Delfines en la política nacional

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¿Sabe quién es y de dónde proviene la base política de su candidato o candidata? Averigüe, puede caer en boca de tiburones de la corrupción.

Por Fabián Vega Lora

Entre los animales más inteligentes que habitan  nuestro planeta  encontramos el delfín, cetáceo que se clasifica en 41 especies diferentes, mamífero acuático  caracterizado por vivir  en ríos y océanos.

Esta hermosa especie  se encuentra  amenazada por diversas causas antrópicas, circunstancia que difiere del delfín al cual quiero referirme, estos no se extinguen y por el contrario  lamentablemente cada día se reproducen en sucesiones familiares,  si comparten  entre ellos similitudes, ambos chichan, maman, son fríos, calculadores, hábiles para cazar,  devorar sus presas,  y hasta pueden llegar a  depredarse  entre sí.

Este delfín no proviene  de cetáceos, pero si ancestralmente de una “estirpe” caracterizada por su empoderamiento y  perpetuarse perversamente en diversos entes gubernamentales del estado colombiano.

El delfín en alusión nace con sangre “honorable”, honorable senador, congresista, diputado, concejal,  alcalde, gobernador y hasta presidente, solo basta ser hijos de sus padres, hermano del hermano sobrino del tío, primo del primo, esposo de la esposa o nieto de su abuelo  mantener consanguinidad o  afinidad civil o cualquier tipo de filiación con algún “padre de la patria” para ir  curtiéndose con las mieles que emanan del negocio lucrativo de la  política,  y así sucesivamente ir conservando y legando  a sus generaciones el poder político regional y nacional.

Estos delfines también tienen su clasificación  y evolución con diversos orígenes, en menor escala desde  hijos de inmolados  por la violencia, el sectarismo bipartidista y las  acciones reaccionarias de fuerzas ocultas.

Los que más abundad en este “océano” político son hijos de congresistas en “buen  uso del retiro”  y en el peor de lo casos para seguir reinando  “en “cuerpo ajeno” por alguna  inhabilidad política o jurídica del sucedido.

Los máximos  exponentes a nivel nacional en nuestra bicentenaria historia han sido Alfonso López Michelsen y Andrés Pastrana Arango, presidentes de padres presidentes, hijos de Alfonso López Pumarejo y Misael Pastrana Borrero respectivamente,  Julio César Turbay Ayala, su padre Gabriel Turbay fue contradictor  político de  Jorge Eliécer Gaitán. Sin obviar al actual ejecutivo Juan Manuel  Santos Calderón sobrino nieto de Eduardo Santos presidente en el periodo (1938 y 1942), este  a su vez sobrino nieto de la heroína María Antonia Santos, no podía faltar en la lista  Álvaro Uribe Vélez, unido rama del árbol genealógico del general Rafael Uribe Uribe,  diplomático y militar en la época de la guerra de los mil días. Otro gran delfín  es  German Vargas Lleras,  nieto del también presidente Carlos lleras Restrepo y nieto sobrino del igualmente presidente Alberto Lleras Camargo. Hasta nietos de generales golpistas suman a la larga lista en el caso de los hoy condenados Moreno Rojas.

Dauphin (Delfín)  fue un título nobiliario que se otorgaba por sangre y reservado a los príncipes herederos al trono de  la Francia monárquica, donde el Rey  les  otorgaba a sus  hijos legítimos el derecho a sucederlos,  algo muy parecido en el  contexto político colombiano.

Son tantas las familias y  apellidos  reinantes y herederas del dominio político  a lo largo de la historia de Colombia que de mencionarlos ampliaría este escrito por lo menos  a tres cuartillas.

Cada lector conocedor de su región y ciudad  tiene la oportunidad y deber de indagar o conocer quiénes son  sus delfines locales,  las próximas elecciones serán decisorias,  con tu  voto  permitirás  o no,  la perpetuación  de estos “cetáceos” en el poder.

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