Sobreviviente de Auschwitz vivió 70 años feliz en Barranquilla

843

Murió a los 90 años en la mañana de este domingo de Carnaval, justo a la hora en que llegaban los disfraces, comparsas, danzas, letanía y cumbiambas. 

 

Por Rafael Sarmiento Coley/EFE/Elheraldo

Mario Lustgarten sobrevivió al holocausto nazi porque la vida es así de caprichosa y a veces produce cosas que deja a todo el mundo viendo un chispero.

En dos ocasiones tuvo frente a frente con Josef Mengele, denominado por los millones de judíos presos en los campos de concentración ‘El Doctor Muerte’. Y estar ante la mirada siniestra del diabólico médico-científico y militar de la mayor confianza de Adolfo Hitler, el autodenominado Herr Führer (máximo líder, gran jefe), era sinónimo de tres cosas:

  1. Pasar a los campos de exterminio con gases letales y de ahí a los salones en donde los cadáveres eran despojados de todo cuanto tuvieran de valor en sus bolsillos, y hasta de las piezas de oro en su dentadura.
  2. A los laboratorios de investigación ‘científica’ en donde las víctimas eran descuartizadas vivas para determinar cómo funcionaba el cuerpo humano de pies a cabeza.
  3. En el menos grave de los casos, de conformidad con el capricho de Mengele, la víctima hipnotizada por su mirada siniestra de unos ojos azules penetrantes era enviada a los campos de trabajos forzados en donde, si tenía fortaleza y suerte, podía sobrevivir, de lo contrario, a punta de golpes, mala alimentación y enfermedades contagiosas, moría “de muerte natural” como dice Rubén Blades en su canción “’plantación adentro’ camará”.

Mario Lustgarten sobrevivió a todo eso, lo mismo que un hermano suyo, más no así sus padres y otros miembros de su familia, víctimas del holocausto nazi contra la población judía en varios países de Europa.

2 11 febrero mario_lustgarten muere

Mario Lustgarden, gran señor, un cívico e historiador nato y abundante en relatos de su maravillosa vida personal.

Este domingo, mientras miles de barranquilleros y turistas caminaban alegres hacia la Vía 40 a disfrutar del espectáculo multicolor y folclórico de la Gran Parada, evento del segundo día oficial del Carnaval, Mario Lustgarten escuchó por última vez el ruido fino de la flauta e’ millo que alegra el paso de comparsas, danzas, cumbiambas y disfraces. A los 90 años murió tranquilo, con la satisfacción del deber cumplido, rodeado de una familia unida y laboriosa, fundadora de varias fábricas y almacenes de venta directa de su producción, dándole empleo a centenares de barranquilleros.

Fue un entusiasta hombre cívico y apegado a estar al tanto de todo cuanto ocurría en la ciudad, la región, la nación y el mundo. Le gustaba el periodismo. Era un voluntarioso corresponsal de varios periódicos. Enviaba cartas quejándose del mal estado de las vías, del pésimo servicio de energía, de aseo, del agua, del gas, de la falta de cultura de la gente que lanzaba llantas, camas, estufas y colchones viejos a las corrientes de agua lluvia.

No conforme con esa abundante producción de cartas, solía llamar a determinado periodista que escribiera de manera constante sobre política, sucesos históricos locales, nacionales e internacionales, y de los servicios públicos. Era un apasionado de esos temas y terminaba haciéndose amigo telefónico del periodista, y valioso colaborador y asesor gratuito y oportuno.

El sobreviviente

5 Mengele1

Josef Mengele, el terrible monstruo del holocausto nazi.

Este maravilloso supervivientes del campo de exterminio de Auschwitz que residió de manera ejemplar en Barranquilla, era muy estimado no solo por la comunidad judía de Barranquilla y Colombia, era un testimonio de vida y una de las voces del recuerdo de los horrores de la segunda guerra mundial.

Fue objeto de diversos homenajes y es recordado como una persona amable, alegre y siempre dispuesto a responder las inquietudes que le formularan sobre su experiencia de vida.

El 27 de enero de 1945 fue rescatado por los rusos que llegaron al campamento, quienes “sacaron a todos los que tenían fuerzas para caminar”. Tres años después, salió en barco desde Londres hacia Panamá. Luego, tomó un avión con destino a Barranquilla, la que fue ‘su casa’ desde entonces.

Nadie olvidará jamás Auschwitz

Supervivientes de Auschwitz y delegaciones de todo el mundo conmemoraron en enero de 2015 en el antiguo emplazamiento del campo de exterminio nazi el 70 aniversario de su liberación, con un llamamiento de los exprisioneros a la comunidad internacional para que no olvide lo que allí sucedió.

El escenario de frío y nieve de esta jornada debió ser similar al que encontraron las tropas del ejército soviético que llegaron hasta las puertas de Auschwitz-Birkenau el 27 de enero de 1945, cuando pusieron fin al cautiverio de miles de prisioneros que, abandonados a su suerte por los guardianes, esperaban resignados la llegada de la muerte.

Entre quienes setenta años después quisieron acompañar a los supervivientes en una fecha tan significativa se encontraban los presidentes r4 la época en Francia, François Hollande; Alemania, Joachim Gauk, y Ucrania, Petró Poroshenko, junto al anfitrión, el jefe del Estado polaco, Bronislaw Komorowski.

En su discurso, Komorowski recordó que Polonia se ha convertido en “la depositaria de la memoria de Auschwitz-Birkenau y del Holocausto”, símbolos ambos del “genocidio totalitario”, y pidió al mundo que se esfuerce para evitar que una tragedia así pueda repetirse.

Pero fue el testimonio de los supervivientes el más sobrecogedor en una ceremonia que honraba su memoria y que contó con la asistencia de cerca de 300 y con las palabras de tres de ellos.

3 11 febrero2 Mario Lustgarten Relato de un sobreviviente del campo de Auschwitz

El letal campo de concentración nazi Auschwitz, en las afueras de la ciudad polaca de Osviecim, sitio estratégico porque convergían muchas líneas ferroviarias.

La exprisionera polaca Halina Birenbaum, actualmente residente en Israel, se dirigió al público, pero sobre todo a los líderes presentes, para lamentar que, si Auschwitz pudo existir durante cinco años, “entonces todo lo perverso es posible en nuestro mundo”.

“Contra eso tenemos, tienen ustedes que luchar”, dijo antes de agradecer al museo-memorial de Auschwitz la conservación de los objetos y documentos que demuestran la barbarie que ella y otros cientos de miles de personas sufrieron durante su cautiverio.

“Actuar, no sólo recordar”, afirmó por su parte el superviviente estadounidense Roman Kent.

“Recordar sí, pero no sólo, también educar a las futuras generaciones para que entiendan lo que sucedió cuando se permitió que el odio se apoderase de todo, hay que enseñar tolerancia y entendimiento, tanto en casa como en el colegio”, pidió en su intervención.

Kent describió la vida en el campo con unas palabras que quedarán para el recuerdo: “Un minuto en Auschwitz era como un día entero, y un día como una semana, y una semana como un mes. Una eternidad de horror”.

1 Slider Mengele Auschwitx3Otro testimonio, el único de un superviviente no judío, fue el del polaco Kazimierz Albin, deportado a Auschwitz en 1940 por cooperar con la resistencia, quien quiso recordar el papel de estos partisanos polacos que lucharon valientemente contra los nazis en los alrededores del campo y que ayudaron a los pocos presos que, como él, lograron escapar con éxito de sus instalaciones.

Steven Spielberg en acción

 

6 Mengele2Hoy en Auschwitz también se dieron cita representantes del mundo de la cultura, el arte o el cine, como el realizador judío estadounidense Steven Spielberg, director del film “La lista de Schindler”, quien ayer en Cracovia alertaba a un grupo de exprisioneros del auge del antisemitismo en el mundo y de los “perennes demonios de la intolerancia”.

Spielberg pudo asistir a la emisión del documental de 15 minutos sobre Auschwitz que recientemente ha producido en colaboración con el museo-memorial y la fundación Shoah, que cuenta como narradora con la voz de la actriz estadounidense Meryl Streep.

Además, delegaciones de cerca de 50 países han estado representadas en la ceremonia de conmemoración, la española encabezada por el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada.

Supervivientes y delegaciones finalizaron el acto con el encendido de velas ante el monumento a las víctimas del campo.

La ausencia más sonada en esta jornada fue la del presidente ruso, Vladímir Putin, que ha acusado a las autoridades polacas de no haberle invitado, a pesar de que fueron las tropas soviéticas las que liberaron el campo de exterminio.

Precisamente hoy desde Moscú Putin recordó que “el fin a esa monstruosidad e implacable barbarie nazi lo puso precisamente el Ejército Rojo, que salvó del exterminio no sólo a los judíos, sino también a otros pueblos de Europa y del mundo”.

Y así fue, ya que el 27 de enero de 1945 el Ejército soviético abrió las puertas del infierno en Auschwitz-Birkenau, el escenario de la llamada “Solución Final”, eufemismo con el que los nazis se referían al genocidio judío.

Allí encontraron más de un millón de trajes y vestidos y cerca de ocho toneladas de cabello humano que los nazis aprovechaban junto con otras partes de los cuerpos de sus víctimas como si de una gran factoría humana se tratase.

Se estima que más de un millón de personas, en su mayoría judíos, perecieron en Auschwitz y en el campo anexo, Birkenau, (Oswiecim y Brzezinka, en polaco) debido a las palizas, las cámaras de gas Zyjklon B, el hambre, el agotamiento y las enfermedades.

Hoy, Auschwitz-Birkenau es patrimonio de la Humanidad de la Unesco y un museo-memorial de 200 hectáreas visitado cada año por más de un millón de personas, sobre todo jóvenes, que mantienen un gran silencio cuando acceden al campo dejando atrás el letrero “Arbeit macht frei” (“El trabajo os hace libres”).

 

 

 

Compartir.

Acerca del Autor

Búho

Los comentarios están cerrados