“Mucha leche la mía, me atracan 2 veces el mismo día”

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Los asaltos a mano armada y el raponeo se multiplican cada día en Barranquilla y en  Atlántico. Por Rafael Sarmiento Coley/Con apoyo de whastsapperos

Ya la incertidumbre pasó a pánico colectivo, en una ciudad que se acostumbró a vivir con puertas abiertas y terraza amplia para poner la mesa de dominó o las mecedoras para las sabrosas charlas vespertinas de las matronas, muy buenas para la charla amena y bromista.

3 Robo masivo en puerto velero

En Puerto Velero, los ladrones saquearon cuatro carros y se dieron a la fuga sin que nadie los viera.

De la noche a la mañana, como una invasión de langostas del infierno, han caído sobre Barranquilla, su Área Metropolitana y algunos sectores del departamento del Atlántico, malandros de la peor laya que a pleno día se toman por asalto todo un balneario atestado de turistas que van a practicar deportes náuticos como competir en veleros o dedicarse al windsurf.

El insólito caso se registró este domingo en horas de la tarde en el balneario de Puerto Velero, jurisdicción de Tubará, en la Vía al Mar.

Una de las personas que estaba en el lugar denunció que los delincuentes aprovecharon el momento para llevarse cámaras, billeteras y equipos electrónicos, de los vehículos que se encontraban a unos 200 metros de la playa. En total, cuatro vehículos fueron saqueados.

“Nosotros tenemos alrededor de quince o veinte años haciendo windsurf en esta zona. Los delincuentes aprovecharon que todos los propietarios de los vehículos estaban en el mar para violentar los carros y sacar las pertenencias”, comentó uno de los meseros del sector a los agentes de la Policía que acudieron a apersonarse del ilícito.

Esta persona también manifestó que los asaltantes, al parecer cuatro sujetos, datos confirmados por otros testigos, se movilizaban en un automotor. El episodio más insólito le ocurrió al joven Juan Camilo Matamoros, tal como lo describe en un video que se volvió viral.

Víctima dos veces

Lo grave de todo esto es que ya hay un morbo subterráneo que incita a tomar justicia por mano propia. Ya se han registrado varios casos preocupantes. En uno de ellos, los habitantes de un sector de la ciudad lograron interceptar una moto, cuyo parrillero acababa de arrebatar el bolso a una joven enfermera. Los vecinos reaccionaron con valor y a punta de piedra causaron varias heridas de consideración a los asaltantes. Y a pesar de haber llegado una patrulla con cuatro agentes policiales, se vieron en dificultades para contener la furia de la turba, que gritaba sin cesar: “vamos a matarlos, pa’que vean que se acaba el roba que roba en Barranquilla”.

2 febrero panadería Toscana

Los vecinos del sector de la panadería ‘Toscana’, al norte de Barranquilla aún no salen de su asombro, por la sangre fría con la cual actuaron los asaltantes. Sin disparar una bala.

Los uniformados rodeaban a los dos atracadores caídos. La muchedumbre buscaba cualquier flanco para lanzar un guijarro certero a la humanidad de los maleantes, que ya manaban abundante sangre por varias partes del cuerpo. “Dejen que matemos a esos HP”, gritaban en coro los furiosos vecinos solidarios con la joven asaltada. Los uniformados también gritaban: “tranquilos, que ellos pagarán con cárcel”.

También en un sector del suroccidente de la capital atlanticense, dos hombres en una moto asaltaron una tienda. Al momento de escapar, fueron correteados por los vecinos, quienes lograron derribar al conductor de la moto con un grueso garrote. El parrillero salió corriendo y logró escapar. Pero el de la moto se llevó un castigo que no olvidará en su vida. Fue golpeado a puño y patada. Con correazos. Y hasta con los tacones de los zapatos de varias damas enfurecidas. Se salvó de morir porque lo rescató una patrulla. La que no se salvó fue la moto, que fue incendiada.

El suceso de la panadería ‘La Toscana’ también ha causado enorme desconcierto. Una de las víctimas del asalto colectivo  informó que también cayó en manos de los ladrones el sábado, en el robo ocurrido en la panadería La Toscana.

“El sábado fue víctima del robo colectivo en la panadería ‘La Toscana’, al norte de Barranquilla. Me quitaron el reloj Tag Heuer y el celular, y este domingo me quitaron 400 mil pesos”, narra Juan Camilo Matamoros en su video al frente del timón de su carro y con una cachucha al estilo del alcalde barranquillero Alejandro Char.

La Policía del Atlántico se encuentra en la zona indagando sobre el hecho.

Alarma general

A pesar del tesón que ha puesto el alcalde Char para enfrentar la ola de inseguridad, la comunidad está asustada porque, nunca como hoy, se estaba tan a merced de los amigos de lo ajeno.

Lo extraño es que la ola de asaltantes y atracadores tienen en común que no van con la intención de matar, ni siquiera causarles un daño físico a sus víctimas. Por el contrario, los trabajan de manera sicológica para que entreguen sus pertenencias sin hacerse matar. A un muchacho que se resistía a entregar un celular de alta gama el asaltante, revólver en mano, le decía con voz amable, “¡Hey man! ¿te vas a hacer matar por un mísero celular? Tu vida vale mucho más que eso, y tú lo sabes”.

En parqueadero de Uninorte

Un suceso atípico se registró la tarde de este sábado. Dos delincuentes les quitaron celulares, dinero, computadores portátiles y maletines con ropa a seis estudiantes de posgrados de la Universidad del Norte.

El caso sucedió en un parqueadero a cielo abierto, situado a un lado de la carrera 51B, en jurisdicción del municipio Puerto Colombia, en el área metropolitana de Barranquilla.

Las víctimas fueron cuatro mujeres y dos hombres, quienes cursan el primer semestre de la especialización en Derecho Laboral en la institución.

“Eran como las 3:30 de la tarde. Íbamos saliendo de clase, fuimos a comer al Subway y una compañera nos recogió para llevarnos al parqueadero diagonal a la Norte, que conecta al corredor universitario que conecta con la Vía al Mar”, contó uno de los afectados.

Al bajarse del auto en el estacionamiento, un delincuente armado con un revólver los amenazó y les exigió entregar sus pertenencias. Entre lo robado se incluye un celular, al menos dos computadores portátiles, $200 mil en efectivo y maletines con ropa.

De los seis estudiantes, solo uno reside en Barranquilla. El resto son oriundos y habitantes de Sincelejo, tres; Valledupar, una, y otra del municipio San Juan del Cesar, quienes se alistaban para retornar a sus hogares después de culminar la jornada académica.

Uno de los afectados presentó la denuncia por hurto en la Sijín de la Policía, en Barranquilla.

Dos muertos en el Río en Las Flores

Este fin de semana también reapareció lo que en una ocasión fue la noticia de cada día. Dos hombres bien envueltos en papel parafinado venían aguas abajo muy cerca a la orilla occidental del Río Magdalena, en el barrio Las Flores de Barranquilla, en cercanía de Puerto Mocho. Se cree que las víctimas fueron torturadas y, luego de recibir respectivos tiros de gracia, los empaquetaron y lanzaron al Magdalena.

El alcalde Alejandro Char, ha acudido a todos los estamentos policiales y hasta a la propia Presidencia de la República en procura de ayuda para hacerle frente a esta insólita situación, de cuyos orígenes y causas se tienen varias hipótesis, sin que ninguna de ellas se tome como cierta.

La única verdad es que la increíble situación que vive la tradicionalmente tranquila Barranquilla llega en momentos en que la capital atlanticense pasa por una época de esplendor en materia de desarrollo industrial, portuaria, comercial, turística y en ofertas de cultura, entretenimiento, servicios médicos de primer orden, un notorio incremento en el nivel educativo con más escuelas y colegios. Con hermosos parques de entretenimiento y ejercicios físicos. Con numerosos centros de atención en salud. Y con un promisorio crecimiento del sector de la construcción de vivienda y apartamentos.

Lo preocupante es que esa otrora vida placentera que jalonó la llegada de inversionistas foráneos para acompañar al músculo financiero propio, ha caído de un momento a otro. Se han disparado los casos de asaltos a residencias y apartamentos, hurtos en cualquier calle de la ciudad. Y el clamor de la comunidad es porque se establezca con precisión, cuanto antes, de dónde proviene la causa de la inseguridad. ¿De dónde han salido tantos ladrones al mismo tiempo? Es lo que se pregunta la gente.

El gobernador del Atlántico Eduardo Verano De la Rosa, quien trabaja hombro a hombro con el alcalde Alejandro Char, ha insistido en que “esta lucha es de todos, esto no es solo del Alcalde y el Gobernador. Todos tenemos que ponernos los pantalones para hacerle frente a esta ola de inseguridad”. Ha acompañado al Alcalde a varias reuniones en Bogotá con el propio presidente de la República, Juan Manuel Santos, con varios ministros y con los altos mandos de la Policía y el Ejército. Sin violencia, todo parece indicar que la comunidad está en pie de lucha contra los ladrones que hacen sufrir a los barranquilleros y atlanticense con este trago amargo, ¡y en víspera de Carnaval! para que la vaina sea peor.

 

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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