La Sierra Nevada también celebró, a medias, el Día del Café

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Cada región del país vive su propia relación de amores y odios con el mejor café del mundo.

En las estribaciones de esta inmensa mole de piedra, arena, tierra, arboles y rica vida animal y vegetal con sus picos de nieve, se cultiva una de las mejores especies del mundialmente famoso café colombiano. Es el apetecible café orgánico, que nace casi silvestre en las faldas de la Sierra,  a orillas de los hilos de aguas cantarinas que bajan raudas y, más abajo, se convierte en ríos que “van a morir al mar”.

Eudes Bacca Blanco, responsable de la Estación Meteorológica Experimental San Lorenzo en la Sierra Nevada de Santa Marta, es, además, un fotógrafo aficionado.

Eudes en Ciudad Perdida (1)Sirve como guía para el avistamiento de aves en la Sierra Nevada, en donde se concentran cientos de especies endémicas, y ha convivido con los indígenas, amos y señores de estas sagradas tierras a pesar de que “los hermanitos menores las han envenenado”, según dice el Mamo o Jefe de la tribu Kogui del lugar. Los ‘hermanitos menores’ somos los seres citadinos, ‘los hombres blancos’ (aunque seamos de piel morena o mestiza).

En cuanto al envenenamiento al cual se refiere el Mamo Kogui, se trata de la irresponsable fumigación aérea con glifosato, que en años anteriores se llevó a cabo con el fin de erradicar los cultivos de marihuana y coca. Esto produjo como consecuencia no solo el exterminio de estas siembras ilegales, sino de miles de especies, aves silvestres, animales de caza y roedores;  además, muchos niños nacieron deformes.

Por eso, para los habitantes de la Sierra la celebración del Día Nacional del Café este 27 de junio no les dice mayor cosas. No les mueve la aguja. Está el recuerdo de los daños irreparables.

De acuerdo con lo estipulado en la Ley 1337 de 2009 de la Presidencia de la República, el 27 de junio de cada año es la fecha en la cual se rinde homenaje a los caficultores colombianos y se reconoce la importancia que este sector tiene en el desarrollo económico del país.

525519_10151728639234746_2006817783_nEsta ocasión es propicia para recordar cuán valioso ha sido y es actualmente el cultivo del grano, pues beneficia a muchas comunidades de la zona rural, hombres y mujeres pujantes, trabajadores, comprometidos y apasionados con esta labor, que les ha proporcionado mejores condiciones de vida.

Los koguis y arsarios, según los Mamos, no lo sienten así. Por el contrario, el cultivo del café ha arrasado con centenares de hectáreas de bosques milenarios, “que no podemos recuperar porque la Madre Tierra está disgustada por todo el mal que se le ha causado”.

El café en el Valle del Cauca
El departamento del Valle del Cauca es una región que tradicionalmente ha sido cafetera, pues 39 de sus 42 municipios producen café y son alrededor de 76 mil hectáreas en las que se cultiva este producto. Cuentan con 23 mil familias cafeteras representadas por los miembros de los Comités Departamental y Municipales de Cafeteros, quienes son elegidos democráticamente cada cuatro años y actúan como voceros de las necesidades e inquietudes de los productores.

Por todo lo que significa el café, hoy y todos los días se puede disfrutar en Colombia de una exquisita taza de esta bebida en compañía de  familiares y amigos.

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