Conservatismo costeño pierde un gran líder: Gabriel Acosta Bendek

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Diputado, representante a la Cámara, 4 veces senador, también fue fundador de la Universidad y el Hospital Metropolitanos de Barranquilla y Viceministro de Educación. 

Por Rafael Sarmiento Coley, Director

Gabriel Acosta Bendek, uno de los más notables protagonistas políticos del Partido Conservador en la Costa Caribe Colombiana en el último medio siglo, falleció este domingo en Barranquilla a los 84 años de edad, víctima de un infarto cardíaco.

Soraya

El fallecido exsenador Gabriel Acosta Bendek, en una fotomontaje con su actual esposa Soraya Corsso, encima de la maqueta de la nueva Metropolitana.

Fue uno de los máximos orientadores del conservatismo atlanticense durante casi 50 años. Fue Diputado a la Asamblea del Atlántico, representante a la Cámara por el Atlántico y en cuatro períodos ocupó una curul en el Senado de la República. En sus comienzos estuvo siempre acompañado de su sobrino Alonso Acosta Osío, quien hizo el mismo recorrido, por el concejo, asamblea y Cámara. Por asuntos familiares se separaron políticamente, y ambos perdieron buena parte del caudal de votos que lograban unidos. Y es, en ese instante de repasar el trecho por donde uno ha caminado con un par de amigos con cual de los dos se tuviera más confianza, cuando se pregunta; «¿cuánta estupidez hay en el ser humano que a veces, siendo más inteligente que una persona primitiva que lo que busca es el simple bocado de comida, se deja dividir para que alguien con las neuronas en otra parte agarre el poder y no lo suelte jamás?»

Trabajador incansable

A Gabriel Acosta Bendek siempre se le recordará como un hombre de partido, dogmático, disciplinado e incansable en el trabajo. Lo que le permitió amasar una bien ganada fortuna, especial en el sector de la agricultura y la ganadería, y en otros sectores como el educativo y clínico. Era un hombre de progreso. Visionario y futurista. Además, fue consagrado defensor del sector educativo, lo que le permitió llegar a ocupar el Viceministerio. Pensaba el ilustre dirigente político sitionuevero que ningún país en el mundo “jamás podrá superar los niveles de pobreza y miseria, sino llega a los más altos pináculos de la educación desde la primera infancia”.

Muchos profesionales que hoy se desempeñan con admirable capacidad en distintas disciplinas profesionales, no pueden ocultar una lágrima, sea hombre o sea mujer, al recordar que, gracias a una beca voluntaria, espontánea, que él les dio, pudieron hacerse a un título profesional que les definió un proyecto de vida claro y sólido. Ese era don Gabriel Acosta Bendek, para quien el máximo tesoro de un ser humano no era la riqueza y  el poder ejercido con arrogancia, sino la honradez y la lealtad. En la época de oro de la Metro se vivían tiempos de gloria. Alumnos que, sin tocar la puerta, entraban a la rectoría a solicitarle al rector que le postergara el pago de parte de la matrícula. Las cosas cambiaron tanto, que hasta hubo momentos de angustia que a los directivos de la Metro no los dejaban tocar. Nadie se les podía acercar porque siempre estaban rodeados de elementos armados. No porque los Acosta Bendek lo permitieran. Es que todo fue creciendo tanto, que muchos aspectos se salieron de sus manos, porque, en realidad, todos los Acosta Bendek son gente generosa, con mucha bondad en su alma. Digamos que Jacobo es el más propenso a botar el chupo y es fácil que se le salga una rabieta, dependiendo del interlocutor. Que quede claro. Gabriel era el mayor. Marcaba la pauta. La rectitud. El buen ejemplo. Eran unos principios que venían de cuna. Como un sello indeleble. Porque son los mismos que portan en sus pecheras sus hermanos Jacobo, Eduardo y Alfonso. De Jacobo hay que decirlo aunque les duela a los amigos antioqueños, fue el genio que diseñó todo el andamiaje arquitectónico-hidraulico-termico-químico con la más alta ingeniería del momento, para colocar a la Corporación Eléctrica de la Costa Caribe (Corelca) como la más portentosa empresa del sector eléctrico latinoamericano.

Del doctor Eduardo Acosta Bendek habría que dedicarle una biografía de por lo menos cinco tomos, por su trabajo como ginecólogo y por ese prodigio logrado gracias  a lo cual miles de hombres hoy han de agradecerle en silencio, pues fue él, ese tremendo científico sitionuevero, quien esconde su inteligencia descomunal detrás de unas gafas grandes que ocultan su sencillez, el hombre que descubrió que un mosquito específico, ni grande ni muy chiquito, pero sí distinto a los demás, era el causante de la proliferante hernia testicular en Cartagena, lo que dio orígen a la broma de muy mal gusto que le enrostraban al infortunado paciente el remoquete de potroso o, lo que era peor «huevo e tanque».  Pero gracias al descubrimiento del doctor Eduardo Acosta Bendek, se aplicaron las medidas necesarias y suficientes para reducir el problema a su mínima expresión.

Se nos fue don Gabriel

Gabriel Acosta Bendek nació el 13 de mayo de 1930 en Sitionuevo. Estudió el bachillerato en Barranquilla y luego terminó la carrera de medicina y luego se especializó en uno de los primeros otorrinólogos de la región.

Estuvo casado en primeras nupcias con doña Sofía Acero Cajisgal, con quien tuvo una hija, Ivonne Acosta Acero, casada con el también profesional de la medicina Carlos Jaller. Doña Sofía, la primera esposa del ex senador, falleció hace varios años, por lo cual él contrajo segundas nupcias con la dama Soraya Corsso Pinto. En una unión libre en Cartagena con Yolanda Pérez, quien también ya murió, tuvo su único hijo varón, Alberto Acosta Pérez.

El exsenador Gabriel Acosta Bendek murió en la madrugada de este domingo, a los 83 años de edad. Toda su vida profesional y política la desarrolló en Barranquilla.

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U Gabriel Acosta Bendek fue un orador brillante.

El político y académico dormía en su casa cuando sufrió un infarto fulminante. En grave estado, fue conducido a la Clínica San Vicente en donde falleció.

Como político comenzó su militancia en el Partido Conservador en donde forjó una destacada carrera en el Congreso de la República. Fue Diputado del Atlántico, Representante a la Cámara y senador durante cuatro periodos.

También formó parte de los partidos Movimiento Nacional y con Convergencia Ciudadana.

Un pionero polifacético

En el año 1973 fundó la Universidad Metropolitana con sus hermanos Eduardo, Alfonso y Jacobo. También fundó el Hospital-Clínica Metropolitano, le compró al veterano radioperiodista Gabriel Forero Sanmiguel la poderosa emisora La Voz de la Costa, una de las de mayor prestigio y credibilidad en la región.

Médico Otorrinolaringólogo, Magister en microcirugía de oído quien después de ofrecer un servicio social desde los quirófanos decide iniciar una vida política para desde allí seguir sirviendo a la sociedad. Fue nombrado Ministro de Educación, desde donde emprende una labor de desarrollo y modernización de la misma; dotando de los elementos necesarios a los colegios y profesores para un mejor desarrollo.

Según Congreso Visible, “Acosta Bendek fue autor y ponente de la Ley de Educación General (Ley 115 de 1994), Ley de Educación Superior (Ley 749 de 2004 y Ley 252 de 2005. Contribuye al debate de la Ley 30 de la Educación Superior, Ley de sordomudos (el derecho al estudio y trabajo como también a la ponencia de la Ley del Microbiólogo y, otras más”.

El cuerpo de Gabriel Acosta será velado este domingo en la Funeraria Jardines de la Eternidad y este lunes desde las primeras horas de la mañana estará «en Cámara Ardiente», ceremonia póstuma y honores en las instalaciones del alma mater de la que fue su fundador y rector: la Universidad Metropolitana de Barranquilla. A las cuatro de la tarde será el sepelio en Jardines de la Eternidad. Paz en su tumba.

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