Los políticos están sacando cuentas con papel y lápiz

886

Antes de la Constitución del 91, todo era más fácil: Roberto Gerlein se elegía desde el sillón reclinomático.

Por: Rafael Sarmiento ColeyDirector – @buhocoley

Ciertamente, como sigue diciendo el expresidente César Gaviria, la política aquí y en todo el mundo es cambiante. Antes de la Constitución de 1991, todo era más fácil: el Senador de toda la vida Roberto Gerlein Echeverría se elegía por el Atlántico (entonces el Senado era por circunscripción departamental, no como ahora, que es nacional) desde su oficina. Hasta allí llegaban los tenientes políticos de todos los rincones del Atlántico a rendirle informe, a entregar la lista de lo que necesitaban para el ron y los pasteles.

RobertoGerPorque en esos tiempos todavía no habían nacido los mochileros, esos que llegan a los comandos políticos de los barrios populares con un jurgo de billetes y compran los votos al por mayor. Como si fueran vacas, novillos y toros. Claro, esa plata es sucia. Es producto de lo que se han robado los jefes de los mochileros en los contratos con el Estado. Es plata del narcotráfico, del microtráfico, de la extorsión y hasta del secuestro, que sigue vivo, aunque no tan intenso, la verdad sea dicha, a favor de Álvaro Uribe y su entonces Ministro de Defensa y hoy presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón.

Ahora se habla de un político a quien le dicen ‘Satanás’ y aseguran que quienes se acercan a él y hacen algún trato, es como si le vendieran el alma al diablo. Pero nadie quiere identificarlo, para saber quién es y llamar al Procurador para que venga con su crucifijo grande, con el Jesucristo de palo al tamaño natural que tiene clavado en la pared a sus espaldas y acabe con esa maldición en la política local.

Y es bueno aclarar que el debate aún no comienza. Casi todos los políticos todavía tienen la resaca de Año Nuevo y de aguinaldo. Porque ellos también son humanos. Y celebran. Y se emborrachan. Y a veces, solo a veces, algunos de ellos salen a manejar alicorados.

Lo que sí se da como un hecho es el ‘divorcio’ de los hermanos Acuña. Un par de hermanitos que crecieron juntos jugando bola e’ trapo en el 7 de Abril. Allí los reclutó Eugenio Díaz Peris, que entonces tenía como jefe de debate a Alma Riquett. Ella conoció a Máximo, que entonces usaba un sobrero dominicano y tenía un tumbao a lo Juan Luis Guerra y a veces se motilaba a lo Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán. Porque Máximo también fue boxeador en su juventud y cantante de cabaret. Mejor dicho, Máximo fue lo máximo para los jóvenes del Santa María, 7 de Abril y toda esa zona. Y Alma andaba con él para arriba y para abajo, buscándole votos a Eugenio. ¿Lo recordarán Alma y Geño Díaz Peris? Quién sabe. Como el mundo da tantas vueltas.

Máximo se fue a la oficina del candidato al Senado, el exconcejal Eduardo Pulgar Daza (¿Dónde tendrá Pulgar su sede política?, porque si la oficina queda en 20 de Julio con la 78B y es tan pequeña como el dedo meñique, ni siquiera hace honor al apellido del candidato).

Y allí, tomándose un par de tintos de esos que venden por la calle los tinteros, Máximo le juró que le pone un máximo de 15 mil votos para Senado, pero para la Cámara oficial de Pulgar, el exconcejal soledeño Alex Villar Rojas, no le promete tanto porque allá hay otro hermano Acuña haciendo política aparte. “Eso es un arroz con mango”, dijo uno de los líderes de Pulgar.

Según fuentes bien informadas, las cosas en Soledad están bastante enredadas. Los líderes están muy divididos. No como antes. Que los Ucrós, Alfredo Arraut, Toño Fernando Castillo, el asesinado exalcalde Saúl Sandoval y el también asesinado candidato a la Alcaldía Fernando Castillo, tenían su cauda bien amarrada. Hay quienes aseguran que hasta el alcalde Franco Castellanos no anda muy bien de relaciones con su principal mentor político de hace tres años, Gerardo Vecino, quien pensaba lanzar a su hija a la Cámara pero luego se arrepintió.

Un balance desbalanceado

rojanoEl grupo de muchachos que hacen visible las actividades de los Concejales han entregado un informe positivo (sólo que los vemos que se acercan mucho a los concejales y surge una especie de manoseo o contubernio). Aseguran que todos los proyectos aprobados se emplearon a fondo. Los debatieron con ardentía y enjundia. Los corrigieron. Los mejoraron. Rebajaron los impuestos en un 7% y 5% a los estratos más bajos de la sociedad.

Aprobaron proyectos que les dan recursos a la alcaldesa Elsa Noguera para trabajar más por la niñez, para disfrutar de una Barranquilla con más parques y escenarios deportivos.

En síntesis, el Concejo tuvo un año de enorme rendimiento, pero de muchos sabaleos, desertores y coqueteadores a una curul de Cámara. Si quiere saber, descúbralo en próxima crónica.

El presidente del Concejo en el periodo que finalizó, Carlos Rojano Llinás realizó una tarea ponderada por todos. Junto con Juan Carlos Ospino y Lucho Zapata, hicieron una tarea destacable y ojalá sigan con esa dinámica, a tono con los nuevos vientos que soplan en la ciudad.

Compartir.

Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

Los comentarios están cerrados