Cubrir noticias en una Venezuela convertida en zona de guerra

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Lachachara.co entrevistó a tres periodistas en dos de las principales ciudades del país. Con distintas historias coinciden en que los chalecos antibala y las máscaras antigás sustituyeron a las cámaras y el grabador como implementos indispensables para reportear.

Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza

“Era como una avalancha de gente corriendo y yo también corrí y en lo que volteé para ver, los guardias (Guardia Nacional) venían montándose por las aceras, venían disparando muchas pero muchas bombas lacrimógenas y también perdigonazos al aire; y a todo el que podían agarrar lo agarraban y lo montaban en las motos. Entonces yo traté de correr más rápido pero era demasiada gente. Ya allí no vi donde estaban los otros periodistas, era como un mar de personas. Cuando llegué a la torre del BOD (Banco Occidental de Descuento), los vigilantes cerraron las puertas. La guardia se volvió como loca, empezaron a romper los vidrios de algunos negocios y yo pude ver como tenían a un montón de personas que se iban a llevar detenidas. Los gases eran muy, muy fuertes, tanto que una señora logró echarme en la cara un poco de antiácido para que pudiera respirar. Fue un momento de mucha angustia”. Esto ocurrió en Valencia, Carabobo, el pasado 15 de mayo.

Aunque trabaja para medios televisivos, la estética es la última prioridad para Lenin Danieri.

Aunque trabaja para medios televisivos, la estética es la última prioridad para Lenin Danieri.

El relato corresponde a la periodista Tibisay Romero, corresponsal en esa ciudad del portal El Estímulo, quien relata lo que viven a diario los reporteros en el país caribeño, desde que comenzaron las protestas contra Nicolás Maduro en abril pasado.

De Maracaibo entrevistamos al corresponsal del canal colombiano Caracol, Lenin Danieri Dávila. “Hace poco estuvimos en una protesta en la avenida Paúl Moreno y el general Tito Urbano de la Guardia Nacional me incautó los equipos, a mí y a otros colegas. Neutralizó el trabajo de cuatro medios de comunicación de un solo ‘carajazo’”.

Trabajar para un medio progobierno no le ha dado inmunidad a Juan Carlos Hernández en Valencia.

Trabajar para un medio progobierno no le ha dado inmunidad a Juan Carlos Hernández en Valencia.

Relata que en la actualidad no es posible salir a la calle “sin por lo menos máscara antigás”, ya que de otra manera no se pueden cubrir las protestas, que son todos los días. Menciona también que no se puede trabajar sin un chaleco antibalas. Explica que cuando la Guardia Nacional ataca las protestas, arremeten contra todo el mundo. “No discriminan entre manifestantes y periodistas”, relata Danieri Dávila para Lachachara.co.

Otro colega suyo, Juan Carlos Hernández nos relata que ya los reporteros no persiguen exclusivas. “Ahora salimos en grupo, porque los guardias y los policías atacan más rápido cuando el periodista está solo”.

Las bombas lacrimógenas son lanzadas de manera indiscriminada en las protestas.

Las bombas lacrimógenas son lanzadas de manera indiscriminada en las protestas.

Su vida ha estado en serio peligro, ya que relata que cubriendo una protesta en Valencia, recibió un disparo de perdigones en la cara. Cada día al salir de su casa, Hernández monta en su vehículo su cámara fotográfica y su teléfono; pero también su chaleco antibalas, su casco y su máscara antigás. El poseer un carnet de un periódico visto como aliado del gobierno de Maduro le ha minimizado los riesgos de ser atacado por uniformados, pero no lo ha eximido de riesgos. “En un ambiente polarizado, si no te agarra un bando te agarra el otro, por lo que siempre es recomendable trabajar en grupo”, agrega.

“Aunque no nos han atacado directamente, a los periodistas que están aislados o solos a ellos sí los agarran. Por eso hemos optado por trabajar en grupos”, confirma Danieri Dávila desde Maracaibo, quien está a punto de interponer ante la Fiscalía una denuncia contra la Guardia Nacional por los equipos incautados. “Hay que cuidarse de los policías y los guardias, especialmente los policías, ya que ellos son los que agarran y nos quitan los equipos de trabajo”, dice; especialmente cámaras de video, fotográficas y teléfonos inteligentes.

En Caracas se han presentado casos graves de ataques a la prensa que involucran a los llamados 'colectivos'.

En Caracas se han presentado casos graves de ataques a la prensa que involucran a los llamados ‘colectivos’.

A principios de junio, la Sociedad Interamericana de Prensa emitió un comunicado en el que dijo estar “profundamente preocupada” por la situación de Venezuela, y conminó a los medios a denunciar cualquier abuso, por pequeño que sea.

Aunque el gobierno ha negado que se trate de una política de Estado y las pocas referencias a estos hechos los ha calificado como “comportamientos aislados de individuos dentro de los organismos de seguridad”, lo cierto es que son una constante en las protestas desde el inicio de las mismas. Ya los primeros diez días de manifestaciones, la ONG Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys) registró 25 limitaciones a la cobertura de asuntos de interés público, 19 agresiones físicas, 11 hechos de intimidación, 4 ataques contra las herramientas de trabajo, 3 detenciones arbitrarias, 3 robos y 1 ataque contra la sede de un medio de comunicación. Con el correr de las semanas estas cifras solo se han multiplicado.

Los periodistas en Venezuela aprendieron a resguardarse entre sí trabajando en grupo.

Los periodistas en Venezuela aprendieron a resguardarse entre sí trabajando en grupo.

Pero las dificultades del  entorno los ha hecho más solidarios entre sí  y con los demás. “Muchas veces nos ha tocado utilizar nuestras máscaras antigás para ayudar a las personas a salir de sus casas porque no pueden respirar por el exceso de gas”, dice Lenin Danieri.

Por encima de lo que enfrentan, no se han insensibilizado ante la tragedia. “A pesar de todo lo más doloroso es ir a la morgue y tener que entrevistar a familiares de jóvenes caídos en las protestas”, relata muy afectada Tibisay Romero. Una experiencia que en la polarizada Venezuela de 2017, se ha vuelto una tragedia de todos los días, como los chalecos antibala y las máscaras antigás.

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Acerca del Autor

Lexander Loaiza

Es comunicador social con especialización en el área audiovisual egresado de la Universidad del Zulia (Venezuela). Ha realizado cursos de periodismo económico con el Banco Central de Venezuela, periodismo digital, locución comercial y ha desempeñado labores en medios como RCTV, Televen, Últimas Noticias, Diario La Calle-Valencia (editor), Union Radio y ha acumulado experiencia como asesor comunicacional en instituciones públicas y privadas.

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