Brasil será campeón porque la Fifa lo quiere

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Y esa es una mafia con la que nadie en el mundo puede. La fortuna que tiene en los bancos suizos, suecos, alemanes y en los paraísos fiscales les alcanza para todo. 

Por Rafael Sarmiento Coley, Director

Este es un jueguito al cual la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa), tiene acostumbrado al mundo del balompié. El ganador de la Copa se rota y se gana por conveniencia. El esfuerzo que hizo Brasil en 1950 al construir el estadio más colosal del mundo, el Maracaná, para que luego fuera humillado por Uruguay en una final de infarto que causó muertos por fallas del corazón y por violencia física, no podía repetirse.

Pelé

Pelé

Era necesario darle una organización a “la cosa nostra”. El siguiente Mundial en Suecia lo ganó un Brasil sobrado con un genial muchachito de 16 años llamado Pelé, 20 veces superior a Neymar. Y al lado de Pelé, otro genio como no se ha dado otro igual en Brasil, Manoel Dos Santos, mejor conocido como Garrincha.

Fue una selección gloriosa y fantástica, que repitió el título en 1962 en Chile. Esos dos maravillosos atacantes –Pelé y Garrincha- eran incontenibles. No había defensa alguna capaz de frenarlos; y era un equipo lleno de verdaderas estrellas. Jugaba y lucía.

La cosa nostra

Stanley Rous

Stanley Rous

A estas alturas del partido, ya la Fifa había aprendido al pie de la letra las mañas, los trucos, el manejo sigiloso y esos movimientos secretos como las logias misteriosas del pasado, con un dominio puro y duro para manejar todo en la sombra, y lo elegante y límpido lo hacen de cara a las graderías. Es tan cierto ese férreo control tipo “cosa nostra”, que en 110 años (es más vieja que la Organización de las Naciones Unidas, ONU, y tiene 209 naciones asociadas, 17 más que la ONU), sólo ha tenido ocho presidentes.

El primero fue el francés Robert Guerin, seguido de Daniel Burley Woolfall (inglés), Jules Rimet (francés), Rodolphe Seeldrayers (belga), Arthur Dreway (inglés), Stanley Rous (inglés). Y sólo tras la salida del tercer británico del trono de la Fifa, le dan la oportunidad a un suramericano, al brasilero Joao Havelange, quien presidió la máxima organización mundial del fútbol desde 1974 hasta 1998, cuando fue declarado Presidente Honorario y agarró el mando con mano de hierro, como capo di tuti di capi, el suizo Joseph Blatter.

En 16 años Blatter se ha hecho reelegir en medio de los peores escándalos y ha “vendido” derecho a sedes de un Mundial de manera descarada con la complicidad de sus calanchines dentro de los miembros de la junta directiva. Muchos de esos negocios corruptos se han sabido porque se han pasado por el forro a alguno de ellos, o les han dado menos que a todos.

Los recuerdos de Alfonso Senior

Alfonso Senior

Alfonso Senior

Hay un incidente histórico que es bueno recordar. A pesar de que, según los historiadores, fue en Inglaterra en donde se inventó y reglamentó el Fútbol. Y en casi 100 años de haber creado ese juego, jamás había olido un título mundial. Para ello, teniendo las riendas en las manos el británico Stanley Rous le dijo a sus compañeros de junta que le aprobaran que la sede del Mundial 1966 fuera el Reino Unido de Gran Bretaña. Y que el campeón, con “justicia histórica, debía ser quien inventó y reglamentó este que es el juego más popular del mundo”, dicen que dijo a sus compañeros de junta.

En esa época era miembro de esa secreta junta el barranquillero Alfonso Senior, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, amiguero y muy locuaz. Hizo una enorme travesía  para darle realce al fútbol colombiano.

En alguna ocasión, en su apartamento, nos deleitó con un fino escocés, quesos suizos y jamones españoles. Él se fumaba un tabaco, lo mismo que desde entonces hacía, imitándolo, su segundo de a bordo (en ese momento), León Londoño Tamayo. Ya avanzada la noche y despachadas dos de whisky, don Alfonso, que en paz descanse, confesó que ya estaba muy viejo para hacer lo que siempre se había propuesto hacer: escribir un libro y contar toda la verdad, y solo la verdad, de cómo se mueve la Fifa por dentro.

Retomando el hilo de Stanley Rous, nadie se opuso. Por supuesto, porque hubo una oferta muy atractiva enviada por amigos invisibles de la Fifa y de los enormes réditos de los depósitos en los bancos suizos.

Joao Havelange, el brasilero genial

Joao Havelange

Joao Havelange

El objetivo principal era demoler a los imparables brasileros. Para ello se instruyó a los árbitros y se “estimuló” de manera generosa a una o dos selecciones europeas que no tenían ninguna posibilidad de campeonar, para que le entraran a guayo limpio a las estrellas brasileras. Así sucedió. Pelé salió en camillas, llorando, con una fractura en tibia y peroné. Al pobre Garrincha, que de por sí tenía las piernas torcidas, salió con ellas más dobladas. En fin. El camino quedó despejado para que el campeón fuera Inglaterra.

La Reina de Inglaterra elevó a Stanley Rous a la categoría de Gran Caballero. Desde entonces se antepuso a su nombre Sir Stanley Rous, reemplazado en 1974 por el brasilero Joao Havelange, a quien había que devolverle el favor de permitir que masacraran a su selección para coronar a los británicos. Le pagaron con creces tamaño favorcito. Duró 24 años sentado en la Presidencia de la Fifa en su lujosa sede faraónica en Zurich, Suiza.

Y desde 1998 para acá el presidente omnipotente de la Fifa es el suizo Joseph Blatter, de quien se dice que es un mago componedor de entuertos, porque sabe para qué es el poder y el dinero. Ha sido fuertemente respaldado, en todos estos últimos escándalos, por los brasileros, que desde la época de Havelange valen y pesan en el fútbol mundial, además por las cinco copas ganadas por Brasil, algunas francamente en forma descarada, tapadas con favores que Havelange le hacía a otros presidentes de federaciones, como el caso de Alemania (campeón en casa en 1974); el de Italia en 1990 (campeón en casa para tratar de medio aplacarles una crisis social a los gobernantes políticos de turno).

Colombia Chile Wcup SoccerPero lo más descarado de todos estos truculentos campeonatos y los cambalaches que se hacen por debajo de la mesa fue en el Campeonato Mundial de 1978 en Argentina. Vivía esa nación la más cruel y brutal dictadura. Sanguinaria e implacable. Impuesta por la CIA en medio del denominado Plan Cóndor, que consistía en matar a todo grupo comunista que se moviera en Suramérica.

No podía haber un plato mejor que la sede de un Mundial de Fútbol, así el pueblo se estuviera muriendo de hambre, con el final feliz de Argentina como Campeón Mundial por primera vez en la historia de este torneo. Argentina no debió pasar ni siquiera a los octavos de final, pero pasó con arbitrajes abiertamente favorables. Luego pasó a los cuartos de final superando a Perú, que tenía en ese momento a una de las mejores selecciones de toda su historia, por seis goles a cero. Era la única manera de clasificar, porque tenía una diferencia de goles de menos 4. Extraño. Pero como en el fútbol pasan cosas. Y se dicen cosas. Por ejemplo, el dinero que corrió a cántaros para árbitros y los jugadores que se dejaron golear.

Fútbol corcovado. Ilustración por Yoryo.

Fútbol corcovado. Ilustración por Yoryo.

Hoy estamos en 2014. El Presidente de Fifa es el todopoderoso Joseph Blatter. Tiene serias deudas de solidaridad con los dirigentes brasileros del balompié. El árbitro que pitó Brasil-Colombia dejó de expulsar al arquero Julio César al entrarle con una patada en el pecho al delantero colombiano Carlos Bacca. En cambio para los colombianos repartió tarjeta amarilla a troche y moche.

Brasil le ganó a Colombia 2 a 1. Pero mostró que, para una final frente a Alemania, por ejemplo, si no la ayudan los árbitros, no le gana. Peor aún, cuando tiene varios jugadores clave con tarjetas amarillas que le impiden jugar en próximos partidos. Además, su máxima estrella, Neymar, salió muy mal golpeado en un encontrón con un colombiano.

Tras este recuento histórico maléfico, lo bueno y optimista es que Colombia hizo una magnífica presentación. Mostró que tiene estrellas mundiales de calidad, de un perfil envidiable. Son muchachos decentes, sencillos, educados, sanos. Y en eso es bueno aplaudir a quienes, por fin, tomaron la decisión de salir de la rosca paisa encabezada por el Bolillo Gómez, caído en desgracia tras levantar a trompadas a una amante en plena vía pública. Mujer maltratada, gracias a tí, hoy nuestro fútbol ha crecido en imagen mundial. Tú, mujer, eres la heroína de esta historia de nuestro fútbol. Gracias José Pékerman porque lloraste y no fuiste capaz de responder ante las cámaras cuando te preguntaron qué sentías por todo lo que hizo Colombia en el Mundial. Gracias Pékerman por imponer tu carácter y tus condiciones a la Federación, para impedir que los traqueticos de Medellín siguieran exigiendo la alineación de sus jugadores que querían vender al fútbol exterior porque estaban sin saber qué hacer con ellos.

Y a Carlos Bacca, Teo Gutiérrez, James Rodríguez, Cuadrados, Aguilar, Jackson, Mondragón, David Ospina, Yepes, gracias, de todo corazón, muchachos, por estos días felices que nos hicieron soñar con el primer título mundial. Otro día será.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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