Constructores le salvaron la vida a proyectos de vivienda interés social

314

“De no haber sido por el aporte decidido de todo ese sector, estaríamos llorando por el cierre financiero de 2018”: Presidenta Nacional de Camacol en el foro económico en Barranquilla. 

 

Por Rafael Sarmiento Coley

“La gran lección que nos deja el presente año económico para la industria de la construcción es que si los constructores no toman la decisión de meterse de lleno, y en forma colectiva al sector de la Vivienda de Interés Social (VIS), hoy estuviéramos llorando ante las cifras poco gratas del sector”, según la Presidenta Nacional de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Sandra Forero Ramírez.

Un informe a vuelo de pájaro que Forero Ramírez expuso en la rueda de prensa de este jueves en el Country Club de Barranquilla minutos antes de darle comienzo al gran Foro Económico Nacional, señala que el sector de la vivienda popular creció un 52% en 2017, que fue el mejor año del sector. En cambio la vivienda no VIS tuvo un crecimiento apenas del 20, lo cual en términos generales no es malo.

2 María Elía Abuchaibe y Sandra Forero

María Elía Abuchaibe, directora seccional, y Sandra Forro, Presidenta Nacional de Camacol, este jueves durante la rueda de prensa previa al Foro de la Economía Nacional.

A pesar de los pésimos augurios que se tenían este año por la situación general de la economía nacional, “el sector de la vivienda VIS tuvo un crecimiento en ventas del 49%, lo cual es muy estimulante, sobre todo por el apoyo solidario y decidido de los constructores”.

En términos generales casi todo el año 2017 se mantuvo en estado de deterioro. Saldo negativo. Pero con el empuje de los constructores y su músculo financiero para vivienda de interés social, los indicadores empezaron a mostrar estados sonrientes. La cosa ha mejorado. Las empresas del ramo “podemos mostrar carita feliz”, según dijo gráficamente uno de los más exitosos empresarios de la industria de la construcción en la Costa Caribe, Jorge ‘El Chirri’ Segebre.

Se sepultó una mala costumbre

Con las facilidades que ofrece el Gobierno Nacional con sus programas de vivienda VIS y con los beneficios otorgados a la vivienda no VIS con valores entre 120 y 320 millones de pesos, sin duda el sector salió del hueco oscuro en que se encontraba.

Además, el incremento de las enormes urbanizaciones que hoy se ven por todo el sur y suroccidente de Barranquilla –ya pegadas con Soledad, Malabo y Galapa, y ya casi con Puerto Colombia—sepultó para siempre el tradicional fantasma de las invasiones en Barranquilla y el Atlántico.

No menos de 30 barrios del sur y suroccidente de Barranquilla son producto de una invasión. Muchas por física necesidad ante las inundaciones frecuentes en las poblaciones ribereñas en el sector del departamento del Magdalena (Sitionuevo), Santa Rita, El Piñón, Salamina, Cerro de Santa Antonio, y tantas otras. A esas se agregan las invasiones de líderes politiqueros que, a nombre de un ‘jefe’ del Congreso organizaba el ‘robo’ de un enorme lote descuidado o sin cerca reciente.

Esa situación ocasionó durante muchos años que por lo menos el 40% de los residentes en esas viviendas ilegales carecían de una propiedad raíz. Por lo tanto, no eran sujeto de crédito, por cuanto no tenían con qué responder.

Se necesitó de un excelente trabajo del Instituto Agustín Codazzi y de la buena voluntad de varios alcaldes, principalmente Elsa Noguera (que luego sería Ministra de Vivienda, Agua y Ciudad) y Alejandro Char en sus dos períodos. Hoy casi el total de los ‘invasores ilegales’ tienen su escritura de propiedad de su casa.

Ya no cambian el voto por ladrillo

La otra triste situación a la que por fortuna se le da cristiana sepultura es a la despreciable actitud de políticos indeseables y sin escrúpulos que se aprovechaban de la necesidad de los habitantes en sectores tuguriales, para comprarles en forma masiva y barata el voto a cambio de 2 láminas de eternidad, una bolsa de cemento y 10 ladrillos.

No era quizás una vergonzante práctica exclusiva de Barranquilla. Lo malo fue que aquí, y en ninguna otra parte, los politiqueros se descararon de tal manera que hacían el trueque a la luz del día y como la cosa más común.

Los señores del poder político local se volvieron tan descarado, que uno de ellos, durante una ceremonia de inauguración de una obra, le dijo a un Presidente de la República en son de venenosa broma que “nosotros somos los mayores constructores de vivienda para los pobres. Mucho más que el Estado”. Y tal vez no estaba diciendo una mentira.

Todo eso se acabó en los últimos diez, doce años, con unas administraciones locales de otro tono moral y cívico, y con los cambios definitivos que hizo el Estado en materia de vivienda de interés social.

Fue un año duro

3 Aspecto general5Según el gremio de la construcción reunido este jueves en Barranquilla en el Foro Económico Nacional, “en la actual coyuntura económica la construcción de edificaciones  enfrenta enormes desafíos, sin embargo, ha logrado mantenerse como uno de los sectores que genera empleo y jalona la industria, además de los efectos que conlleva la construcción de vivienda para reducir el déficit habitacional”.

Es decir, para empezar a cerrar la brecha de alguna manera, ya que los ministros de hacienda ni mucho menos los ricos banqueros han querido aflojar la mano para elevar el nivel de vida en Colombia, de tal manera que cada día haya menos pobreza absoluta y un reparto más democrático de la economía nacional. Eso es todo. No es mucho pedir, aunque Mauricio Cárdenas Santamaría y Luis Carlos Sarmiento Angulo digan, como dijo López Michelsen, “no se puede”, lo cual le costó su segunda Presidencia.

Sin embargo, “un crecimiento más débil de lo esperado, una recuperación de la inversión más lenta, la confianza de los hogares en un nivel bajo y la debilidad de la demanda en las áreas principales del país, resumen las causas que han mitigado el potencial del sector en lo corrido de 2017”, describe la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, quien destaca la importancia de generar espacios de discusión donde se evalúen esos retos y las oportunidades que tienen los empresarios de cara a 2018, teniendo en cuenta las diferentes variables macroeconómicas.

Un escenario adecuado

Precisamente en el Foro Económico Nacional, que se llevó a cabo este jueves 2 de noviembre en Barranquilla, donde estuvieron las autoridades económicas del Gobierno Nacional y los representantes más importantes de la construcción de edificaciones, se abordaron temas como el mercado de vivienda y la visión sectorial para el 2018, las proyecciones económicas, las oportunidades y viabilidad de la construcción para arrendar, el panorama y las perspectivas del crédito en Colombia y, al final,  la agenda cerró con un panel en el que expertos discutirán los riesgos a los que se enfrenta el sector.

Entre los participantes se destacan el superintendente Financiero, Jorge Castaño Gutiérrez; Carlos Arango Uribe (Presidente de la Junta Directiva Nacional de Camacol); el socio de Economía Urbana, Julio Miguel Silva; la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez; entre otros; Andrés Mauricio Velasco Martínez, Viceministro Técnico del Ministerio de Hacienda; y los principales presidentes de las compañías constructoras del país.

 

 

 

 

Compartir.

Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

Los comentarios están cerrados