No me voy a dejar noquear del Parkinson: José ‘Pepe’ Molina

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El polifacético hombre de radio, empresario de boxeo y dueño del mejor restaurante de Cartagena (‘Donde Pepe’), compositor y cantante, cumple 82 años de edad este 20  de julio.

Por: Francisco Figueroa Turcios

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José Pepe Molina

José «Pepe» Molina, ahora libra la más dura batalla de su vida contra un mal que no tiene cura y él está a punto de tirar la toalla.

Como siempre, impecable con su camisa guayabera. José ‘Pepe’ Molina camina despacio por la calle 41 entre las carreras 45 y 46 rumbo a cumplir con  la terapia que de lunes a viernes le ayudan a mitigar la enfermedad del mal del Parkinson que desde hace diez años comenzó a afectarle y que cada día se le acentúa más.

Intenta simular los síntomas que  más se le notan a primera vista, prototipo de la enfermedad: intenso temblor en las  manos. «Al principio – confiesa Pepe – fue duro salir a la calle, visitar amigos que lo conocieron a uno saludable, activo y encontrarse con esta  penosa situación, pero poco a poco he ido superando ese estado de ánimo, hasta el punto de que he aprendido a convivir con el mal de Parkinson. Y no solo eso, en las noches de vigilia, para reconciliar el sueño, en vez de contar ovejas entablo conversaciones imaginarias con el tal señor Parkinson».

Las conversaciones con el  Parkinson

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Pepe Molina jugando bingo

«En tono guasón le digo: ‘usted no es el que me va a noquear a mí. No señor. Le advierto que fui boxeador en mi Juan de Acosta natal (allí nació el 20 de julio de 1931). Sé moverme en el encordado. Soy ágil para salirme de las cuerdas para evitar un mal golpe. Además de eso, fui entrenador, manager y mentor de boxeadores. Le agrego más: No sufro de pánico de escena porque fui cantante estelar de la mejor orquesta popular que ha tenido Colombia en todos los tiempos, la del Maestro Francisco ‘Pacho’ Galán Blanco. Así que por ese lado, usted, señor Parkinson, no me asusta”.

Pepe habla pausado, con esa voz clara con la que hacía su muy escuchado programa radial ‘Las vainas de Pepe’. Un programa de enorme sintonía por Emisora Atlántico; pero, como siempre, Mike Char Abdala, propenso a los chismes y a las intrigas de sus amiguetes con quienes se emborracha encerrados en una ‘discoteca privada’, de un solo mapolazo dijo que el programa no iba más. Y no fue más.

Pepe no es un tipo de rencores ni odios. Se declara un buen hijo de Dios, que siempre cuidó amorosa y esmeradamente de su mamá, en una casa cómoda, ahí a la vuelta del estadio Romelio Martínez, y cerca de la residencia de esa enciclopedia humana llamada Marco T. Barros Ariza.

Pepe Molina y la «Cobra» Valdez

“Me he hecho todos los tratamientos habidos y por haber y, además, he tomado toda la medicina que me han recomendado y la enfermedad avanza sin tregua ni pausa, por lo que decidí hacer lo que hacen los entrenadores o seconds cuando ven que su púgil ya no puede más físicamente y se expone a recibir un mal golpe: se tira la toalla al ring en señal de que se admite la derrota. Es netamente un término boxístico, algo similar a lo que en los nuevos códigos de la justicia colombiana se conoce como ‘acogerse a sentencia anticipada’. El médico me recomendó buscar una actividad donde me pueda entretener y mantener activas las manos, y en el juego del bingo encontré el mejor aliado”.

Pepe Molina también tiene dificultad en el habla. Ya no tiene aquella voz fuerte y de matices que tenía cuando fue el locutor líder de Emisora Fuentes en Cartagena en la década de los setenta. Eran los tiempos en que se daba el lujo de poner en marcha cuanto proyecto se le venía a la cabeza. Como el famoso restaurante ‘Donde Pepe’ en uno de los sitios elegantes de la Cartagena de entonces.

Ahora habla despacio y suave. Cuando  canta a capella lo hace en tono bajo. Nació en Juan de Acosta, pero desde muy pequeño su familia se radicó en Barranquilla, por lo cual defiende a capa y espada los intereses de la Capital del Atlántico. Sólo logró estudiar bachillerato en el Gimnasio Moderno, pero su talento lo llevó a ser un hombre polifacético: cantante, compositor, locutor y empresario de boxeo.

En cada Carnaval de Barranquilla se escucha una de las canciones de su autoría, convertida en icono de las fiestas del rey Momo: ‘Joselito Carnaval’, grabada con su propia voz con la Orquesta de Pacho Galán en su momento cumbre, como también fue cantante estelar en la época de oro de los Corraleros de Majagual. El tema de Pepe compite con el ‘Te olvidé’ del maestro Antonio María Peñaloza como himnos del carnaval.

Y cuando Barranquilla vive la juniormanía, la canción que  retumba en todas las estaciones de radio y en los estaderos es otra obra mágica de Pepé Molina: ‘El cumbión del Junior’. De las cien composiciones de la autoría de Pepe Molina, la mayoría las hizo y grabó en tiempo récord. Fue, precisamente, ‘El cumbión del Junior’ el más rápido en su producción: en  tres horas y media.

Pepe Molina dialoga con la «Cobra» Valdez

«Llegué a la residencia de Pacho Galán y le dije: ‘maestro, le hice una canción al Junior’; él me respondió: ‘¿y ese tema sí vende?’. Me picó el ojo y me dijo: cántala a capella la primera estrofa’. Y arranco yo con mi canción: ‘Barranquilla tiene que estar orgullosa (Bis)/. De su Junior bravo/ que la toca y la toca’…‘Para’, me cortó. Pensé para mis adentros ‘¡qué vaina, al maestro no le gustó!’ Cual no sería mi sorpresa cuando tomó el teléfono y llamó a Diego Jaramillo, gerente de Sonolux y le dijo: ‘necesito grabar esta tarde a la una y treinta’. A esa hora comenzamos a grabar el Cumbión. Se me ocurrió sobre la marcha arrancar con la frase…‘¡sale Junior!’.

Gracias a la música, Pepe Molina goza de una pensión de Sayco. Además, recibe las regalías de sus canciones, que le ayudan a sobrevivir.

 José «Pepe» Molina también hizo parte del mundo del boxeo y fue mentor de muchos pugilistas, pero, los que recuerda con más cariño son a Rubén ‘La Cobra’ Valdez y Daniel Blanco. En la radio impuso su estilo propio y creó su programa ‘Las vainas  de Pepe’, donde todas las noches contaba sus anécdotas de su vida musical, boxistica, interlocutando con los oyentes.

Hoy, cuando Pepe transita por los diferentes sitios de Barranquilla, sus amigos le dan una voz de aliento así como lo hacían cuando era cantante de la orquesta de Pacho Galán, el padre del merecumbé, o cuando uno de sus boxeadores  ganaban un combate.

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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