El vacile fue total con La Picotera

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La creatividad y la imaginación fueron los elementos primordiales para armar un gigantesco transmisor de sonido que pudiera escucharse muchos metros a la redonda.

Por: Estela Monterrosa

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Eran las cinco de la tarde apenas se iniciaba el espectáculo.

 

Radiotécnicos e ingenieros de sonido fueron pilares para que se diera lo que hace 55 años se llamó pick up o picó. Más allá de reproducir canciones y éxitos musicales para poner a gozar a la gente, los picós se convirtieron en un espectáculo, con animadores que le dan un giro total en cada una de sus presentaciones con el colorido del juego de luces y la utilización de instrumentos como el piano para animar las verbenas. Quizás esto hace parte del proceso evolutivo de una cultura musical que tiene un público que durante 60 años se ha sabido mantener.

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El Solista, el homenajeado,una historia picotera.

El sábado, en el parqueadero del estadio Metropolitano se llevó a cabo un homenaje al picó El Solista, además participaron El Rey de Rocha y El Caribeño.

En una tarima central estaba El Solista y a sus lados los otros dos picós. Las luces de neón alumbraban el sitio y la ansiedad se sentía en el ambiente, en cuatro tarimas estaban los peluqueros que de forma gratis cortaban el cabello a los que allí subían. En otra los bailadores subían a competir a ver quién lo hacía mejor.

En un espectáculo de picó los artistas pasan a un segundo plano, y el sonido de aquel monstruoso aparato es el que se roba el show. El Solista tocaba y a medida que nos acercábamos a la pista el sonido subía de decibeles, “El Solista, el que llena la pista”, anunciaba el DJ Sisi, que es la persona que maneja el sonido, y domina la consola, es el que sabe cuándo debe subir y bajar la música para que el paroxismo llegue al público. Allí también esta Blacky Perreo cuyo nombre real es Erick García. Este joven es el responsable de darle el toque de percusión a la canción. Sus manos se mueven a un ritmo frenético entre los seis botones que posee la consola, mientras sus pies se mueven al ritmo de la música que suena.

 Los picós son una tradición de familia. Detrás de la tarima todos participan  y disfrutan del  obnubilante espectáculo: la música que son los últimos hits, las luces y la tecnología de hoy día te hace sentir allí esa vibración en el cuerpo que sin exageración es un paroxismo total.

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El Caribeño en acción en el evento de La picotera.

El Solista nació en el año 1953 bajo la dirección  de Rafael Jinete, abuelo de la generación que ahora lo maneja. Cuando nació se llamaba Batiendo récord. Luego cambió a Monstruo del sonido, hasta que Armando Jinete, el padre de esta generación lo bautiza con el nombre que hoy ostenta. Rosa de Jinete Cáceres, una señora que pasa los 70 años y sus hijos Isander y Armando Jinete están sentados en la parte de atrás de la tarima: Rosa dice que se sitúan allí, porque es donde mejor se escucha la música, entre más cerca mejor.

De pronto hay un silencio y el animador dice que la venia es para El Rey de Rocha, este picó viene desde Cartagena y sus dueños son Noraldo y Leonardo Iriarte, quienes dicen que: “El Rey de Rocha es una emisora de donde salen muchos artistas de champeta que se consagran primero acá para después pasar a la radio”.

Este picó, con 24 bajos, es algo portentoso, allí comenzó a sonar la voz del Papo Man quien animaba al público con sus canciones. Finalizada la actuación de esta máquina del sonido, se transformó la tarima en una forma de letra T para la actuación del Caribeño, quien invitaba al público a que se subiera a bailar los ritmos que explosivamente salían de la gigante máquina musical.

Los que tuvimos la fortuna de entrar a este evento, organizado por La Picotera, disfrutamos de una noche de explosión musical, de luces, de fantasía, aun nos tiemblan las piernas y el cuerpo del baile y del sentir la música a tan altos decibles.

La prevención con la que llegamos se fue diluyendo a medida que la música sonaba, cuando el aforo del parqueadero estuvo colmado y se cerraron las puertas nos dio la seguridad que este evento era un éxito, pero como en todo espectáculo existen desadaptados, en las afueras habían muchos de ellos que querían entrar a como diera lugar, pero ya no se podía, y allí formaron un pequeño tropel que para nada empañó el maravilloso espectáculo picotero que se vivió el sábado en el parqueadero del Metropolitano.

Por eso fue muy raro cuando, al día siguiente, los noticieros y los diarios todos emitían información de que el evento había terminado en vandalismo. Afirmaciones amarillistas y falsas, porque lo único que se pudo ver fue la congestión vehicular, pero el evento fue organizado y el publico disfrutó de un maravilloso espectáculo.

En este caso, muchos medios de comunicación informaron sin tener fuente directa y repitieron como loros versiones no oficiales. El animador pidió tranquilidad a los del ‘tropelín’ de afuera y así sucedió, la tranquilidad volvió y el vacile fue total.

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Educadora de pre-escolar, con vocación de periodista. Barranquillera y Chacharera, con grandes metas, educando una nueva generación. Móvil 3024019715

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