Joao Rodríguez, debut profesional de ensueño con Uniatónoma

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Cualquier jugador quisiera empezar su carrera con goles y buen fútbol. Para utilizar un término de la tauromaquia, el joven delantero de la Universidad Autónoma del Caribe cortó rabo y orejas.

Por Francisco Figueroa Turcios
Fotos: Aleydis Coll

uniautonoma-medellin13-Joao RodriguezSu padre, José Willy Rodríguez, técnico del Uniautónoma FC, tenía este as bajo la manga para solucionar el problema de que a sus atacantes se les había mojado la pólvora, como el caso de Cristian Fernández que anotó dos goles frente al Tolima y luego ha estado de espalda a las añoradas anotaciones, u otros delanteros que están divorciados con el arco desde antes como Félix Micolta, Angelo Rodríguez y Javier Araújo.

Obviamente que algunos críticos le cuestionaron al técnico universitario el anuncio de darle la responsabilidad a este joven, cuando había jugadores de mucha experiencia. Lo veían más como una intención del técnico de promocionar a su hijo, olvidando que el muchacho ya hace parte de la selección Colombia sub 20 por sus propios méritos.

Joao les cayó la boca y animó el grito de gol de la hinchada. Fue determinante para el segundo gol de Uniatónoma, cuando en una jugada individual mostró sus dotes futbolísticas, driblando a dos rivales  y poniendo el pase gol a Alan Navarro. Su padre celebró a rabiar la gesta de su hijo.

Uniautonoma-medellin12-Joao Rodriguez  y  Willy Rodriguez

Uniautonoma-medellin Joao Rodriguez y Willy Rodriguez

Y como para «ponerle el moño al regalo», Joao Rodríguez confirmó la casta marcando la tercera anotación para el onceno universitario y su primer gol como profesional en el balompié colombiano: se quitó la camiseta y su padre lo esperó arrodillado dando gracias a Dios, los dos se confundieron en un solo abrazo.

Definitivamente Joao estaba inspirado ese día por la magia del fútbol, él inició la siguiente jugada para la cuarta conquista. En un nuevo ataque habilitó a  Carlos Saa para que centrara  y Harold Macías decretó el cuatro a cero.

En su debut fue escogido como el mejor jugador del partido. Uniatónoma goleó al Medellín(4-2).

Este futbolista colombiano del registro del Chelsea es la sangre joven de la nueva generación del balompié nacional.

La historia de padres e hijos

En el fútbol colombiano la historia de padres e hijos no había sido exitosa. Los casos más sobresalientes del registro son la del técnico Luis Augusto García, que hizo jugar a su hijo (Luis García) inicialmente con Millonarios y luego tuvo el descaro de convocarlo a la selección Colombia en el marco de las eliminatorias al Mundial 2002.

En su momento, el técnico de la selección colombiana de fútbol, Luis Augusto García, señaló que la convocatoria de su hijo,  Luis García, para el partido correspondiente a la fase de clasificación para el Mundial 2002 frente a Paraguay, obedece a criterios puramente técnicos y no familiares, además porque esperaba mantener un grupo estable hasta la competición mundialista. No fueron al Mundial.

La segunda historia la encarna Carlos Ischia, cuando asumió la dirección técnica del Junior, que anunció como el gran refuerzo a su hijo Junior Ischia (Carlos colocó a su hijo Junior porque nació en Barranquilla y él militaba en la escuadra tiburona). El muchacho pasó sin pena ni gloria y las pocas veces que jugó los aficionados lo rechiflaban.

Hoy José Willy Rodríguez con su hijo Joao son protagonistas de una nueva versión de la historia de padres e hijos, con un inicio feliz. Por lo mostrado se espera que este joven futbolista le continúe dando satisfacciones a la afición del club universitario. Joao logró demostrar que sale adelante, no por el favoritismo de su padre, sino por su disciplina para superarse y, por supuesto, por saber aplicar en la cancha y fuera de ella, las enseñanzas de su valioso padre.

Fue el caso que vivieron en su momento El Ringo Amaya, con su hijo el Ringuito, y con Óscar Bolaños y su hijo Jorge, que triunfaron aquí y en el exterior. En Argentina se vivió el caso de La Bruja Verón, cuyo hijo fue parte de la selección de su país y de los más importantes clubes internacionales. «La Brujita», como le decían, prácticamente nació y se crió en Barranquilla, cuando su padre hizo parte del Junior y lo condujo al campeonato nacional. Otro caso parecido fue el del brasilero Marinho Rodríguez de Oliveira, cuyo hijo Paulo César nació y se hizo futbolista en el Romelio Martínez, y después hizo parte de la mejor Selección del Mundo de todos los tiempos, el onceno brasilero que conquistó la Copa Méjico 1970, liderado por Pelé, nadie menos.

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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