¿Qué es ser un poeta?

800
Si bien es la poesía una forma diferente de apreciar lo que nos rodea, a continuación leeremos una forma distinta de concebir el significado de la misma. 

mallarmc3a9-por-manet
Por Sayd Peñaranda 

Algunas veces quisiera ser un poeta de verdad. Porque la poesía no son versos, ni octavillas llenas de prosa decorosa o figuras retóricas. Y poeta no es aquel que escribe versos ni llena octavillas con prosa decorosa o figuras retóricas. Si fuera así, cualquiera podría ser tal. Tampoco es como que pueda dar una acepción precisa de la palabra. ¿Cómo habría de hacerlo? Si los poetas son como Chevreul y su teoría de los colores yuxtapuestos. O como Seurat en tiempos de impresionismo: están fuera de la órbita del humano raso; no son vox populi. Sin embargo puedo hacer, aunque enclenques, aproximaciones. Porque creo saber qué hacen, qué comen y en qué piensan. Los he escuchado hablar; he leído acerca de ellos… Hasta he jugado a imitarles. Igualmente, al final cada quién conjeturará como mejor le venga. Tan solo soy un necio cavilando.

Así, con base en eso, diría pues que poeta es aquel que renunció al academicismo, al establecimiento, a la vida que le asignaron. Es quien cambió el zumo de naranja, por el rakia; la vianda y los granos, por el tabaco; el sueño, por la eternidad del alba. Es quien trastoca el mundo a su complacencia. Es la Comuna de París, la revolución del ’17, Lenin y su consigna “todo el poder a los Soviets”. En suma, heterodoxia. Sepulcro de cánones y del deber ser. Por eso no todos pueden serlo. Porque el grueso no está dispuesto a anular a su propio dios. Mucho menos al Leviatán, a su familia y a su bandera. Se muestran reticentes a vivir como diablos erráticos.

El poeta -el de verdad- entendió entonces que los axiomas no existen y que el mundo es enteramente voluble. A su vez, que la libertad que se nos vende es un contrato leonino. Que no se puede ser libre y poeta a la vez. El poeta, sin más, es sedición. No es quien escribe, sino sobre quien escriben. El poeta es la página y la poesía la mano que escribe sobre ella: inspirándose, reescribiéndose… Cual litografía de Escher.

Compartir.

Acerca del Autor

Los comentarios están cerrados