Gobierno de Nicolás Maduro ‘en jaque’ por una pierna de cerdo

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Sectores populares, tradicional base del chavismo más leal al régimen izquierdista, ha salido a la calle para protestar por las promesas incumplidas, la falta de alimentos y fallas en los servicios públicos básicos.

Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza

En la semana que ha transcurrido desde el 24 de diciembre, las redes sociales venezolanas se han mantenido encendidas con reportes de pequeños brotes de protestas en diversas ciudades del país. Ante la ausencia de información en los medios tradicionales por efectos de la censura, el internet se ha convertido casi en la única forma de mantenerse al tanto de lo que está ocurriendo.

En las elecciones municipales realizadas el pasado 10 de diciembre, candidatos del oficialismo, cuya mayoría al final resultó victoriosa en un proceso donde los grandes partidos de oposición decidieron no participar; prometieron a los votantes de zonas populares la distribución de piernas de cerdo -perniles- a través de las denominadas bolsas Clap -Comités Locales de Abastecimiento y Producción-, un mecanismo de distribución de alimentos a precios altamente subsidiados del que dependen millones de familias venezolanas, víctimas del derrumbe de su poder adquisitivo por efectos de la hiperinflación que agobia al país.

La ‘revolución del pernil’

El llamado pernil o pierna de cerdo, es un plato navideño tradicional en la mesa venezolana; junto a la hallaca, la ensalada de gallina, el pan de jamón y el dulce de lechosa -papaya-.

Luego de obtener la victoria en medio de una polémica elección de alcaldes, el oficialismo no cumplió con la promesa de distribuir perniles y también juguetes a través de sus sistemas de distribución.

El incumplimiento de la promesa, se da en medio de un explosivo cóctel de problemas que han impedido la celebración de la Navidad en este país: fallas en los servicios de electricidad, agua, gas y transporte masivo en las principales ciudades; aguda escasez de alimentos, de dinero en efectivo, incremento de la inflación y fallas en la distribución de gasolina.

Las protestas espontáneas se han presentado en pequeños focos a lo largo y ancho del país.

Las protestas espontáneas se han presentado en pequeños focos a lo largo y ancho del país.

Además de espontáneas (no han sido convocadas por ningún partido opositor), lo que más preocupa al Gobierno es que las protestas han surgido en las zonas más desposeídas, que han sido en las últimas dos décadas, el principal sustento electoral que el llamado chavismo ha tenido para mantenerse en el poder. Aún en las multitudinarias protestas ocurridas en el país en 2014 y 2017, las barriadas populares se mantuvieron tranquilas, fieles al gobierno bolivariano.

Los argumentos con que voceros del gobierno han justificado la situación con el pernil parecen haber enfurecido más a los empobrecidos manifestantes. En cadena nacional, el propio Maduro justificó el incumplimiento en la distribución del pernil en un supuesto saboteo por parte de Portugal para impedir la importación del alimento. El gobierno luso lo desmintió, afirmando que este país no había contratado la exportación de perniles a Venezuela y que en todo caso Lisboa no tenía el poder de sabotear la venta del producto al país sudamericano. “Vivimos en una economía de mercado”, sentenció Augusto Santos Silva, ministro de Asuntos Extranjeros portugués.

Las protestas ocurren en medio de la peor Navidad vivida por los venezolanos, en la que escasea hasta la gasolina.

Las protestas ocurren en medio de la peor Navidad vivida por los venezolanos, en la que escasea hasta la gasolina.

El polémico Diosdado Cabello, miembro de la controversial Asamblea Nacional Constituyente, culpó al presidente norteamericano Donald Trump; mientras que el responsable nacional de la política de distribución de alimentos por parte del Ejecutivo, Freddy Bernal; culpó al gobierno de Colombia de retener 2.200 toneladas de pernil en el punto fronterizo de Paraguachón (La Guajira).

Pero las excusas también entran en contradicción con lo anunciado por el propio Nicolás Maduro el pasado 3 de diciembre, justo antes de las elecciones municipales; cuando en una aparición en transmisión obligatoria de radio y televisión; había anunciado la llegada de al menos 400.000 unidades de pernil que serían distribuidas en las zonas populares para la cena navideña.

Un enfurecido Maduro pidió a los militares combatir "con fuego" los focos violentos.

Un enfurecido Maduro pidió a los militares combatir “con mano dura” los focos violentos.

En una actitud totalmente distinta, en las últimas horas el presidente venezolano exigió a los militares la represión severa de cualquier estallido de violencia, a la que llamó “guarimbas”, un coloquialismo que instauró el fallecido Hugo Chávez para etiquetar a las protestas opositoras.

“No bajemos la guardia frente a los grupos violentos y terroristas, si bien es cierto, son una mínima expresión hoy, no dejemos que vuelvan a resurgir los grupos violentos y terroristas”, dijo Maduro este jueves 28 de diciembre en el marco de la salutación navideña a los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, a quienes solicitó “mano dura” y “todo el poder de fuego”, contra las protestas surgidas en los últimos días.

 

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Acerca del Autor

Lexander Loaiza

Es comunicador social con especialización en el área audiovisual egresado de la Universidad del Zulia (Venezuela). Ha realizado cursos de periodismo económico con el Banco Central de Venezuela, periodismo digital, locución comercial y ha desempeñado labores en medios como RCTV, Televen, Últimas Noticias, Diario La Calle-Valencia (editor), Union Radio y ha acumulado experiencia como asesor comunicacional en instituciones públicas y privadas.

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