Río de Janeiro le da la bienvenida a los Juegos Olímpicos

1240

El evento deportivo más emblemático y antiguo de la historia llegó a Brasil, primera país de Latinoamérica que es sede de esta competencia.

Por Ever Mejía

En medio de colores, luces, bailes, historia y música se inauguró la XXXI versión del evento deportivo más importante del mundo: los Juegos Olímpicos modernos. El mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro albergó la celebración

En 1986, el historiador y pedagogo francés Pierre Coubertin tomó la iniciativa de crear el Comité Olímpico Internacional (COI), porque veía en el deporte una forma de educar. Tras su gestión , El 6 de abril de 1986 en Atenas, el Rey Jorge I inauguró los primeros Juegos Olímpicos de la época moderna. De ahí en más esta gesta deportiva es una tradición mundial, que solo se ha visto interrumpida por la Primera Guerra Mundial.

Nos referimos a Juegos Olímpicos “modernos”, porque hace miles de años estas competiciones deportivas se practicaban en la Antigua Grecia. Antes de la llegada de Cristo, los griegos se aglomeraban para ver a los mejores deportistas de las ciudades del país. Los ganadores recibían una corona hecha con ramas de olivo y al final del ritual se la ofrecían a su dios Zeus.

Pasaron miles de años, y ahora los deportistas no tienen que ofrecerle su premio a Zeus, pero están ante la mirada del Cristo redentor de Río de Janeiro. Cada delegación quiere realizar el mejor papel posible para ganar alguna medalla para quedar en la historia de su país.

La yudoca vallecaucana Yuri Alvear izó la bandera con los colores amarillo, azul y rojo de Colombia. Apenas en 1932, esa bandera tuvo su primer representante, fue en la novena edición de los Juegos Olímpicos, realizada en Los Ángeles: el atleta boyacense Jorge Perry, quien en ese momento pagó sus viajes y hospedajes con sus propios recursos.

Las primeras medallas para los colombianos tan solo llegarían en los Juegos Olímpicos celebrados en Múnich. El tiro a jabalí del barranquillero Helmut Bellingrodt le otorgó al primer representante colombiano la medalla de plata. Mientras que los puños de los boxeadores de peso pluma y peso ligero, respectivamente, Clemente Rojas y Alfonso Pérez, le dieron a Colombia sus dos primeras medallas de bronce.

En 1984 Helmut Bellingrodt repitió la medalla de plata, y en 1992 la atleta antioqueña Ximena Restrepo se llevó el bronce en los 400 metros planos. Sin embargo, fue en el año 2000, en Sidney, cuando la caleña María Isabel Urrutia consiguió la hazaña en levantamiento de pesas y se convirtió en la primera colombiana en llevarse una medalla de oro en los Juegos Olímpicos.

En la siguiente competición, en Atenas 2004, la antioqueña María Luisa Calle consiguió la medalla de bronce en ciclismo de pista. Luego, el COI la acusó de doping y le quitó la medalla. Mientras que la pesista chocoana Mabel Mosquera sí se quedó con la medalla de bronce que consiguió.

En 2008, en Beijing, el vallecaucano Diego Salazar ganó la medalla de plata en levantamiento de pesas y la vallecaucana Jackeline Rentería ganó la medalla de bronce en lucha.

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fueron históricos para el deporte colombiano, alcanzando ocho medallas olímpicas, un hecho único para el país. Mariana Pajón, ciclista de BMX, ganó la segunda medalla de oro en la historia de Colombia en la gesta deportiva más importante del mundo. Además, en ciclismo de ruta, halterofilia y triple salto, los deportistas Rigoberto Urán, Oscar Figueroa y Katherine Ibarguen consiguieron la medalla de plata, respectivamente. Por su parte, Yuri Alvear en judo, Óscar Muñoz en taekwondo, Jackeline Rentería en lucha y Carlos Oquendo en BMX alcanzaron la medalla de bronce.

Yuri Alvear llevó la bandera de Colombia, tras suyo estaban 147 guerreros vestidos de amarillo y con un sombrero “vueltiao” con la ilusión de dejar el nombre de Colombia en los más alto del evento deportivo más importante del mundo.  El atleta Wanderlei Lima se encargó de llevar la antorcha y encender el pebetero. La llama está encendida, y el mundo está expectante por ver a los más grandes deportistas del momento.

Cabe resaltar, que hubo participación Olímpica previo a la inauguración. El miércoles a Selección Femenina de Fútbol fue vapuleada por la delegación francesa; la Selección Masculina de Fútbol igualó ante Suecia; mientras que en arco recursivo Andrés Pilla, Ana María Rendón y el trio femenino (Carolina Aguirre, Natalia Sánchez y Ana María Rendón) avanzaron a la fase clasificatoria.

Cada deportista que dejó su lugar de origen para viajar a Brasil y participar en esta competición, anhela conseguir la medalla dorada. Si alguno de los deportistas colombianos logra la hazaña será tratado como un héroe nacional. Al igual que en la Antigua Grecia, los deportistas ganadores eran declarados héroes y a partir de allí se encendían los rituales: le colocaban una corona hecha con ramas de olivos, los hacían atravesar un hueco hecho en las murallas de la ciudad para evitar que se esfumara el triunfo, y luego el deportista le ofrendaba la corona a Zeus. Tres mil años después, en Colombia proclamaremos héroe al ganador de la medalla dorada, y de ahí en más se encenderán los rituales: su rostro estará en la portada de los medios de comunicación, en las calles todos hablaran sobre su gesta, se harán cientos de entrevistas a sus familiares y a los amigos de infancia, su figura estará en todos los comerciales de televisión. Río de Janeiro le dio la bienvenida a esta tradición deportiva que llega por primera primera vez a América Latina. ¡A disfrutar!

Foto: Diario Correo de Perú

Compartir.

Acerca del Autor

Tu Cháchara

Los comentarios están cerrados