F.C Barcelona rompe pronóstico y hace un PS6

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No hay nada que de más orgullo que ver que un equipo no se rinde ante las dificultades. 

Por Gabriel Moncada Figueroa

La Champions League de este año es la mejor que veo desde hace mucho tiempo, con equipos que guerrean todas las pelotas, que tienen el coraje de enfrentarse contra los grandes y jugarles de tú a tú, y en la que hoy vimos lo que creíamos imposible, la remontada del Fútbol Club Barcelona, que de visitante había perdido 4-0 contra un impetuoso Paris Saint Germain, lo que daba casi sentenciada la serie para los hinchas del Barcelona y para el resto del mundo futbolero, recuerdo decir que si había un equipo que podía dar vuelta ese resultado era el Barcelona.

El partido comenzó como me lo esperaba con un Barsa aguerrido y con un dominio absoluto del ataque, tanto así que a los 3 minutos Luis Suarez con un cabezazo hacia atrás, bañándose al portero anotó el primero del partido, enseguida se sintió que la atmósfera del partido cambió, puesto los jugadores del PSG empezaron a sentir lo que se les vendría más tarde.

Los segundos y minutos siguieron transcurriendo, y el PSG solo se dedicaba a cerrarle los caminos a los atacantes del Barcelona, esperando que cometiesen algún error para sentenciar el partido, una táctica lógica con una ventaja tan superior del partido pasado, pero el Barcelona siguió insistiendo y con una jugada en ataque que ya tenía controlada el defensor parisino, Iniesta pudo arrebatársela y meter un taco para ver si algunos de sus compañeros se la encontraba, pero lo que no esperaba era que Kurzawa al minuto 40 pifiara el esférico y lo metiera en propia puerta, así las cosas el Barsa vio un rayo de luz.

El segundo tiempo fue una montaña rusa para los dos equipos, puesto el Barcelona empezó arremetiendo con un gol de penalti de Messi que disparó con fortaleza a media altura al palo derecho del portero. Desde ese momento el técnico del PSG Unai Emery transmitía desde el banquillo a sus jugadores que fueran ofensivos y dejaran la timidez, y  que recordaran el fútbol ofrecido en su casa. Una maniobra que sin duda dio sus frutos porque al minuto 62 de una pelota luchada en el aire por Kurzawa la baja con la cabeza y se la sirve al uruguayo Edison Cavani, que  sin pensársela dos veces remata con el empeine recto hacia el ángulo derecho de Ter Stegen, dejando al portero sin ninguna respuesta. Y hasta aquí para casi cualquier equipo hubiese sido el sello definitivo, y así también lo pensaron varios jugadores del Barsa incluidos Lionel Messi, que sin duda debieron cruzársele  sus recuerdos de las derrotas con la selección Argentina.

Pero el Barcelona contrario a lo que hizo en Paris siguió insistiendo y luchando hasta el final, puesto el fútbol no era ese elegante toque toque que nos tiene acostumbrado, todo lo contrario era una búsqueda constante al área para ver que sucedía, con toques mas bien instintivos querían romper la muralla del PSG. En una falta fuera del área en el minuto 88, a unos 30 metros Messi le cede el tiro libre a Neymar, como diciendo ya da igual, puesto recordemos que faltaban 3 goles por delante para pasar de ronda, pero eso no detuvo al jugador brasilero que con la mirada fría y concentrada apuntó al arco y con precisión milimétrica la metió en el ángulo derecho de Kevin Trapp, fue tan esquinado el tiro que me recordó al que nos hizo en el amistoso con Brasil.

Después de ahí el Barcelona sabia que lo único que quedaba era seguir adelante para ver que podía pasar, en un intenso ataque el delantero Luis Suarez fue tocado en el área y como delantero que sabe simular se tiró y el árbitro no dudo un segundo en marcar el penalti, que en esta ocasión fue cobrado por Neymar Junior en el minuto 91, el disparo lo cambió el palo al que había cobrado Messi anotando así el quinto del encuentro, esto hubiese sido todo con tan poco tiempo y con un equipo como el PSG era impensado hacer el sexto, yo solo esperaba que el árbitro pitara en cualquier momento el final del encuentro, cuando vi que Neymar estaba enganchando pensé que le pegaba al arco, pero sorprendiendo a todos lanzó un centro perfecto que dejó a la defensa del PSG desprevenida y como un ninja que nadie percibió salió de las sombras Sergi Roberto, quien la agarró en el aire y le cambió la dirección al esférico, un acto que no solo es una acción de coraje y persistencia, sino de fe, en la que nos muestra que los limites están para ser superados. Resultado final 6-1.

 

 

 

 

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Acerca del Autor

Gabriel Moncada Figueroa

Freelance Ingeniero Industrial trabajando con @lachacharaco. Apasionado por el Marketing y el mejoramiento de las empresas. Twitter: G9MF

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