En Semana Santa, no se deje meter basa por róbalo

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2 basa puede acabar con otras especies

El pez basa puede acabar con las especies nativas de los ríos colombianos, encabezados por el Magdalena, del cual viven 8 millones de ribereños, en su mayoría pescadores que ya no pescan casi nada.

En Barranquilla, la Costa y todo el país están vendiendo un pescado cultivado de manera intensa en charcas antisépticas y alimentados con hormonas para que crezca en menos de que canta un gallo. Es el ‘Panga’. Por Rafael Sarmiento Coley

La primera que se dio cuenta del asunto fue Doña Flor María, asidua compradora en uno de los tantos almacenes de grandes superficies que existen en Barranquilla, y en las grandes y medianas ciudades de la Costa y el país.

Ella ese día fue con su esposo ‘Tiofilo’, así lo llaman desde niño y así le dicen cariñosamente sus numerosos y agradecidos alumnos que aseguran que ese es el mejor profesor que han tenido en sus vidas.

-“Mira Tiofilo, cómo está de barato el filete de robalo en este supermercado. A siete mil pesos la libra. Mientras que en el de más allá el filete está a $16. ¡Amor! Vamos a aprovechar y compramos una buena cantidad que nos alcance hasta Semana Santa. (Estaban a 14 días de la Semana Mayor).

Tiofilo, veterano profesor, formado en la adustez de los padres franciscano, aquello le pareció muy sospechoso. Por otro lado pensó: “Flor María es la que hace la compra todos los días, sabe más que yo de estas vainas. Llevemos el famoso filete de róbalo”.

“Este pescado sabe a caucho”

3 marzo basa2

El pez basa puede llegar a crecer un poco menos de una ballena, y entre más grande, más peligroso es, porque se convierte en una fiera insaciable que se come todo lo que se atravieso vivo.

Al tercer día de estar almorzando con filete de robalo a la plancha la primera que puso el grito en el cielo fue la nieta Fina del Carmen: “Mama Flor, este pescado es pura agua y sabe a caucho…¡yo no quiero eso! Mejor deme yuca con queso, como allá en Betulia donde tenemos las fincas”.

Flor María pensó: “tantas semanas comiendo el sabroso filete de róbalo, en distintas formas: a la plancha, al carboncillo, róbalo a la serviche (cocido sólo con el sumo del limón), y ese sabrosísimo salpicón de filete de róbalo con huevo criollo, ¡Qué delicia!”.

Las protestas por el sabor insípido del filete de róbalo se generalizaron. Empezaron los comentarios que así sucedió con los gigantes bocachicos traídos de Argentina y Ecuador, los aguacates de Nicolás Maduros, incoloros, inodoros e insípidos.

Ahí fue cuando se le prendieron las alarmas al profesor Tiofilo, que nunca tragaba entero ni se dejaba meter el dedo en la boca. Se metió a Google, que entonces era su enciclopedia más confiable. Ya él navegaba como el más experto cibernauta por todas las páginas científicas que existían en la nube de la informática.

4 atractivas postas de basa alimentados con hormonas y orines de mujer embarazada.

Apetitosas postas de basa inundan los supermercados de Colombia, sin importar que estas especies son alimentadas con hormonas femeninas y con el líquido liofilicado de la orina de mujeres embarazadas.

Y, luego de dos días de intensa búsqueda, encontró todos los elementos para comprobar que a Flor María, su amada esposa, le estaban metiendo gato por liebre. Para  él ese episodio no era extraño. Años atrás la confiada Flor María fue al mercado y se encontró “una verdadera ganga de bagre ahumado a dos mil pesitos la libra, cuando los bandidos revendedores de las primeras mesas estaban pidiendo ocho mil pesos. Yo aproveché y compré 20 libras”. No fue más allá del primer mordisco que don Tiofilo supo que aquello no era bagre. Empezó a busca en los recodos de sus recuerdos una carpeta de su disco duro en donde almacena sabores viejos. Y encontró que aquel sabor era de babilla ahumada que él, en sus intensos recorridos en calidad de supervisor educativo itinerante, por las Ciénagas del Sudán, del Coco Tiquisio, del Caribona, de Sucre y de San Benito Abad, en más de una ocasión, ante la falta de algo mejor, se vio obligado a comer babilla ahumada y hasta mico ahumado.

“Esto no es róbalo, mija”

5 se ven deliiciosas estos filestes de basa.

El comenzal se chupa los dedos al ver preparados estos apetitosos files ‘de róbalo’, cuando en realidad son de basa.

Luego de una larga investigación, análisis y reflexión, el profesor Tiofilo encontró en internet el siguiente escrito, que le cayó como anillo al dedo: “Este Pescado lo venden en los Supermercados como…Filete de Róbalo, pero es Basa.
“La Oficina de Bienestar Social y Capacitación se permite socializar la siguiente información:

El famoso panga

“El panga, es un nuevo pescado asiático que encontramos en los principales supermercados del país, sobre todo en forma de filetes (de Basa), a precio muy barato. El panga (basa) es un pescado de cultivo intensivo/industrial en Vietnam, más exactamente en el delta del río Mekong y está invadiendo el mercado debido a su precio.

7 vietnamitas preparando la bandeja envenenada de exportación para América Latina.

Así trabajan dujro y parejo los vietanimitas del sur en el ríoMekont, para enviar a Latinoamérica la bandeja envenenada con pez basa.

“Esto es lo que hay que saber sobre el panga (basa): el río Mekong es uno de los ríos con mayor contaminación del planeta. Los pangas (basa) están infectados con elevados niveles de venenos y bacterias (arsénico de los residuos industriales, tóxicos y peligrosos subproductos, del creciente sector industrial), metales contaminantes, fenoles policlorados (PCB) o DDT y sus (DDTs), clorato, compuestos relacionados (CHLs), hexaclorociloxano, isómeros (HCHs) y hexaclorobenceno (HCB) .
No hay nada natural en los pangas (basa).

“Son alimentados con peces muertos, restos de huesos y con una harina de América del sur, la mandioca y residuos de soja y grano.

“Obviamente, este tipo de alimentación no saludable no tiene nada que ver con la alimentación en un ambiente natural.

“Es lo más parecido a la alimentación de las vacas locas (vacas, que fueron alimentadas con vacas, ¿se acuerdan?).

7 Y el pescador colombiano, con las canoas vacías.

El drama de los pescadores del Río Magdalena cada día será más ruinoso si prospera la abundancia del pez basa en la principal arteria fluvial colombiana, de donde derivan su alimentación diaria 22 millones de colombianos.

“La alimentación de los pangas (basa) está completamente fuera de toda reglamentación judicial. El panga (basa) crece 4 veces más rápido que en la naturaleza. Además los pangas (basa) son inyectados con (PEE), algunos científicos descubrieron que si se inyectase a las hembras panga (basa) con las hormonas femeninas derivados del deshidratado de orina de mujeres embarazadas, la hembra panga (basa) produciría sus huevas muy rápidamente y en gran cantidad, lo que no ocurriría en ambiente natural (una panga pasa así a producir 500.000 huevas de una vez).

“Básicamente son peces con hormonas inyectables, (producidas por una empresa farmacéutica china) para acelerar el proceso de crecimiento y reproducción.

6 marzo filete de basa lo venden como filete de robalo

En los mejores restaurantes de Barranquillam Cartagena y Bogotá los clientes ya piden en forma desaforrada “unos filetes de róbalo al ajillo y finas hierbas”.

“Al comprar pangas (Basa), estamos colaborando con empresas gigantes sin escrúpulos y especuladoras, que no se preocupan de la salud y el bienestar de los seres humanos. Este comercio está siendo aceptado por grandes superficies que venden al público en general, sabiendo que están vendiendo productos contaminados.

“Nota: Debido a la prodigiosa cantidad de pangas (basa) disponibles, éstos acabarán en otros alimentos: surimi (aquellas barritas con pasta de pescado), pescado en lata y probablemente en algunos alimentos para animales (perros y gatos)”. Por ahora nos los estamos tragando los humanos, con todos los peligros que ello impiica.

¿Llegará al Magdalena?

6 marzo basa5 río donde se crían

La respuesta la tienen los pescadores de atarraya y trasmayo: “estamos invadidos de bendito pez asiático que se come nuestras especies”.

El otro informe interesante que encontró en el generoso y bondadoso buscador Google el profesor Tiofilo, fue el siguiente:

“Alcanza hasta 1,33 metros y devora todo tipo de alimentos, incluso peces. Se camufla como un bagre más, pero no lo es. Se trata del pez asiático basa, una gran amenaza que ya invade las aguas del Río Magdalena, la cuenca más importante del país. Por primera vez fue hallado en Colombia y de esto ya se tiene evidencia científica en el catálogo del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional.

“El hallazgo ocurrió en agosto de este año, cuando Juan Carlos Pérez Ochoa, profesional de la Fundación Humedales,  encontró el pez en Bocas del Carare,  en un tramo del río entre Puerto Berrío (Antioquia) y Barrancabermeja (Santander). El animal fue identificado como basa por Mauricio Valderrama, director de la Fundación Humedales, y fue estudiado por el equipo de curaduría de la Colección de Ictiológica de la Nacional, que lidera el investigador José Mojica.

“Los científicos alertan que este animal amenaza la biodiversidad de la cuenca, porque puede alcanzar grandes tamaños y, al ser un pez migratorio, depredador y omnívoro, puede tener un alto impacto en el equilibrio ecosistémico. Además, se adapta a las condiciones del trópico y a los bajos niveles de oxígeno disuelto del río.

“El peligro se cierne sobre las cerca de 200 especies de peces que contiene el río, muchas de ellas endémicas y donde ya 35 están en algún grado de peligro de extinción. De hecho, las de uso pesquero como el bocachico están en riesgo y han tenido descensos alarmantes.

“Sin embargo, en el Catálogo de la Biodiversidad Acuática Exótica y Trasplantada en Colombia, que elaboró el Humboldt en el 2012, se consideraba que esta especie, conocida científicamente con el nombre de Pangasianodon hypophthalmus, ingresó ilegalmente desde hace varios años a granjas piscícolas en Valle del Cauca, Huila, Meta y Santander, según lo confirmaron los acuicultores. Incluso, los investigadores aseguran que se conoce de ciertas tiendas de mascotas en el centro de Bogotá que los venden como peces ornamentales.En los últimos tres años se venía rumorando sobre la presencia de esta especie en el hábitat natural del país, pero ninguna resolución del Ministerio de Ambiente ni investigaciones del Instituto Humboldt confirmaba la introducción del pez asiático.

“Una de las hipótesis de los investigadores sobre el origen de este invasor, nativo del río Mekong en Vietnam, es que se escapó de uno de los criaderos ilegales y llegó a través de los hilos de agua hasta el Carare, que hace parte de la cuenca del Magdalena.

“Además de esta constatación, el Instituto de la Nacional recibió en las últimas semanas fotografías de otro espécimen. Esta vez fue hallado por Carlos Leal, profesional de Cormagdalena, en la charca Guarinó, en cercanías a La Dorada, Caldas.

“Es el tercer animal que los pescadores hallan. Creían que se trataba del pez doncella, pero con las fotografías determinamos que es basa”, explicó. Este ejemplar está en proceso de ingresar a la colección oficial y ratifica la dispersión de esta amenazante especie por toda la cuenca.

“En el catálogo del Humboldt, este animal está en el nivel de alto riesgo por sus impactos en la fauna nativa y “las enfermedades a nivel de las agallas, que afectan entre un 60 y un 90 por ciento de las existencias durante las primeras semanas de cultivo, por los altos contenidos de amonio y las condiciones eutróficas generadas”.

“De otro lado, el consumo de este pez ha crecido en el país en los últimos años. Para el 2012, a Colombia se importaban cerca de 56.000 toneladas, cifra que en el 2014 aumentó a 98.000 toneladas. Esta demanda se debe, en parte, a la declinación de las capturas de pesca artesanal generalizada a todos los ríos del país, principalmente de la cuenca del Magdalena.

“La preocupación, entonces, es que con esta introducción sea más difícil para las especies domésticas sobrevivir en aguas cada vez más contaminadas y escasas. Se estima que la seguridad alimentaria de 200.000 familias depende del río y cerca de 35.000 pescadores se lucran de este afluente. La pregunta es qué pasará con ellos si esta amenaza se expande y pone en crisis a todo el ecosistema”.

Aporte especial de Carlos Alberto Leal, Biólogo U.J.T.L.

Oficina de cultural ambienta Amigos de la Vida, celular 3132184290

Informe de Laura Betancur Alarcón
Redactora de Medioambiente

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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