Denis Isabel Ortega: “un brindis a la vida”

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El emprendimiento, la alegría, entrega y buena energía definen a una barranquillera de nacimiento, pero caracolicera de corazón. 

Por: Andrés G. Rodríguez Barros – @andgregory1992 

Denis Isabel Ortega de Bastidas  ha hecho de la Aguada, vereda del municipio de Malambo, una tierra con exquisito sabor. A sus 74 años de edad, con estatura media, cabello blanco y piel tersa, es una mujer que recibe con una sonrisa a quien se acerca hasta su hogar abriéndole no solo las puertas de su humilde vivienda sino de igual forma de su corazón, acogiendo a propios y visitantes con gran amabilidad.

Amable y de gran corazón

Denis con su hijo Máximo y esposo Bienvenido

Denis con su hijo Máximo y esposo Bienvenido

Sus familiares, amigos y conocidos la definen como una mujer echada para delante, emprendedora, amable y de gran corazón que ha sabido vivir la vida de una manera ejemplar demostrando que sí se puede salir adelante a pesar de las dificultades que se le presente, sin dejar de lado su misión de esposa, madre y buena ciudadana.

Bienvenido Bastidas Hernández dice que su historia con Denis es larga pero bonita, porque la conoció al tener ella apenas 23 años y él 33 cuando enviudó de su primera esposa con la cual tuvo cinco hijos, los cuales Denis acogió como suyos, educándolos con total amor, cariño y mucha dedicación, “cosa que me enamoró aún más de ella a pesar que la familia de mi esposa ya fallecida no confiaba en Denis por su corta edad y ‘poca experiencia en ser mamá’. Ellos pensaban que no sería capaz de criar a mis cinco hijos, pero ella con total dedicación y más aún el amor que siempre la ha caracterizado los educó haciéndolos hombres y mujeres de bien”.

Cruz María Bastidas Ortega, una de sus hijas, la define como una mujer con empuje, enérgica, sin temer a ningún obstáculo, no le pone peros a la vida o situaciones que se le presenten “la mayor prueba que mi mamá es una mujer verraca es haber criado a los primeros hijos de mi papá siendo ella tan joven y ello también es muestra de su gran amor”.

“Denis es muy querida en el pueblo a pesar de no haber nacido aquí, muchos la admiramos y damos fe que es muy buena persona, madre, esposa y sobre todo amiga”, afirmaron Ledis Pedroza, Fernando Pacheco, Euclides Pedroza entre otros, amigos y conocidos que también habitan el corregimiento de Caracolí.

Emprendimiento con sabor a vino

Y es que Denis Isabel hace más de veinte años atrás elabora con sus propias manos los más deliciosos vinos artesanales que se puedan conseguir en la zona, con el toque y secreto que solo ella conoce, los cuales a través del tiempo y su experiencia ha ido perfeccionando en cada detalle, logrando así productos de excelente calidad, con muy buen precio y sobre todo la atención que ella le brinda a todos lo que se acercan hasta su hogar ubicado a un borde de la carretera que conduce de Malambo a Galapa.

Actividad que aprendió gracias a talleres formativos en materia de vinicultura que recibió por parte de una universidad con el apoyo del gobierno departamental y municipal que para los años 90 llegaron hasta Caracolí con el ánimo de capacitar a los pobladores en diversas áreas de conocimiento como mecánica, cultivos, vinicultura y artesanías escogiendo Denis la vinicultura, arte que hasta el presente sigue ejerciendo a pesar de las infaltables dificultades que hubo durante el proceso.

“En sus inicios fue concurrida la convocatoria, éramos muchas mujeres participando de las capacitaciones que nos ofrecieron para formar nuestras unidades productivas de negocios. Aprendimos mucho en cuanto a organización, administración, asociación, trabajo en equipo, higiene, y sobre todo en el tema de manipulación de alimentos porque sería este nuestro principal negocio que nos generaría ingresos”, afirma Denis Isabel.

Y es que cada fruta que ella toma, procesa y convierte en vino con sus propias manos es fiel muestra que con amor, paciencia y dedicación se pueden lograr grandes cosas, y que con ella endulza y alegra la vida de muchas personas en el mundo.

“Este proyecto fue algo muy bonito, lo que permitió a muchas familias de Caracolí y sus veredas capacitarse en áreas de interés para que así ellas generaran sus propios ingresos con lo que tenían a su alcance, el campo, sus productos y servicios a cubrir. Especialmente el de vinicultura, el cual la señora Denis es la única que aún sigue ejerciéndolo. Ella es una mujer luchadora, amable y de gran carisma, indudablemente su talento es grandioso el cual pone al servicio de sus amigos y allegados”, Adalberto Llinás, alcalde de Malambo (1994).

Mientras la charla avanza en su humilde vivienda el atardecer sigue, las aves cantan y la oscuridad se apodera poco a poco del cielo y el entorno. Denis con mucha amabilidad dice, “ven, vamos a conocer la planta donde hago los vinos” con paso firme y certero camina hacía la casa donde tiene su lugar de trabajo. Allí guarda como un gran tesoro todos los instrumentos de su trabajo, materia prima y producto final, los vinos de corozo, ciruela, tamarindo, cereza y el no tan aceptado vino de mango verde que lleva ya 9 años de añejamiento en botellas que llevan un papel amarrado con la fecha en la que fue envasado, el mismo que testifica su temporalidad e inigualable olor y sabor que despide al ser destapado, es así como de inmediato su pequeña, organizada y aseada planta se inunda de esos mágicos olores que invitan a degustar cada una de las botellas llenas del exquisito producto que allí se encuentran.

Sin duda alguna, losVinos la Aguada, son productos listos para ser comercializado a los habitantes del corregimiento, conocidos, amigos y consumidores que sin importar de dónde vienen, llegan hasta allí a buscar un delicioso aperitivo que ha sido hecho con total dedicación por las manos de Denis Isabel sacando así de las frutas su mejor versión que con el tiempo va dando mejor sabor invitando a todos ofrecer “un brindis a la vida” por eso la Aguada tiene sabor un exquisito sabor a vino de Tamarindo, Cereza, Corozo y Ciruela gracias a Denis Isabel Ortega de Bastidas.

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Acerca del Autor

Andrés G. Rodríguez Barros

Profesional en locución para radio y televisión, egresado de la Academia de Arte y Cultura del Caribe (AACC). Lideró por 5 años Onda Juvenil, programa radial de la Red Comunitaria Unidos por Malambo. Director de la Cátedra Manuela Muñoz, proyecto de liderazgo y periodismo juvenil en el municipio de Malambo. Actualmente estudia comunicación social y periodismo en la Universidad del Norte. E-mail: andgregory1992@gmail.com

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