Editorial.- La oveja negra del momento pujante es Electricaribe

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Aterra pensar lo que piensen empresarios foráneos que han venido con el ánimo de invertir y se encuentren con apagones de 2 días. ¡Por Dios! ¿Qué se hace? 

El comentario que define con mayor claridad y contundencia lo que está ocurriendo con el servicio de energía eléctrica es la de un tendero de Las Flores: “a este paso, con este pésimo servicio de energía, el peor daño que se le hará al buen momento que viven Barranquilla, el Atlántico y la Costa proviene de una empresa que, como Electricaribe, no ha sabido responder al reto que tiene por delante”.

Apagando incendios

Las patrullas siempre andan apagando incendios.

Es verdad. Los directivos de Electricaribe le van saliendo al paso a las emergencias después de que éstas se han presentado con graves perjuicios para los sectores residenciales, comerciales, industriales, turísticos, portuarios y hasta de salud. Porque hay que ver el susto de quienes manejan el ESE Niño Jesús de la carrera 75 número 79B-50.

Había que ver la cara de angustia de  médicos y enfermeras responsables de los cien niños que están en la sala de neonatos, cuando se presentó un conato de incendio por el recalentamiento de los reguladores de energía, luego de casi 24 horas de apagón, en que debieron trabajar con una planta de emergencia. Se produjo una humareda que, de verdad, puso en peligro la vida de los pacientes que en ese momento se encontraban en dicho centro asistencial.

Con toda razón el diligente secretario de Salud del Atlántico, David Peláez, quien estuvo en todo momento al frente de la emergencia en un hospital al cual él le tiene mucho amor porque lo rescató y lo transformó, tiene un comentario que no admite discusión.

“Preocupa que en una ciudad como Barranquilla, y nuestro Departamento sigamos teniendo emergencias eléctricas cuando esta empresa (Electricaribe), debiera generar todos sus planes de contingencia para que situaciones como estas y menos en sectores donde hay hospitales que son unidades de socorro para salvaguardar la vida y proteger a la comunidad se registren tres apagones en menos de 24 horas”.

La Electricaribe habla de cinco o seis barrios afectados, cuando en realidad se trata de todo un corregimiento intensamente habitado, como lo es La Playa, el sector de Las Flores (bastante habitado), Siape, San Salvador, Tres Avemaría, San Marino, La Flores, El Limoncito, Villas del Limoncito, Porto Alegre, Villa Carolina I, II y III, Villa Andalucía, El Castillo, Paraiso, Sol Aire, Villa del Este, El Golf, y varias industrias y zonas portuarias de la Vía 40.

Arreglando daños

Como no hay mantenimiento previo, se vive arreglando daños.

Ya es hora de que el Comité Intergremial que preside la dinámica Beatriz Eugenia Vélez, los Gobernadores, los Alcaldes de capitales costeñas, la bancada parlamentaria regional, las asociaciones de usuarios y demás interlocutores válidos llamen a la mesa del diálogo cordial pero serio y  con compromisos bajo el brazo, para que la Costa Caribe no vea, una vez más, en riesgo la posibilidad de aprovechar este cuarto de hora por culpa de la luz.

Realmente no se sabe si es que los altos ejecutivos de Electricaribe tienen el perfil ideal para dirigir una empresa de semejante responsabilidades. O es que a los verdaderos dueños de dicha empresa les importa un pito lo que está sucediendo porque no se hace mantenimiento preventivo, sino siempre se está apagando incendio.

Como apagados están los encargados de relaciones públicas. Los responsables de ponerle el pecho a la brisa cada vez que hay crisis. Es lamentable que Electricaribe, con todo esto que sucede con apagones de más de 15 horas como en los tiempos de la politiquería y corrupción que se pensaba ya superados en forma definitiva, no ofrezca la menor muestra de estar interesada en un borrón y cuenta nueva. De un sacudón para salir de ese marasmo.  La empresa se quedó como un cascarón viejo que funciona de milagro. Esa es la sensación que deja. Y una empresa de un servicio tan vital para el desarrollo industrial, comercial, portuario, turístico, con alta oferta de servicios de enorme calidad en salud, belleza y entretenimiento con esas flaquezas siembra demasiadas dudas y deja mucho que desear.- ¿Dónde están los altos ejecutivos? ¿Dónde se esconden en este mundo historial  las superestrellas contratadas para visibilizar las mejorías en los servicios de Electricaribe?

No es justo, por el contrario, es una infamia y una crueldad, que tengan tan poco estima por los usuarios, que poco importa la continua protesta con estampidas, asonadas, quema de sedes de Electricaribe y saldo de heridos, muertos y cuantiosas pérdidas materiales. Eso es, sencillamente, desafiar de manera temeraria y altanera la paciencia de la comunidad. Y lo más grave, estas noticias de la ineptitud de la empresa para responder por un buen servicio pone en serio riesgo el momento magistral que vive la región para su crecimiento económico, social, cultural, la justicia social, la equidad y el aumento de la dignidad y la autoestima porque se esperan fuentes de trabajo real (nada de cifras engañabobos del Dane), que nivelará el poder adquisitivo con el de las regiones pudientes del país y la región podrá contribuir de manera efectiva al Producto Interno Bruto de la Nación. Y eso no se puede perder por culpa de la negligencia de tres o cuatro funcionarios en quienes recaen las dudas de su eficiencia.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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