le suma un voto a nadie.

En cambio, los candentes debates por Internet, en los portales periodísticos y en las redes sociales, ahí sí que se sabe quién es el gallo basto y quien el gallo fino de temple, inteligencia y aguerrido en la gallera. En ese ambiente agresivo a veces, por lo general divertido, es cuando se distingue el candidato por el que los ciudadanos deciden votar. Es aquel que puede cantar como Abel Antonio Villa “el que no conoce del tema/sufre de engaño/y yo como lo conozco/soy mucho gallo”.

Así pues, bienvenido sea este desbordado debate en las redes sociales. ¡Qué bueno que haya nacido Internet para la plena libertad de opinión! Lo único que se le pide a algunos fanáticos furibundos de ciertos candidatos es que no se amparen en el anonimato que permiten las redes sociales, para vomitar todas sus miserias, con un lenguaje rastrero indigno de alguien que haya llegado a la cumbre de la tecnología de la información y las comunicaciones, y malgaste esa bella libertad de decir lo que le venga en gana, a favor o en contra de un aspirante, con un lenguaje asqueroso e indigno de un debate sano, con cultura y altura.

Si lo hacen así en estas horas que restan para la jornada del domingo, le estarían haciendo un inmenso favor a la población colombiana, aportándole elementos de valor para su cultura política. Que es al fin y al cabo lo que hace grande a las naciones.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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