La ‘mermelada’ detrás del escándalo de las boletas

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Análisis.- De antemano se sabía que era una maldad para desviar la atención de nuevos escándalos gordos que se venían. 

Por Rafael Sarmiento Coley

Acá en la Costa se tenía la sospecha de que detrás de ese escándalo por el presunto acaparamiento había un burro muerto; algo se escondía, porque cuando los cachacos le dan tantos campanazos a un tema es porque se trata de una carambola a tres bandazos.

2 27 sept Santos y la mermelada a Héctor Mauricio

Lo del escándalo que pringó a Tecnoglass nació así: A través del portal Primera Página se anduvo difundiendo la tesis de que la empresa Tecnoglass habría financiado la operación de acaparamiento, para la posterior operación de la reventa de la boletería de los partidos de la selección Colombia, de cara a la eliminatoria del mundial Rusia 2018.
Héctor Mauricio Rodrígez y el Presidente Santos. En el medio, un apetitoso frasco de mermelada de guayaba que es la que más le gusta a Iván Mejía Álvarez.

6 ivan-mejiaiEse era un plato de faisán con langostinos al ajillo y papas bañadas en mil para el gordo Iván Mejía Álvarez y el todolosabe Carlos Antonio Vélez y alguno que otro de los nuevos que siguen las malas mañas de esos dos enemigos gratuitos de la plaza de Barranquilla. Siempre la han combatido dizque porque es muy ‘insegura’, porque ‘hace mucho calor’, cuando en el fondo lo que quieren es la comodidad de que todos los partidos sean en el Campín, para que todos los honorarios les queden en su bolsillo, más la mermelada que les entra por una ventanilla secreta de las grandes empresas que promocionan artículos deportivos, las gaseoseras, las multinacionales de prensas deportivas, la telefonía celular y pare de contar.

La mala prensa

Entonces, claro, cuando se les presenta una papaya como esta de la presunta acción de acaparamiento por parte de una reconocida empresa barranquillera, caen en gavilla Julio Sánchez Cristo, los caporales de Blue Radio, y un combo que destila amargura en sus críticas a todo lo que les huela a tierra Caribe. ¡Por algo será!, como decía El Tocayo Ceballos, un difunto humorista antioqueño.

Y es que el escándalo, como ya se dijo, fue una carambola a tres bandos. Se le hizo la mala prensa a Barranquilla para debilitarle su muy merecida y bien ganada condición de Casa de la Selección; se golpeaba a una de las empresas costeñas más sobresalientes en los últimos años, pero lo mejor es la última banda: todo este escándalo no era más que una bola de humo para hacer menos ruidosa la caída en desgracia de dos arfiles importantísimos de Santos, el senador Besaile (llamado a juicio por la Corte ), y el ministro de pechichón de la Casa de Nariño, Mauricio Cárdenas Santamaría, el hasta ahora intocable hombre fuerte en Hacienda.

¡La experiencia no se improvisa, ché!

Y como a todo puerco gordo le llega su San Martín, el portal bogotano El Expediente va más al fondo de nuestras indagaciones: “La especulación periodística del director de ese portal, (Primera Página), Héctor Mario Rodríguez, empezó a darse a raíz de una visita que la Superintendencia de Industria y Comercio le hizo a las instalaciones de Tecnoglass en la ciudad de Barranquilla y sobre la que recientemente se refirieron los propietarios de dicha empresa, los hermanos José Manuel y Christian Daes Abuchaibe, a través de un comunicado de prensa.

“Según los Daes, durante la visita de la SIC, entregaron información suficiente que confirma que ellos, desde hace 24 años acostumbran adquirir boletas para los partidos de la selección Colombia, para enviárselas de regalo a sus clientes, empleados y amigos. En todo caso, aseguran ellos, dicha compra nunca ha superado las 150 boletas.

“Luego de que se cumpliera la visita de la superintendencia a las oficinas de Tecnoglass, en la que Christian Daes le entregó al organismo de control su teléfono celular y la clave de su correo electrónico, apareció un artículo cargado de especulaciones en Primera Página en el que se llegó al extremo de mencionar el contenido de comunicaciones personales de Daes.

“Una funcionaria de la Superintendencia que habló sobre ese caso con El Expediente, asegura que Pablo Felipe Robledo, quien se ha convertido en un abusivo policía político del gobierno Santos, valiéndose del gran poder de la SIC para perseguir y hostigar a los industriales que no son de su agrado, fue quien filtró directamente el contenido de los correos y comunicaciones que le fueron ilegalmente incautadas a Daes.

“Cuando llegó toda la información de los Daes a la ‘Súper’, el doctor Robledo dio la orden de escudriñar a profundidad con el fin de hallar información que pueda perjudicarlos a ellos”, asegura la funcionaria de la SIC que habló con este portal.

“Como no se ha encontrado ninguna información que vincule a Tecnoglass con la operación de reventa de la boletería, el superintendente Pablo Felipe Robledo recurrió a la campaña de desprestigio, a través de filtraciones a Primera Página, un portal que se nutre con dineros oficiales, tal y como pudo confirmar “El Expediente”.

La “mermelada”

En efecto, es de público conocimiento que a finales de la semana pasada, luego de que Primera Página publicara el artículo contra los hermanos Daes, algunos medios de comunicación empezaron a replicar la noticia, pero al descubrirse que no hay elementos sólidos que la sustenten, muchos empezaron a poner en duda su veracidad.

A través de su cuenta de Twitter, el director de Primera Página, Héctor Mario Rodrígiez, empezó a cuestionar la independencia periodística de algunos medios de comunicación por el simple hecho de que hubieran desmontado las mentiras a las que él, de alguna manera, los indujo.

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4 Mermalada gigante

Resulta contradictorio que un periodista que ha celebrado contratos con distintas entidades del Estado, hable de “independencia”. En concreto, la redacción de este portal tuvo acceso a cuatro contratos, dos de ellos con dependencias del gobierno nacional y dos con la Contraloría General de la República.
Mermelada de los mejores sabores para un solo tipo, el hombre de confianza de la Casa de Nari.

El contrato más reciente, fue celebrado el pasado 12 de abril de 2017 con Radio Televisión de Colombia –RTVC-. Se trata de una “suscripción para el portal www.primerapagina.com, incluyendo un usuario del servicio básico y un usuario del servicio de reportes, para el suministro de información sobre el comportamiento y desempeño del sector financiero…” por la medio pendejaita de $8.580.000, dos personas que trabajen en RTVC podrán acceder al contenido de Primera Página.com entre el 12 de abril y el 31 de diciembre de este año. ¿A cuántos otros portales de noticias, la RTVC les concede contratos de semejante cuantía?

Otro contrato de Primera Página.com, fue con la Superintendencia de Sociedades, fue celebrado el año pasado. En ese proceso, la tarifa cobrada por el portal fue mucho más baja, pues por 12 meses de acceso y derecho a 4 accesos –dos de “reportes” y dos “básicos”-, la Supersociedades pagó $8.321.600 pesos.

La Contraloría General de la República le ha asignado dos contratos al medio dirigido por Héctor Mario Rodríguez. Uno por $3.900.000 pesos en 2014 –para 120 días de acceso, a $975.000 cada mes- y otro por $8.826.000 en 2016, por un año de servicio.

No es muy común que los portales de noticias se nutran con dinero oficial, precisamente porque aquello mina la independencia de sus contenidos, esa misma independencia que en los últimos días ha venido cuestionándole el director de Primera Página.com a algunos de sus colegas periodistas, que se dieron cuenta que la historia que él escribió sobre el supuesto vínculo entre los hermanos Christian y José Manuel Daes con la reventa de boletas, apunta a ser una “falsa noticia”.

El bombazo de Mauricio y Besaile

La jugada de billar a tres bandas es la obra cumbre de un buen billarista, y  si la hace a cuatro bandas, pues es un fuera de serie. Esa carambola ya no a tres sino a cuatro bandas la hizo un genio desde la Casa de Nariño que permanece en el anonimato.

3 27 sept Mauricio Cárdenas

Hay quienes aseguran que es el propio Juan Manuel. Porque en este Gobierno la Casa de Nariño carece de un José Obdulio travieso y truculento como buen paisa.
“¡Qué vaina! otra empapelada y esta sí bien maluca!”. Mauricio Cárdenas huyendo de dos perros.

Como se sabía que al Gobierno le venía piernas pa’rriba dos escándalos que le darían muy duro a las propias fuertes columnas de la Casa de Nariño, acudieron al portal que goza de las bendiciones y de la mermelada de la propia Casa presidencial, para lanzar bombas de humo distractoras cuando hay este tipo de situaciones.

Lo primera fue lo de la Corte, al ordenar la captura del senador Musa Besaile, el principal elector de Juan Manuel Santos en la Costa Caribe. Y, como si fuera poco, el caso de su ministro consentido.

La revista Semana.com indica que“este jueves, en cuestión de horas, el ministro de Hacienda recibió dos malas noticias. Mientras la Fiscalía le abría investigación preliminar por la venta de Isagén, la Procuraduría hacía lo propio pero por el escándalo de Reficar.

Y los tiempos de Dios son perfectos. Primera le da a Mauricio Cárdenas Santamaría la fortuna de nacer paisa (Medellín, 1962), y luego convertirse en  un aventajado economista al que lo ha acompañado la buena fortuna. Tenía solo 31 años cuando  inició su carrera en el sector público, en 1993. De ser viceministro de Industria y Comercio, pasó a ser ministro de Desarrollo Económico en el Gobierno de César Gaviria. En el de Andrés Pastrana fue ministro de Transporte, director de Planeación Nacional, y desde el 2012 es el ministro de Hacienda del presidente Juan Manuel Santos, después de haber ocupado también la cartera de Minas y energía. Ha desempeñado cuatro carteras con tres presidentes.

Según otro de los portales capitalinos, “su trayectoria, junto con su vena política y su pertenencia a una influyente dinastía familiar, lo ha ido perfilando como un dirigente de talla presidencial. Por lo menos sus copartidarios, los conservadores, todavía le ponen velas a su fotografía para que en algún momento sea su candidato.

En el camino hacia esa candidatura se le ha visto bastante duro, con muchas curvas peligrosas. Es cierto que durante todos estos años en que ha enfrentado serios y graves escándalos ha tenido sus ángeles protectores. Por supuesto que esa “estrella” que ha rodeado la carrera pública de Cárdenas le ha servido, incluso, para salir incólume de varios escándalos. Entre 1998 y 1999, como ministro de Transporte, tuvo que ponerle el pecho al caso Dragacol. El ministerio a su cargo pagó entonces cerca de 1,2 billones de pesos por la draga ‘Josefina’ cuando dicha maquinaria estaba supuestamente embargada, pero en realidad estaba siendo operada para realizar otro contrato en Cartagena de Indias.

Un paréntesis. Mauricio Cárdenas es conservador. Estaba al servicio de un gobierno conservador (Andrés Pastrana). Dragacol es del cartagenero Reginaldo Bray, conservador, casado con una hija del difunto preclaro dirigente conservador plateño Hugo Escobar Sierra. La famosa y a la vez ruinosa draga se llamaba ‘Josefina’, en honor de la querida suegra de Reginaldo Bray.

Y aunque se diga que Mauricio Cárdenas salió bien librado de ese entuerto, lo salvaron los poderosos protectores suyos que estaban en el poder a nombre del solidario (en estos casos) Partido Conservador. Dos veces metió las patas al firmar el contrato con una chatarra que estaba apenas en reparación, violando de manera flagrante el inciso se5 Carlos Antonio Vélezgundo del artículo 40 de la ley 472 de 1998, y luego al firmar un documento autorizando una convención laboral que lo hubiera llevado directo a la Picota. Pero se retractó a tiempo.

En todo caso la operadora, la firma Dragacol, no cumplió con los contratos para la ejecución de dragados en el canal de acceso al puerto de Barranquilla, al río Magdalena y al canal de acceso del puerto de Buenaventura. El episodio desató uno de los mayores escándalos en el país. Cárdenas fue investigado, también exonerado.             Carlos Antonio Vélez, otro ‘atravesao”.

Pero la verdad es que la cosa no quedó muy clara.

Pastrana, otro protector

Tras el gobierno Pastrana, Cárdenas fue director de Fedesarrollo (2003-2008), miembro de la junta directiva de Ecopetrol y presidente de Asociación de Economía de América Latina y el Caribe (2008-2009).  Su regreso al Gobierno fue de la mano del presidente Santos, primero como ministro de Minas, en el 2011, y luego en la cartera de Hacienda, en la que está inamovible desde el 2012.

Cárdenas ha aumentado su perfil político gracias al poder que da el manejo de la chequera del presupuesto público. Los congresistas no paran de buscar una cita en su despacho, para conseguir apoyo financiero para proyectos en sus regiones, y todos los demás ministerios necesitan su visto bueno para desarrollar sus planes. Su relevancia ha sido tal que hasta el propio presidente Santos lo nombró temporalmente ministro de Presidencia cuando renunció Néstor Humberto Martínez, por encima de otros ministros.

Pero Cárdenas, también, ha tenido que pagar un costo político por el asumir responsabilidades propias del ministerio de Hacienda: decir que no, cuando no hay plata; liderar recortes de gastos y proponer más impuestos. Con la caída en los precios del petróleo, la devaluación, y la tarjeta amarilla que le acaba de sacar la calificadora Santadard y Poor´s, los vientos de la suerte que soplaron con fuerza a favor del minhacienda en 2015, cambiaron de rumbo a comienzos del 2016.

Pese a ello, Cárdenas conserva el reconocimiento de sectores académicos y especializados por la solvencia de sus conocimientos. Un escollera, Rudolf Holmes, lo calificó una vez como “el mejor macroeconomista del país”.  Este año fue elegido por la revista ‘América Economía Inteligente’, como el mejor ministro de Finanzas de América Latina de 2015. La publicación destacó que el ministro colombiano cerró el año pasado con otras distinciones tan importantes como presidente de asambleas de 2016 del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y el mejor ministro en su campo por ‘Euromoney’.

Es probable que Cárdenas esté acostumbrado a recibir buenas noticias. Pero este jueves las malas parecieron llegarle juntas. Por un lado, la Fiscalía le abrió investigación preliminar por el caso de la venta de Isagen, que para el ministro fue un gran negocio para la Nación. Y aún mientras digería esta noticia, la Procuraduría también anunció una indagación disciplinaria en su contra, esta vez, por el escándalo de Reficar.

La investigación de la Fiscalía se desprende de la denuncia de Pablo Bustos, de la Red de Veedurías Ciudadanas, quien cree que en el proceso de subasta de la venta de Isagén se habría presentado una serie de irregularidades, puesto que solo se llevó a cabo con un único oferente, en este caso la canadiense Brookfield.

La investigación que se abrió, está rotulada con la noticia criminal número 110016000102201600036, fue asignada al fiscal delegado ante la Corte Suprema, Fabián Mauricio Montenegro.

Y cuando apenas se conocía esta información, Semana.com reveló la investigación disciplinaria que la Procuraduría abrió en contra del ministro  Cárdenas. El caso tiene que ver con los escandalosos sobrecostos por la ampliación y remodelación de la Refinería de Cartagena (Reficar), que tiene también contra las cuerdas a toda la junta directiva de Ecopetrol y a varios de sus más altos funcionarios.

Y por esa vena rota si se fuga plata a chorros. Más o menos para comprar unas 400 mil boletas de las que habla Héctor Mario Rodríguez. Cuidar las anchas espaldas de Cárdenas en estos líos es
lo que convalida la justificación de la alta dosis de mermelada que desde la Casa de Nariño se ordena que le den al hasta ahora oscuro portal.
Semana.com señala que “las razones para la apertura de esta investigación son la presunta omisión en la vigilancia de la forma en que se venía adelantando el proyecto de la refinería y el modo en que la firma CB&I pedía miles de millones de dólares de anticipos a la estatal petrolera.

“La Procuraduría explicó que el presupuesto destinado a la ampliación de la refinería, a cargo de Glencore, fue fijado inicialmente en 3.700 millones de dólares y que solo un año más adelante se incrementó a 5.148 millones. El desfase fue de tal magnitud que, a septiembre del 2015, el valor de la obra se tasó en 7.569 millones de dólares.

“Cárdenas sabe que el precio de ser funcionario público es terminar ‘empapelado’. Pero la doble noticia que le llegó de las instancias jurídicas, sumada a las que vienen desde el exterior sobre los precios del petróleo, la fortaleza del dólar y la caída de las exportaciones, definitivamente lo tienen pensando, por ahora, en el refrán según el cual “todo tiempo pasado fue mejor”.

No es del todo cierto que el precio de ser funcionario público es terminar ‘empapelado’. Ni más faltaba. Porque de ser cierta esa premisa, en Colombia habrá que traer marcianos para ocupar los cargos públicos. Lo que se requiere, simple y llanamente, son empleados probos, decentes, respetuosos de la ley y de los buenos principios.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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