Campesinos seguirán arruinados y sin la Vía de la Prosperidad

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En el país sigue imperando la ley de los entuertos y el ‘cómo voy yo ahí’. La carretera no solo servirá para tráfico vehicular, sino para evitar inundaciones.

Por Rafael Sarmiento ColeyDirector 

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Desde Bogotá es muy difícil ver la pobreza en las regiones de Colombia. Mucho más difícil es ver entonces el progreso que se necesita.

Fumándose un tabaco que huele a sabroso y bota un humo blanco, Samuel Rangel Ramos, habitante de Remolino, sentencia, como cualquier filósofo, “a estos pueblos de mierda los tienen de burla los políticos porque no hemos tenido las agallas y los cojones de ir a tomarnos el Puente Pumarejo hasta cuando no se desenrede el bendito lío del contrato de la tal Vía de la Prosperidad. ¿Cuál prosperidad? ¡Bonita prosperidad!”.

Rangel Ramos asegura que “esta burla no se la hacen a los indígenas del Cauca. ¡Ni de vainas! Tampoco se la hacen a los antioqueños. En cambio a nosotros acá en estos pueblos arruinados, en la física pobreza, nos engañan como bobos. ¡Ya se firmó el contrato! ¡Aleluya! Y al día siguiente: ¡Tumban el contrato!”.

Gobernador y Alcaldes observan trazos en plano de la Vía de la Prosperidad

Gobernador y Alcaldes observan trazos en plano de la Vía de la Prosperidad

La ministra del Transporte Cecilia Álvarez Correa y Glen, mujer de armas tomar (por no decir de pelo en pecho, pues se trata de una dama elegante y muy distinguida), ha dicho que ella no se dejará meter el dedo en la boca. Y asegura que el contrato tiene irregularidades que es necesario corregir. Por eso interpuso una acción de tutela que, de inmediato, la Corte Constitucional pidió para darle prioridad al asunto.

La obra, que es una de las cuales el Presidente Santos más está empeñado pues será lo más destacado para mostrar en la Región Caribe en su aspiración de seguir en la Casa de Nariño, se adjudicó en agosto del año pasado. En el consorcio ganador están firmas costeñas de reconocida experiencia y trayectoria: Compañía de Negocios y Servicios S.A., Constructora FG S.A y Consultores del Desarrollo.

Según uno de los asesores del gobernador Luis Cotes Habeych, “todo el escándalo es porque una firma de los Diazgranados no fue incluida en la unión temporal ganadora. Eso es todo el lío”.

Pero otros observadores allegados al alcalde de Santa Marta, Carlos Caicedo Omar, señalan que la firma española Asignia Infraestructura S.A, sucursal Colombia, una de las principales socias de la unión temporal Ribera Este, que ganó el contrato para construir 53 kilómetros de vía-terraplén denominada la Vía de la Prosperidad, tiene serios cuestionamientos. Tanto en su país de origen, como en Colombia y Venezuela.

En España fue acusada de sobornar a varios gobernadores del Partido Popular (PP), en el poder, a cambio de ganar jugosos contratos; debido a ello, fueron llamados a juicio varios de sus socios y funcionarios. Cambió algunos de sus socios, algunos de sus funcionarios y hasta de nombre.

Con el nuevo nombre, Asignia Infraestructura, se vino a América Latina a hacer fortuna. El primer bobo que cayó en la trampa fue el difunto Chávez. Y tan avispado que era. Le adjudicó el contrato para el tramo 1 del Metro de Caracas, murió Chávez y no vio la primera palada para el Metro.

En Cartagena se ganó el tramo 5 Bazurto-Pie de la Popa para Transcaribe, y fracasó. Las obras nunca prosperaron. Ni se sabe la suerte de los anticipos.

El 28 de noviembre del año pasado Invías adjudicó el contrato de interventoría al consorcio Copebe Limitada (firma colombiana con un 40 por ciento en la sociedad ocasional), Iceacsa Consultores sucursal Colombia (firma española con un 30%) y Geotecnia y Cimientos Ingeomin (colombiana) con un 30%.

Gary Heberto Espitia Camargo, representante legal del consorcio, anunció que la empresa está lista para empezar a trabajar cuanto antes, pues cuenta con la estructura en equipo humano y técnico, con la más moderna maquinaria y con el suficiente músculo financiero.

Vía 1Esa ruta ha sido estudiada, planificada, presupuestada, adjudicada y “próxima a inaugurar”, más de 20 veces, según el periodista Agustín Iguarán Cotes. “Desde cuando yo estaba chiquito en Salamina, y de eso hace más de 60 años, ya se hablaba que el río no volvería a desbordarse porque ahora sí se iba a hacer esa carretera”.

La Vía de la Prosperidad la asumió el presidente de la República Juan Manuel Santos casi como un reto personal. Porque, de llevarse a cabo, sería la etapa primordial para proseguir con la nueva etapa, que uniría a Palermo (es decir, a Barranquilla con su Puente Pumarejo), por carretera con Sitionuevo, Remolino, Salamina, Guaimaro, Pedraza, Cerro de San Antonio, Tenerife, hasta cerrar el círculo con el puente Plato-Zambrano. Mejor dicho, sería también la primera piedra de la reelección de Santos en la Región Caribe.

Con su sabiduría de hombre ancestral de río, Samuel Rangel Ramos, bota su tabaco ya menos de medio y asegura: “escuche, amigo, en esta vaina hay gato encerrado. Como aquí todo se hace con el ‘cómo voy yo ahí’,  a alguien se brincaron, o se quieren brincar. ¡Hombe, no nos crean  tan pendejos! Si la vaina es por la firma esa española, pues saquen esa empresa y traigan una rusa, o de Holanda, pero que no sigan con el cuento de que es que ahí están metidos los paracos. Bueno, si están metidos los paracos, ¿por qué carajo no dicen cuáles son los paramilitares que tienen sus narices en el contrato? Imagínese, eso se lo escuché a un diputado godo, que está metido hasta los tuétanos con dineros de esa gente. Entonces qué. ¿El puerco diciéndole al burro orejón?”.

Lo malo de todo esto es que el propio Gobierno (tanto departamental como nacional), han creado tanta ilusión con esta vía, que si no la hacen, las esperanzas de un pueblo pobre, abandonado y con hambre, podría convertirse en una fuerza incontenible. Entonces vienen los muertos, los heridos, la toma del Puente Pumarejo, la apatía total para votar porque el 70% de los colombianos vive en la ribera y en general en la zona de influencia del río Magdalena, en zonas más abandonadas que la Vía de la Prosperidad. El sólo nombre de la vía es una sádica contradicción.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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