El narrador que rompe el Twitter… antes fue taxista y cotero

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Con su estilo particular, Eduardo Luis López es la nueva figura de la narración de fútbol en el país, un logro nada despreciable en una nación con históricos emperadores del micrófono.

Por Rainiero Patiño

En un país de faraones del micrófono que marcaron una época en la narración deportiva, en la que sus voces llegaron a ser, muchas veces, más importantes que los deportistas o el propio juego, no es fácil triunfar. Y Eduardo Luis López lo hace con un estilo diferente.

Frases como “pidan domicilio”, “venga que no es pa’ eso”, “una dosis de megapíxeles para la definición” o “es zurdo hasta para masticar”, son repetidas por muchos de los seguidores del fútbol profesional colombiano, quienes interactúan con el narrador mientras este transmite los partidos, algo novedoso para el medio colombiano en su momento.

Luis Eduardo López Tavera, nombre de pila del paisa, siempre soñó con narrar en televisión nacional, pero descubrió que con el relato tradicional no iba a poder, entonces empezó a estudiar a figuras internacionales, como Walter Nelson de TyC Sports de Argentina, que le parecía que tenía un chispa muy buena y metía frases cómicas.

Con ese faro se propuso ser no solo descriptivo sino entretenido en su relato, hacer que la gente se divirtiera, pero pensaba que lo mejor era irse del país, una nación acostumbrada a un estilo eufórico y de tono patriótico no le daban muchas esperanzas.

El pelao con talento

Como han contado muchos de los narradores del mundo, la de Eduardo Luis también es una pasión que se despertó siendo muy pequeño. Desde el balcón de su casa del barrio Manrique de Medellín, narraba -a gritos- los partiditos de fútbol de los amigos de la cuadra.

Ahí tuvo su primera experiencia como seguidor del fútbol y del periodismo deportivo, porque era el principal hincha de su papá Carlos Freddy López (q.e.p.d), un comentarista deportivo y director de Antena 2 en Medellín en ese momento.

“Yo siempre lo veía con el radio en la mano o ir al estadio a transmitir los partidos y eso me apasionó. Jugaba mucho fútbol pero también imitaba a narradores de la época, como el Paisita Múnera Eastman, Jairo Aristizábal y Jorge Eliécer Torres”, dice.

Los enfrentamientos de bandas criminales hicieron que la familia de Eduardo Luis dejara el barrio y se mudara a Bello, en ese municipio terminó el bachillerato en el Colegio Militar José maría Córdova, por eso estuvo a punto de ingresar a la escuela de oficiales de Bogotá, pero una oferta de empleo como locutor en una emisora musical lo hizo desistir de la milicia.

Programaba salsa y música popular, el resto del día manejaba un taxi que compró su papá y trabajaba de cotero en la central mayorista de la ciudad.

“Luego empecé a leer los comerciales a Rodrigo Vásquez Valencia, un narrador de ciclismo y fútbol, en Antena 2. Y como él tenía que viajar mucho para las transmisiones, un día me pusieron de reemplazo”, cuenta Eduardo Luis, quien hace cuatro años vive en Bogotá.

Perseguir al gerente

Cuando UNE compró los derechos de transmisión del fútbol colombiano, Eduardo Luis trabajaba como periodista del canal y le dijo a los directivos que quería narrar, le dieron la oportunidad y la “rompió”, se ganó un puesto en el equipo titular de las transmisiones.

El sueño duró poco, porque un nuevo canal de televisión, FPC (hoy Win Sports) se ganó la licitación y Eduardo Luis quedó en el aire. Sin embargo, él pensaba que por su buen desempeño en UNE otro canal lo iba a llamar. Eso no pasó y tuvo que trabajar como disc-jockey en otra emisora.

Como estaba obsesionado con ingresar al nuevo canal le preguntó a mucha gente cómo hacerlo, alguien le dijo que tenía que hablar con un señor que se llamaba Mauricio Correa, el gerente, si quería una oportunidad. Viajó varias veces a Bogotá a buscarlo en su oficina pero no lo dejaban entrar. También lo perseguía en los estadios, el encuentro parecía imposible pero no se rindió.

Gracias a las buenas relaciones que dice siempre ha tenido con los directivos y jugadores de Atlético Nacional, especialmente con el presidente de entonces,  Juan Carlos De la Cuesta, pudo hablar con Correa en Barranquilla.

“Era un partido por las eliminatorias del mundial Brasil 2014. Mi hermana me consiguió los tiquetes y viajé con unos videos en mi computador. Después de corretearlo todo un día se los pude mostrar en el lobby del hotel”, cuenta emocionado, como si cantara un gol de último minuto.

Al escucharlo, el presidente de Win Sports le dijo que en una semana lo llamaban para concretar algo, pero eso no pasó, a Correa se le olvidó. Entonces, Eduardo Luis volvió a llamar con insistencia al canal, hasta que convenció a uno de lo directivos para que lo dejara transmitir un partido. También tuvo que pagarse los tiquetes aéreos para llegar. Lo que sigue es historia.

“El ascenso en el canal se lo debo también a la confianza de dos grandes, Iván Mejía y Carlos Antonio Vélez, que desde el comienzo me corrigieron y apoyaron. Sin ellos no hubiese podido expresar todo lo que quería decir y, además, jamás renegaron de mi estilo, aunque a veces no entendían. Narré finales desde el primer año”, señala.

Un mal día

Hace unos días, Eduardo Luis volvió a ser tendencia en Twitter, pero no precisamente por sus creativas frases. En redes sociales circuló un audio, en el que junto al periodista y presentador Ricardo Henao hacían comentarios sobre el equipo Atlético Nacional y su hinchada, eso le generó ser objeto de múltiples señalamientos.

Las redes sociales, que hasta ese momento habían sido una bendición para él, le hicieron vivir un mal momento. “Fue muy difícil, sufrí demasiado y me arrepiento porque fue un accidente, lastimosamente la gente lo va a tomar como quiere pero en realidad no hay ningún mal deseo, tengo un gran sentimiento hacia Atlético Nacional”, señala.

Esa, después de la muerte de su padre, ha sido la segunda vez que más ha llorado en su vida, porque sintió que puso en riesgo veinte años de construcción de un sueño, por eso quedó muy agradecido con las empresas donde trabaja y sus jefes porque lo “protegieron y ayudaron en ese momento”.

Como no narró durante los días posteriores, muchos pensaron que ese audio le había costado el puesto o lo habían castigado, pero no, simplemente no estaba bien, entró en una depresión, porque hasta amenazaron a sus dos hijas en el colegio. Aunque han sido muchos más los buenos momentos en su vida de narrador durante dos décadas de sacrificio, Eduardo Luis no olvidará el día en que a él también le “rompieron el Twitter”.

El mal momento pasó rápido y el hoy reconocido narrador está empeñado en seguir luchando por su sueño internacional, sin olvidar al pelado gritón del barrio Manrique que se desgarraba la garganta cantado goles de jugadores de cuadra desde el balcón de su casa.

¿De dónde salen las frases?

El primer partido que narró Eduardo Luis fue en radio, pero su gran sueño era la televisión. En esa época lo hacía con el estilo ‘tradicional colombiano’, con voz impostada y frases muy patrióticas, pero sentía que no era él. La mayoría de las frases que usa en las narraciones son preparadas. Pasa el día pendiente de lo que la gente habla, de lo que escucha en televisión o el cine, de ahí se va nutriendo. Lo que le parece llamativo lo apunta en una carpeta que tiene en su celular y las va practicando, muchas no pasan el periodo de prueba.

*Texto escrito originalmente para Editorial Televisa Colombia

Eduardo Luis es entrevistado por Rainiero Patiño, periodista de TVyNovelas.

Eduardo Luis es entrevistado por Rainiero Patiño, periodista barranquillero quien actualmente escribe en la revista TVyNovelas.

 

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Acerca del Autor

Rainiero Patiño

Colabora en medios de comunicación desde hace más de 20 años. Experiencia como reportero y editor. Sus textos periodísticos y de ficción han sido publicados en espacios nacionales e internacionales. Nacido en Barranquilla. Lector y viajero empedernido. Música y buena comida. Inquieto por el periodismo para el desarrollo social. Papá y esposo. El mar, siempre vuelve al mar.

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