La dura vida sin dinero en efectivo en Venezuela

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En medio de una colosal inflación que supera el 875%, el gobierno de Maduro lanzó el billete de 100 mil bolívares, pero pocos esperan poder verle la cara ante la aguda escasez de papel moneda que atraviesa el país.

Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza

Angélica Carreño es una madre de familia y cabeza de hogar en Maracaibo que tiene que salir a su trabajo todos los días. Debe tomar dos rutas de transporte para poder llegar hasta su oficina. Esto para ella representa un reto cuando los 10 mil bolívares para pagar el transporte público que le entrega el banco tras esperar horas en filas interminables, se les acaban antes incluso, de que transcurra una semana.

“Yo tengo mis proveedores de efectivo” dice vía telefónica a Lacháchara.co durante la entrevista. Se refiere a personas que ante la aguda escasez de dinero en efectivo han optado por revender los billetes que logran sacar de los bancos a cambio de “comisiones” que en algunos casos y dependiendo del día de la semana o la urgencia del interesado, puede llegar hasta el 40% del valor nominal del papel moneda.

En Venezuela se necesitan grandes cantidades de billetes para comprar hasta lo más elemental.

En Venezuela se necesitan grandes cantidades de billetes para comprar hasta lo más elemental.

Ante la escasez de efectivo, los billetes, sobre todo los de alta denominación, son la nueva mercancía a transar en el creciente mercado negro que opera en el país, donde la escasez de productos es la constante que deben enfrentar sus casi 30 millones de habitantes.

Rocío Romero es otra ama de casa que le explica a Lachachara.co que lo más difícil es el pago de servicios como el transporte público. “El otro día me tocó irme a pie al trabajo porque no conseguí dinero para poder pagar”, narra esta maestra de escuela y madre de dos hijos.

Para paliar la crisis los comercios, incluso los más pequeños, utilizan datáfonos o “puntos de venta” como le dicen en Venezuela, con los que cobran sus mercancías con tarjetas de débito y crédito. Incluso en los barrios más humildes un cartelito mal presentado en el que se lee “Hay punto” es una escena común y corriente.

Los trabajadores independientes, como los plomeros, albañiles y hasta médicos y proveedores cobran a través de “transferencias”, operaciones electrónicas que sirven para trasladar dinero de una cuenta bancaria a otra y que en estos tiempos ha resultado muy útil.

El gobierno ha intentado estimular el uso de dinero electrónico, pero las precarias telecomunicaciones dificultan las operaciones.

El gobierno ha intentado estimular el uso de dinero electrónico, pero las precarias telecomunicaciones dificultan las operaciones.

El colapso se deja ver en los propios bancos, donde a veces transcurren días antes de recibir una remesa de dinero en efectivo. Esta situación los ha limitado severamente para el pago de cheques o retiros de los ahorristas. La mayoría pone límite a las transacciones de retiro de dinero. En los más flexibles, se pagan hasta 40 mil bolívares (menos de un dólar al cambio paralelo) por cliente, en un fallido intento por atender a la mayor cantidad de personas.

El economista y abogado Alejandro Caribas, ex superintendente de bancos en Venezuela, opinó que la causa principal de esta situación es la incontrolable inflación que ya superó el 875% en lo que va de 2017.

Dice que, aunque el gobierno autorizó la emisión del nuevo billete de 100 mil bolívares, la inflación seguirá acelerando la creciente necesidad de dinero circulante, lo que impedirá a los bancos satisfacer la demanda de sus clientes. Caribas pronostica que en cuatro meses se estará hablando de la emisión del billete de 500 mil bolívares, algo habitual en economías con hiperinflación.

Hasta comerciantes pequeños como vendedores callejeros de comida rápida, tienen puntos de venta.

Hasta comerciantes pequeños como vendedores callejeros de comida rápida, tienen puntos de venta.

El gobierno de Nicolás Maduro se encuentra encerrado en un laberinto perverso entre la necesidad de más dinero en efectivo y el peligro que representa imprimir más papel moneda. Si imprime más dinero para solventar el problema de efectivo, agudiza el de la inflación que ya se acerca a los cuatro dígitos. Justamente, la impresión de dinero inorgánico que puso en práctica desde el 2013, ha sido en buena parte responsable del desastroso panorama económico que hoy exhibe el país.

La escasez de dinero en efectivo, además de otros factores negativos, ha tenido un efecto desastroso en la precaria economía venezolana. El gremio que agrupa a los comerciantes, Consecomercio, ha emitido un informe en el que indica que el 60% de los locales ha cerrado en los últimos cinco años, arrastrando con ello el deprimido Producto Interno Bruto del país, que según el FMI, se contraerá un 12% al cerrar este 2017.

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Acerca del Autor

Lexander Loaiza

Es comunicador social con especialización en el área audiovisual egresado de la Universidad del Zulia (Venezuela). Ha realizado cursos de periodismo económico con el Banco Central de Venezuela, periodismo digital, locución comercial y ha desempeñado labores en medios como RCTV, Televen, Últimas Noticias, Diario La Calle-Valencia (editor), Union Radio y ha acumulado experiencia como asesor comunicacional en instituciones públicas y privadas.

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