Colombia, el ciclo que apenas comienza

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Vibra el fútbol con el llanto de hombres que lo dieron todo, desde el inmenso James Rodríguez hasta el gran técnico José Peckerman, que solo atinó a decir al periodista, antes de soltar las lágrimas: «Colombia, los quiero mucho».

Por Jorge Sarmiento Figueroa – Editor general

Colombia Chile Wcup Soccer«El fútbol es el teatro de la modernidad», dijo el genio del cine italiano y apasionado futbolista, Pier Paolo Pasolini. Tan certera su afirmación como ver caer tantas veces a Neymar metros arriba y revolcarse de dolor sin que siquiera lo hayan tocado. Pero esta vez el «pastorcito mentiroso» tiene una vértebra rota. Algo más que teatro. Su recuperación será lenta, para fortuna del fútbol volverá a las canchas.

Tan precisa afirmación la de Pasolini como ver a una nación tener una dignidad merecida por el esfuerzo de un puñado de hombres que con el fútbol dieron todo lo que tenían, su talento puro, para llevar la alegría de su país y poner en sus pies al Mundial.

Contra Brasil perdieron en cuartos de final. Al principio extraviados, se olvidaron de dónde estaban. Pero tuvieron un segundo tiempo para recordar que eran ellos los que demostraron que el balón se sigue jugando con caricias y gallardía. Así apretujaron a Brasil contra las cuerdas, en su propio arco, y volvieron a levantar la cabeza y el pecho gigante que en todo el campeonato se apropió del «juego bonito».

Los brasileros, las fulgurantes estrellas, han tenido que acomodarse a que sus defensas peguen horribles puntapiés para no saber nada de la pelota en su área, a que esos mismos defensas suban a hacer los goles que sus delanteros son incapaces de hacer. Qué dirán Pelé, Romario, Garrincha, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho. Pero ese es el deporte que apasiona, que nadie es dueño de nada y que cualquier muestra su cara más primitiva cuando está al borde de la «muerte».

La Fifa sigue poniendo a sus árbitros predilectos para que los partidos tiendan hacia adonde ellos se les antoje. Pero ese es un capítulo aparte al que Chile, Uruguay, Croacia y todas las que han pasado por su yugo tienen que pasar por encima porque lo que queda en la retina de los millones de espectadores es la magia de los jugadores que supieron revivir con entereza las alegrías y las tristezas del teatro que hoy por hoy es el símbolo del drama humano hecho deporte actuado: el fútbol.

Colombia no perdió la esperanza hasta el último segundo en su enfrentamiento con Brasil y luchó tanto que después del pitazo final sigue con la esperanza de que aquí no ha terminado nada. Esto apenas comienza.

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Acerca del Autor

4. Jorge Mario Sarmiento Figueroa

Editor general de Lachachara.co y gestor de proyectos de la Fundación La Cháchara. Ejerce el oficio periodístico desde niño, combinado en la actualidad con la docencia universitaria, asesorías en comunicación para personas y organizaciones. También practica manifestaciones artísticas como la poesía, la pintura y la realización audiovisual. Email: jorgemariosarfi@gmail.com Móvil: 3182484320

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