El día que Tomás Molinares estremeció a todos al ganar el título mundial

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El viernes 29 de julio de 1988 derrotó a Marlon Starling, campeón del peso Welter, de la Asociación Mundial de Boxeo.

Por: Francisco Figueroa Turcios

Tomás Molinares

Molinares, evoca recuerdos de su hazaña

Tomás Molinares mantiene intactos los recuerdos de su hazaña. Sus ojos brillaron de la felicidad cuando comenzó a relatarnos su éxito. Volvió a llorar así como lo hizo cuando logró  esa gran gesta deportiva ante el pugilista estadounidense Marlon Starling.

Tomás Molinares subió al ring del Trump Plaza, en Atlantic City, el  29 de julio de 1988, los amantes al boxeo no estaban muy confiados en la posibilidad de que alcanzara un nuevo título mundial. De acuerdo a los críticos, el pugilista colombiano no tenía la experiencia necesaria para enfrentar a un hombre de la trayectoria del campeón mundial, quien mostraba un registro de 42 triunfos, 25 de ellos por la vía del nocaut.

Molinares, con 23 años de edad, llegaba invicto a su pelea por el título mundial luego de haber triunfado en 23 combates  como profesional, pero sin haber enfrentado a rivales de respetables quilates. Lo cierto es que el pugilista cartagenero, radicado en Barranquilla, había derrotado a 21 de sus contricantes por nocaut. Para entonces vivía en una modesta casa del barrio San Salvador, confiaba en que su recia pegada lo sacaría de cualquier aprieto. Ciertamente, así fue.

Tomás Molinares

Tomás Molinares, ex campeón mundial

“Desde los primeros asaltos se pudo apreciar la superioridad técnica de Starling. Él mostraba una guardia sólida y una mayor movilidad que la mía, lo que le permitía conectarme con relativa facilidad. A medida que pasaba el tiempo yo lucía más desconcertado, lento y débil de manos, mientras que  Starling comenzaba a realizarme una labor de ablandamiento que debió culminar con llevarme en la lona”, relata Molinares.

Cuando todo parecía perdido, al final del sexto asalto, el boxeador colombiano aprovechó un descuido de Starling, quien bajó la guardia, y él enseguida le conectó un bolado con la mano derecha que  el norteamericano recibió en la parte izquierda de su mandíbula cerca el oído, desplomándose hacia adelante. “Cayó en la lona y no se levantó al conteo de los diez segundos, cuando sonó la campana, decretando el árbitro Joe  Cortéz el nocaut fulminante. Nadie lo podía creer. Un desconocido le acababa de arrebatar el título mundial a Marlon Starling”, reseña Tomás Molinares, mientras espera el almuerzo en el restaurante La casa del buen sabor, luego de cumplir la jornada laboral en los almacenes William Chams.

La familia

“La parte final de mi preparación la llevé a cabo en Los Angeles, California, bajo la dirección del entrenador Amílcar Brussa. La soledad estaba haciendo mella sobre mí. El estar separado durante tres meses de mi esposa (Dora García) y mi hija Sindy, me deprimía. Una semana antes del combate estuve a punto de echar todo al carajo y regresar a Barranquilla para estar con mi familia. La llegada de Billy Chams y Álberto Agámez, y los periodistas Édgar Perea, Fabio Poveda Márquez, Estewil Quesada y Hugo Illera, me dio un nuevo aire en mi estadía en territorio americano, por lo que volvió toda la energía positiva para lograr el objetivo de ganar el título mundial”, confiesa Tomás Molinares.

Felicidad efímera

Tomás Molinares y el periodista Francisco Figueroa Turcios

Tomás Molinares y el periodista Francisco Figueroa Turcios

Jamás pasó por la cabeza de  Billy Chams (su apoderado), Amílcar Brussa (entrenador) y del propio Tomás Molinares, que esa felicidad de ganar el título mundial sería efímera.  Colombia aún celebraba la conquista del octavo título mundial de boxeo cuando fue sorprendida con la noticia que Tomás Molinares  no defendería el cinturón mundialista. Sin duda un hecho histórico: un campeón mundial pierde su título sin combatir. Fue noticia de primera plana a nivel mundial.

“Al primero que le informé que no quería saber nada del boxeo, ni muchas cosas de la vida fue a Billy Chams, a quien considero como un padre. Él se sorprendió con mi revelación. Me preguntó ‘¿es una broma?’. Yo le dije que no. ‘Es en serio’. Me confesé con Billy. Minutos después de noquear a Marlon Starling, de la emoción, entré en un acto depresivo. No le conté a nadie para no dañar la fiesta”. Tomás Molinares hace una breve pausa para secarse con los dedos de su mano derecha, esa misma con la que noqueó a Starling, unas lágrimas que lentamente, una a una, delatan lo que sufre por dentro.

Él hoy hace una reflexión. “El impacto fue duro: noquear al supercampeón Marlon Starling, ganar el título en el Trump Plaza, en Atlantic City a los 23 años de edad, afloró en mi una enfermedad congénita: depresión. Dos hermanos también sufren de esta enfermedad: Cesar y Blanca Rosa. Ellos están en tratamiento. Yo no quería saber nada de la vida: intenté suicidarme en varias oportunidades. Le tomé fobia a viajar en avión y asco al dinero. El hecho de que simplemente subía al ring a defender el título me convertía en un nuevo millonario, no me llamó la atención, como muchas personas me lo hacían ver, yo seguía firme en mi determinación de no saber nada del boxeo”, señala Tomás Molinares.

Billy Chams convenció a Tomás Molinares para que accediera a someterse a un tratamiento psiquiátrico que lo cumple al pie de la letra: Asiste todos los viernes y sábados a terapias en el  Hospital Cari, porque él  es consciente que el rival a vencer es la depresión. Ahí está su verdadera victoria.

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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