El Rincón del Búho

935

Así como cuando está lloviendo cualquiera resbala y cae, las ganas de orinar no las aguanta nadie, ni el Presidente. El adiós a una amiga y colega, Dennis Lagares. A Chico Mendes lo mataron, pero sigue más vivo que nunca.

El BuhoUna incontinencia controlable

Es razonable que algunos noticieros de televisión se explayaran morbosamente con el hecho de que el candidato-presidente Juan Manuel Santos se orina los pantalones beige en plena tarima mientras se dirigía al público. Como lo explicó de manera espléndida e incontrovertible el urólogo barranquillero Leopoldo Klee (Rey Momo del Carnaval y director de una de las mejores danzas de estas fiestas), “eso ocurre como una secuela cuando ha sido necesaria una intervención quirúrgica para corregir alguna falla prostática. Es algo de normal ocurrencia y no hay por qué alarmarse”.
El asunto quedaría de ese tamaño si no fuera porque ya Uribe debe estar repicando su Twitter a todo timbal con palabrotas de grueso calibre. A lo mejor, en algún rinconcito de su alma le queda algo de nobleza y respeta lo que no fue más que un accidente producto de una reciente operación de próstata.

Una C azul, que no era de nadie

A propósito del evento en el Romelio Martínez el domingo. Hubo una numerosa presencia de asistentes con una camiseta roja con una C azul grande en el pecho y en la espalda. No era el logo del Partido Conservador. No era el logo de alguna disidencia goda conocida. Se le preguntaba a los portadores de aquella vestimenta y negaban toda respuesta con una sonrisa tímida o decían que era una empresa. La mentira se les asomaba a los labios. ¿Sería la gente del Gato Volador? A lo mejor. Porque el Grupo de Gerlein ni del de Cepeda hicieron presencia con gente con sus camisetas. Los Gerlein reafirmaron que están con Santos fue en la cena que se hizo por la noche. Lo mismo que los Cepeda, por intermedio de Efraín Cepeda Tarud. Es decir, Cepeda Jr. Porque Efraín papá y su esposa Sonia como que todavía están en las islas griegas.

Adiós a una amiga

En estos días se nos fue una de las periodistas más consagradas y discretas que he conocido: Dennis Lagares Mass. Menudita. Alarmaba verla con tan pocas carnes, pero con tanta energía para trabajar con eficiencia largas jornadas en el desaparecido Diario del Caribe. Con tanto cariño y pasión se metió ella en el periodismo. Y con tanto amor y afecto crió, solitaria, a su hijo Mateo. En los últimos años Dennis hacía parte del excelente equipo de comunicaciones de la Uninorte. Ella allí era el motorcito que procuraba no brillar ni estar en todas las escenas –como otras figurinas que están es en busca de otra cosa-sino ser eficiente. Y de verdad lo era. Sobre todo, por el cariño y sencillez con que atendía y servía a todo el que necesitara de ella. Dennis, te fuiste sin decir adiós, pero muchos te llevamos en el corazón. Paz en tu tumba y que Dios te abra espacio en su santo reino.

Presentación1

Chico Mendes y su hija Elenira Mendes

Chico-Ilsamar-Mendes-1988

Chico Mendes con su esposa, Ilsamar Mendes (1988)

Recordando a Chico Mendes

“Al comienzo, pensaba que estaba luchando para salvar a los árboles de caucho, después pensaba que estaba luchando para salvar la selva amazónica. Ahora, me doy cuenta de que estoy luchando por la humanidad”, así pensaba Chico Mendes.

El 15 de diciembre de 1944, Francisco Alves Mendes Filho, también conocido como Chico Mendes nació en Xapuri, Estado de Acre Brasil. Un cauchero (seringueiro en portugués), sindicalista y activista ambiental, no solamente luchó en contra de desforestar la tierra para pastoreo de ganado, quemando y talando la selva amazónica -todavía un tema importante en la zona- sino que fundó el sindicato nacional de caucheros para preservar su profesión, fue pionero en tocar el tema de la explotación sostenible de la selva amazónica y fue destacado miembro local de del Partido de los Trabajadores (PT), el mismo que llevó a Luiz Inacio Lula da Silva al poder y a su sucesora Dilma Rousseff.
El 6 de diciembre de 1988, durante un seminario acerca de la Amazonía organizado por la Universidad de São Paulo, Chico Mendes dio un famoso discurso cuyas últimas palabras fueron un mal presagio:
“No quiero flores, porque sé que van a arrancarlas de la selva. Lo único que quiero es que mi muerte ayude a detener la impunidad de los asesinos que están bajo la protección de la policía de Acre y que, desde 1975, han matado a más de 50 personas en la zona rural. Como yo, los líderes caucheros han trabajado para salvar la selva amazónica y para demostrar que es posible el progreso sin destrucción”.
Después que lo encarcelaron, multaron y amenazaron por sus actividades durante la dictadura brasileña, Mendes fue abatido a tiros en el pecho fuera de su casa la noche del 22 de diciembre de 1988 – una semana después de haber cumplido 44 años-. Lo mató lo que podría decirse un pobre diablo que recibió el equivalente a cien mil pesos por parte de malvados empresarios que querían construir una autopista por el centro del trapecio amazónico para explotar todas las riquezas de esa reserva mundial. El pobre diablo que disparó contra Chico Mendes fue detenido e identificado como Darcy Alves da Silva, hijo de un ranchero llamado Darly Alves da Silva, que había estado talando en un área planeada para convertirse en una reserva.
26 años después, caucheros contemporáneos bloggers recuerdan su muerte y reviven el espíritu de resistencia en defensa de la selva amazónica, y recuerdan una vida llena de lucha a favor de los pueblos de la selva – y una lucha inconclusa. Altino Machado, Partido de los Trabajadores, PT) siempre ha dedicado posts especiales a Chico Mendes en su blog. En el día del vigésimo año sin Chico Mendes, publicó una carta de su hija, Elenira Mendes:

«Infelizmente, todavía seguimos solamente soñando en busca de una sociedad mejor. Ya han pasado 20 años desde aquella noche, cuando te vi por última vez, agitándote en el suelo, tratando de decirnos, a mí y a mi madre, algo que nunca sabré exactamente qué era. Papá, ten la certeza de que tu lucha no fue en vano. Tus sueños ya no son solamente tuyos. Son también míos y de todos los que todavía creen en tus ideales.

Siguen siendo la vanguardia de la esperanza de la Amazonía y de nuestro amado Acre».

Compartir.

Acerca del Autor

Chachareros

Chachareros es una invitación a que todos nos envíen sus artículos. La Cháchara los recibe con gusto

Los comentarios están cerrados