Panamá Papers, periodismo total por una causa común

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Nunca antes se involucró a tantos países y a tantas entidades públicas y privadas. Pasará a la historia como la investigación que marcó un antes y un después en el periodismo moderno.

Por Estela Monterrosa

Llegamos a Medellín con la meta de disfrutar de los conocimientos que podemos recibir de parte de los invitados al Festival Gabriel García Márquez de Periodismo, porque no importa que uno sea un profesional, siempre hay innumerables cosas por aprender, más en esta maravillosa profesión donde tenemos que actualizarnos todos los días para poder entregarle al público lo mejor en calidad, información y singularidad.

El público, que son los lectores, los oyentes o los televidentes, siempre quieren  ver noticias diferentes a lo que ven en la cotidianidad, por esta razón hoy les presentamos aquí las impresiones del panel periodístico de cómo se tejió la investigación periodística más grande de la historia, Los Panamá Papers.

No solo sacó a la luz las cuentas en paraísos fiscales de políticos, empresarios, futbolistas y artistas, sino que además demostró que el trabajo colaborativo entre periodistas e ingenieros es una apuesta valiosa para abordar desafíos transnacionales, como la corrupción, y obtener resultados contundentes.

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Marina Walker,con periodistas franceses participantes de Panamá Papers.

Marina Walker de Argentina, Rigoberto Carvajal de Costa Rica, Joseph Poliszuk de Venezuela y Mónica Almeida del Ecuador, periodistas representantes del grupo que trabajó en la investigación, conversaron con María Teresa Ronderos, periodista colombiana quien condujo la charla.

Iniciamos diciendo que  ‘Los papeles de Panamá’ –’Panamá papers’ contó con el apoyo de más de 370 periodistas de 76 países diferentes que se han afanado en develar todo lo que hasta ahora había permanecido oculto. El diario alemán ‘Süddeutsche Zeitung’ y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) han trabajado conjuntamente para poner sobre la mesa las cuentas bancarias y datos encubiertos de 214.488 sociedades ‘offshore’ conectadas con más de 200 países. Entre los nombres que han aparecido en ‘Los papeles de Panamá’ aparecen 128 políticos, 61 familiares o socios cercanos a líderes políticos, 12 jefes de Estado, futbolistas, actores, empresarios y directores de cine.

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Bastian Obermaier y Frederk Obermaier, los dos jóvenes periodistas alemanes a quienes una fantasmal agencia secreta filtra miles de papeles, oro en polvo, que desde entonces se conocen como los Papales de Panamá.

Aquí narramos esta historia: “Panamá Papers representa el apogeo de un modelo de hacer periodismo de investigación que se había venido gestando desde hace algunos años con proyectos transnacionales y colaborativos como Lux Leaks y Swiss Leaks. Panamá Papers lleva ese modelo a su máxima expresión con un equipo de 376 periodistas en 80 países que unen fuerzas para analizar 11,5 millones de documentos, la filtración de información económica más grande de la historia. Pero no es sólo el tamaño del equipo o de la data lo que marca el antes y el después sino también la modalidad de la colaboración, exhaustiva e incluso entre medios rivales, y el hecho de que tantos periodistas hayan logrado compartir y mantener el secreto durante casi un año”: Marina Walker. Quizás el cambio estructural más importante que han generado los Panamá Papers ha sido en la opinión pública, en la cabeza del ciudadano común, desde San Petersburgo a la Ciudad de México.

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Maria Teresa Ronderos,Marina Walker,Joseph Poliszuk,Mónica Almeida y Rigoberto Carvajal investigadores y técnicos de Panamá Papers.

La gente ha entendido que los paraísos fiscales le afectan en forma directa, en tanto profundizan inequidades, promueven corrupción y desvían dinero de las arcas públicas que podría invertirse en mejorar escuelas y hospitales. Cuando la gente salió a la calle a protestar en Reikiavik, en Malta, en Londres nos dimos cuenta que el mensaje había tenido alto impacto.

Esa presión de la ciudadanía disparó la acción de jueces, fiscales y legisladores de todo el mundo, que iniciaron investigaciones civiles y criminales e impulsaron cambios de políticas, desde Nueva Zelanda a Estados Unidos. Hay que ver en unos meses más cuántas de esas propuestas han prosperado y suponen reformas estructurales y no cosméticas. Mientras tanto, los controles se han ajustado considerablemente en la banca internacional y hay todo un movimiento para que la información sobre quién es el dueño de una empresa sea pública en los registros corporativos de varios países. Si hay más transparencia en el mundo de las finanzas nuestras democracias se benefician de forma directa.

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Marina Walker en una de sus conferencias.

La principal enseñanza que le dejan investigaciones como Panamá Papers a los medios tradicionales, invertir en investigación periodística y animarse a trabajar en red con colegas de otros medios y otros países es la forma más eficiente de abordar los grandes temas de nuestro tiempo: migraciones, corrupción, flujos ilegales de dinero y degradación ambiental, entre otros. Otra gran enseñanza es la necesidad de modernizar y diversificar el perfil de sus equipos, incorporando analistas de datos, ingenieros de sistemas y programadores para que trabajen codo a codo con los periodistas. Al tener que trabajar con periodistas de distintas culturas y países,  logramos el Consorcio de crear una metodología que  permitiera cumplir con las fechas de entrega de cada una de sus investigaciones, y sin duda estas colaboraciones son intensas y llevan tiempo, pero el resultado final es tan contundente que es una inversión que vale la pena. Las claves para lograr cumplir los objetivos y no morir en el intento son tres: 1) Elegir bien a quienes invitamos a formar parte del equipo 2) Gestionar y coordinar la colaboración periodística a diario (más bien minuto a minuto) 3) Proveer excelentes herramientas o plataformas de búsqueda y de comunicación para que los periodistas puedan comunicarse entre sí de forma sencilla y segura.

Logramos crear una comunicación efectiva entre periodistas e ingenieros, teniendo en cuenta que las investigaciones del Consorcio involucran técnicas especializadas del periodismo de datos, no siempre al alcance de los reporteros, y no siempre es fácil ni es perfecta la comunicación entre periodistas e ingenieros pero hemos hecho enormes avances en los últimos dos años. Por empezar, los programadores y analistas de datos del ICIJ se consideran así mismo periodistas y están integrados al día a día de nuestra redacción. Participan de reuniones editoriales, proponen historias, y trabajan codo a codo con reporteros y editores. Es frecuente, por esto mismo, que sus firmas aparezcan en los principales artículos que publicamos y no sólo en las aplicaciones de data o en los interactivos.

Es fundamental el rol que cumple la editora de la Unidad de Datos de ICIJ, la periodista española Mar Cabra, ya que ella es un verdadero puente entre los miembros más técnicos del equipo y los periodistas tradicionales, y ayuda a ´traducir´ las formas de pensar y de entender el mundo y la información de una parte y la otra. El trabajo conjunto de periodistas e ingenieros hace eficiente y profunda la recolección y el análisis de la información, y da lugar a investigaciones periodísticas que son más sistémicas y contundentes.

Las técnicas de investigación utilizadas por el Consorcio requieren un nivel avanzado de conocimiento y de recursos económicos que no están al alcance de organizaciones periodísticas con menor personal y dinero, por eso  para empezar, el Consorcio es una organización sin fines de lucro con un presupuesto y staff pequeños, si se los compara con los de la mayoría de los medios de comunicación con que trabajamos en alianza. Un valor agregado de las colaboraciones es que hacen más eficiente el uso de recursos económicos para todos, ya que hay muchos gastos que se comparten, por ejemplo video, fotos, entrevistas y más. Si bien una investigación como Panamá Papers requiere que los periodistas aprendan a hacer búsquedas en plataformas virtuales (que no son muy diferentes de Google u otros buscadores), las técnicas de investigación son similares a las que todos conocemos. De todos modos ICIJ imparte entrenamientos en línea y en persona durante toda la duración del proyecto.

Fue esta una charla muy productiva en cuanto a los conocimientos para manejar un periodismo investigativo y cómo no cometer errores para que la información no se filtre.

Nota del director

Desde luego, para que todo pudiera llegar a feliz término, como se dio a comienzo de siglo pasado el enorme negocio redondo que hizo Estados Unidos para quedarse con Panamá y de paso neutralizar a las potencias enemigas Alemania y la Unión Soviética, dejando a Colombia viendo un chispero, había que contar con muchas complicidades y multimillonarios sobornos.

En esta ocasión la Agencia Cetral de Inteligencia (CIA) contaba a miles de aliados a su favor. Los enemigos de la Fifa que en la era de Joseph Blatter la convirtieron en poco menos que en el club de la mafia del cual todos comían de lo lindo. Se repartían ganancias, jugosos puestos claves, multimillonarias comisiones por debajo de la mesa por adjudicar sedes a países árabes que no juegan ni bolita de uñita, mientras que la más corruptas de todas las potencias actuales, la tragaldabas Rusia del dictador mafiosongo y medio Putin, un perfecto hijo de Putin repartía dinero ajeno por montones (llámese dólares de su archienemigo Estados Unidos). Tarea con la cual cumplía dos objetivos a cabalidad, desangraba la banca gringa y se quedaba con el premio gordo, el mundial, los jugosos contratos de publicidad y la más jugosa información sobre el chorro del desangre económico de la economía norteamericana. En ese juego al más alto nivel, no todos los jugadores juegan de gratis, ni todos los papeles ‘secretos’ caen del cielo por obra y gracia del espíritu Santo. No olvidemos que Panamá ha sido, es y será, una colonia norteamericana, en donde pasan de vez en cuando cosas como las del General Noriega, El helicóptero en el cual volaron en mil pedazos al General Torrijos, fulminaron a Roldós el izquierdoso presidente ecuatoriano y  y todavía no encuentran la pata de palo del pobre Jaime Bateman cuando viajaba en la avioneta de su amigo el piloto Escobar a buscar unos dólares que le tenía escondidos un empresario judío  quien quiso tirarse de vivo para tumbar a los del M-19 y terminó con la hija única sepultada en el Canal.

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Acerca del Autor

Estela Monterrosa

Educadora de pre-escolar, con vocación de periodista. Barranquillera y Chacharera, con grandes metas, educando una nueva generación. Móvil 3017319564

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