Barrio Abajo y su riqueza arqueológica

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El tradicional barrio de Barranquilla caracterizado por su cultura, tradición y carnaval es también un importante sitio arqueológico.

Por: Andrés Rodríguez Barros – @andgregory1992

Javier Rivera, director del departamento de Historia y Ciencias Sociales, Universidad del Norte

Dos cambios urbanísticos en la ciudad han aportado importantes hitos en la historia hasta ahora desconocida de Barranquilla. El primero de ellos, data de 1889, cuando el ingeniero Antonio Luis Armenta mientras adecuaba la construcción de los rieles para el tranvía en barrio Abajo, halló una serie de recipientes de barro con huesos humanos. El segundo y el más reciente, corresponde a las obras del llamado «Par vial de la carrera 50», donde se hallaron además de restos humanos, huesos de animales y fragmentos cerámicos de la época previa a la conquista española. Transmetro S.A.S, responsable de las obras, teniendo en cuenta la importancia de esta zona para la historia de la ciudad, y como un hecho sin precedentes, decidió contratar a la Universidad del Norte una vez los obreros hicieron los hallazgos, para que su equipo de arqueólogos hicieran el levantamiento y posterior proceso de análisis. La institución en su interés por preservar la riqueza arqueológica del departamento y la región se interesó en investigar aún más con referencia al tema.

“No hay fuentes históricas ni crónicas que hablen del contacto con los europeos, pero encontramos materiales españoles en los basureros indígenas. Es probable que por procesos de intercambio con otros indígenas, estos materiales llegaran acá” según anotó Javier Rivera, director del departamento de Historia y Ciencias Sociales de dicha universidad que ha liderado el proyecto de arqueología preventiva, el cual permite mitigar el impacto de las obras sobre el patrimonio arqueológico y registrar al máximo la información que hay en esta zona.

Los hallazgos han mostrado que antes de la llegada de los españoles en el sector de barrio Abajo, existió un importante asentamiento indígena que luego de la conquista y quizá por temor al contacto con los españoles esta comunidad abandonó el lugar. Aun así, entre los hallazgos se hallaron restos de materiales europeos, los cuales se cree llegaron allí gracias al intercambio con otros pueblos aborígenes que sí tuvieron contacto con los conquistadores.

También se halló una importante coincidencia entre las formas de cerámica con otros pueblos indígenas de la región, Malambo, Tubará y sectores del Guajaro (centro del Atlántico) demostrando que los mismos estaban íntimamente ligados a la tradición y saberes ancestrales.

Finalmente, algunos restos óseos recuperados sugieren que estas comunidades tenían un sistema de medicina tradicional que permitió el tratamiento de algunas enfermedades y padecimientos, como los que se evidenciaron en las osamentas.

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Acerca del Autor

Andrés G. Rodríguez Barros

Comunicador Social y Periodista (Uninorte, 2019). Locutor para radio y televisión; (AACC, 2012). Con experiencia laboral en la radio, periodismo, comunicación para el cambio social, gestión humana, liderazgo y manejo de redes sociales de diferentes organizaciones civiles, políticas y religiosas. Lideró por 7 años el Colectivo de Comunicaciones Onda Juvenil siendo autor y actual coordinador de la Cátedra Manuela Muñoz, proyecto de liderazgo y periodismo juvenil en el municipio de Malambo.

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